La Fuerza de Atracción

La Ley de Atracción funciona para todos: Atraemos lo que es afín a nosotros.

Podemos estar deseando encontrar el amor pero si nosotros mismos no nos amamos e inclusive, inconscientemente, no nos sentimos merecedores del amor, ese amado soñado nunca aparecerá o no sabremos verlo o lo rechazaremos por una cuestión involuntaria de falta de sintonía …

Y así en todo. Para sincronizarse con la Ley de Atracción uno primero a de vaciarse totalmente y como un niño inocente, vivir cada momento, enteramente, como único. Entregado. Abierto. Confiado. Y nuestros pensamientos se harán realidad.

Se hace difícil mientras se hacen los preparativos para esa gran fiesta que es descubrir LA INOCENCIA de nuestro Ser.

Siendo energía como somos, atraemos lo que esté en nuestra misma frecuencia. Si hay armonía serán cosas armoniosas y si hay caos tendremos conflictos sin saber por qué.

Si queremos mejorar nuestra calidad de vida; elevemos nuestra vibración.

Elevemos la calidad de pensamiento, sentimientos, y transformémoslos en compasión: esa es la frecuencia más alta.

Seamos Luz y atraeremos Luz.

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La Luna Llena

Cuando la luna llena, las almas salen al encuentro del amor, pero muchas de ellas son atraídas por el Vacío y la belleza de la Nada.

En las noches de luna llena, las emociones se disparan creando y magnificando los dramas. El sentimiento de soledad se hace tormentoso.

El azul blanquecino que desprende la luna más la vibración algo lúgubre que emite el universo esas noches -una monótona e hipnótica musicalidad- hacen propicia que las sombras parezcan maléficas.

Las noches de luna llena son dominadas por el inconsciente, por la parte oscura de nuestro ser, que entonces se siente valiente de salir al exterior para dejar suelta su melancolía y su idealización del mundo.

La luna llena nos afecta de pleno a las personas muy sensibles. Hace desplegar la imaginación y la intuición. Hace captar sentimientos de otros y nos hace percibir pensamientos que están en el espacio, vete tu a saber de quién.

Pero, ya sabiéndolo que es así, una y otra luna llena, nos relajamos y esas noches solo somos Observadores de su misterio, sin dejarnos atrapar por su belleza.

REIKI, energía del universo

Dicen que sentir el dolor de una persona que está sufriendo solo es posible para las grandes almas. Yo puedo asegurar que, siendo Canal de la energía universal REIKI, uno entra en el estado puro de Compasión y siente en sí mismo el dolor del otro. Entonces se pone al servicio por el Bien común, sin más. Todos podemos conseguir ese nivel superior de Conciencia.

El dolor, sea físico o del alma, es entregado al sanador en el mismo momento en que él se entrega como Canal de sanación, y pasa a través de él, la energía sanadora del universo.

Aquí no tiene cabida la lógica, es cuestión de Fe. Sólo a través de la vivencia propia es que se acepta aunque no se comprenda desde la mente, el Poder de las Energías Superiores, que son reales cuando se las invoca desde la pureza de la intención.

El REIKI, cumple la función de sanar el Alma para que se sane el cuerpo físico y la mente. Dentro de un proceso de inspiración, el sanador se conecta con el alma del enfermo, abriendo así – a través de la INVOCACIÓN- el Canal que lo conecta con la energía del AMOR INCONDICIONAL UNIVERSAL.

Todo es vibración. Todos somos ENERGÍA. Y ella, la del Amor Incondicional, es la que sana. Es la que purifica nuestros pensamientos, nuestro sentir, nuestro corazón, de todos los condicionantes y heridas del pasado. Nos devuelve nuestra condición de seres de Luz.

Se hace preciso sanar en profundidad pero no sólo el cuerpo físico sino nuestra Alma y corazón. Desde el Amor. Y REIKI es una Vía clara, sencilla y eficaz para lograrlo.