Nutrirnos o llenar la barriga

Los alimentos crean emociones porque según lo que comamos, afectará a unos órganos o a otros, e inclusive -lo que comamos- nos proporcionará energía o no.

Por lo tanto,  si estoy comiendo fritos  y comidas grasientas, este tipo de alimentación terminará afectando a mi hígado. Y mi hígado -que genera también emociones- está ligado a la ira y a la agresividad.

La sensación de hambre que crea la ansiedad la aplacamos comiendo chocolate… es nuestra falta de conocimiento de nosotros mismos lo que nos impulsa a actuar de una manera compulsiva y desde la ignorancia. Y lo que provocamos, con esta falsa energía,  es más ansiedad y un sentimiento de frustración y confusión que nos termina desgastando física y emocionalmente.

La medicina occidental sólo contempla el cuerpo físico a la hora de tratar una enfermedad, pero ya es más que sabido hoy en día, la importancia de atender por igual, a nuestro cuerpo mental y emocional para alcanzar el equilibrio y armonía entre todos ellos; incluído nuestro cuerpo espiritual que también poseemos. A esto es lo que deberíamos llamar Salud.

Por lo tanto, para una buena salud, es necesario que prestemos debida atención a nuestra alimentación, haciéndonos responsables y aprendiendo a escuchar las necesitades de  nuestro cuerpo. Hoy en día es fácil informarse sobre temas de nutrición. Y debemos saber que, por ejemplo, consumiendo alimentos que tienen un pH ácido nos va a desmineralizar físicamente y emocionalmente nos sentiremos cansados, faltos de energía,  y desmotivados. Igualmente la falta de minerales crearán muchas deficiencias en el riñón que emocionalmente está ligado a los miedos…

Así pues, son los alimentos alcalinos los que nos proporcionarán energía, más vitalidad y salud. Comidas que contengan cereales integrales, legumbres, verdura fresca, frutos secos, fruta de la temporada… alimentos que nos proporcionen energía y nutran nuestros cuerpos, tanto físico como mental y emocional.

El estómago, bazo y páncreas son órganos “emocionales” que el sabor dulce los relaja: . La dulzura natural la podemos encontrar en la calabaza, el boniato, dátiles, remolacha, etc. Para la ansiedad, en lugar de comer chocolate que resulta una energía falsa o comer dulces que contengan azúcar blanca (que desmineraliza y acidifica la sangre)   podemos calmarla incorporando en nuestra dieta postres que, con un poco de creatividad, suplan lo dañino del azúcar refinado y la bollería industrial.

La Salud y la Felicidad comienzan con la voluntad de sanarse y conocerse a sí mismo.