Encontrar soluciones

mujer raicesSi estamos en crisis es que estamos en momentos de cambio.  Toda crisis te obliga al cambio. Es el momento de encontrar soluciones, mejorar situaciones. Avanzar.

La reconstrucción no es solo externa. Vamos a necesitar de la fuerza de voluntad para  perfeccionar nuestra actitud ante la vida. No nos acomodemos  en la mediocridad.

Es importante que hagamos una conexión con nuestro Ser y que nuestra confianza sea absoluta; en nosotros mismos, en el Universo, en las Leyes superiores de la Naturaleza y en el Espíritu que mueve todas las cosas y nos ayudan a que sean posibles.

Lo más fácil es engañarse a uno mismo; no querer ver la realidad. Si uno no sabe cómo solucionar un problema y pospone y pospone su solución, lo único que hace es fijarlo,  haciendo  que se enmarañe más, dentro del sentimiento de frustración y desánimo. La mente ya se va a encargar de falsear la verdad; «ya estoy bien así»,  «esto no tiene solución», «es por mi mala suerte, mi pasado y por culpa de los demás» …

El cambio exige la liberación de los patrones egoístas heredados. Es tiempo de ser Observadores de nosotros mismos y cuestionarnos nuestro «personaje», ese yo-ego que está actuando a sus anchas. Es tiempo de revisar nuestros valores y actitudes para poder desechar todo lo inútil que hemos ido acumulando;  ideas y creencias prestadas o impuestas. pensamientos ambiguos, negativos e incoherentes que obstaculizan nuestro andar.

Pararnos y centrar todas nuestras energías nos ayudará a enraizar  nuestra naturaleza y conciencia emergente, nuestras virtudes y propósitos de vida  que hemos venido a expresar, desarrollar  y compartir. Echar raíces y adentrarnos en la Madre Tierra; sentirnos parte de ella, honrarla y absorber su sabiduría entrando conscientemente en sus ciclos. Esto nos ayudará a ser más humildes

 

La fuerza del subconsciente.

mujer respiracionSi vivimos inconscientes de nuestro cuerpo físico, nuestra mente también funcionará de forma mecánica. Emocionalmente, también reaccionaremos mecánicamente. Y si todo ocurre a nivel inconsciente, ¿acaso sabemos qué sentido tiene la vida?

Nuestra mente consciente representa un 10% de nuestra personalidad y de nuestra capacidad pensante. El subconsciente representa el restante 90%.

Respiramos de forma automática así como muchas otras funciones de nuestro cuerpo físico. Caminamos, comemos y hacemos cientos de cosas a las que no prestamos la debida atención y es nuestro subconsciente el encargado de hacerlas. Desde nuestro nacimiento y seguramente ya antes, nuestro subconsciente ha estado almacenando información de todas las experiencias que va vivenciando, pero que quedan sin procesar. Así es cómo nos vamos limitando pues son los miedos los indicativos para no volver a experimentar nada nuevo.

Todo está grabado en nuestro subconsciente; formando patrones de conducta  y actitudes muchas veces rígidas, erróneas, pero de las que nos sentimos incapaces de cambiar o salir de ellas.

Tomar conciencia del mecanismo de nuestra mente, dejar de identificarnos con el yo-ego  y aprender a crear nuevos hábitos, será una gran oportunidad para hacernos dueños de nuestra vida y felicidad.

Comencemos por hacer una respiración consciente. Vamos a llevar los cinco sentidos hacia nuestro interior y poner atención en lo que vemos, escuchamos, sentimos, percibimos, olemos …. vamos a despertar y hacernos conscientes de que estamos vivos. Y seamos agradecidos por ello.