Competencia y rivalidad

niño y perro grandeLos niños sufren porque no quieren ser diferentes a los demás niños. Los más influenciables  y con baja autoestima son los más vulnerables e imitan a los demás con el afán de ser aceptados aunque vaya en contra de su sentir y su ser. Todos quieren parecerse a otro que consideran mejor… ¡Qué triste realidad!

Pero somos únicos. Aquello de que “todos somos iguales” es a nivel social pero en cuestión de IDENTIDAD todos somos únicos y no deberíamos desear parecernos a otros. Porque ahí entra la competencia y rivalidad.

Y justamente como lo que nos enseñan desde pequeños es a competir y a rivalizar con nuestros hermanos, con nuestros compañeros de clase, etc. es que creamos en nuestra mente los miedos “a ser menos”, la ansiedad por no llegar a conseguir lo que el otro, la angustia, el tormento, el estrés… todo por medirnos con el otro… eternamente midiendo, juzgando, etiquetando…

Pero somos únicos. Y el modelo está en nuestro interior y el espejo donde mirarnos está en nuestros propios ojos… ¿hay brillo de entusiasmo y alegría en ellos? ¿o se han apagado por la frustración, el desengaño y el cansancio por no poder ser quien se es?

Somos únicos y sin límites para crecer tanto como anhelemos. Tan flexibles para moldearnos a nosotros mismos como nuestra creatividad ansíe. Tan divinos e iluminados como nos propongamos llegar a ser… que ya somos…