No quiero ir a dormir

No sé si quiero que el día acabe o que ya vuelva a amanecer.

No entiendo cómo el Sol no se cansa en cada vuelta el mismo hacer.

No me quiero ir a dormir, ya no tengo más sueño, mamá.

No quiero soñar nunca más pues después no se hace realidad.

Quiero que el día se alargue e inventarme un infinito juego.

No me quiero ir a dormir, ya no tengo mamá más sueño.

No quiero que apagues la luz, tampoco la de los luceros

no quiero que la oscuridad llegue y me envuelva por entero.

No me quiero ir a dormir sabiendo que todo es rutina

ya no tengo sueño… no tengo más sueños que el que camina

sabiendo que voy sola y mía es la única compañía.

Dar herramientas de defensa a los niños

niña llorandoUna mujer  con formas avasalladoras me trajo a la consulta a su hija de 13 años. Después que hubo explicado el problema de sueño y pesadillas que padecía la niña, le pedí me dejase a solas con ella.  Era evidente su  vulnerabilidad ante un carácter tan dominante como el de su madre. Al preguntarle cuál era su problema me contestó rápidamente “los miedos”.
Durante el día podía más o menos controlarlos pero en cuanto llegaba la noche, la oscuridad la paralizaba y el terror y el pánico se apoderaban de ella.

Le hice una sesión de Reiki. Cuando hacemos Reiki entramos en el campo astral y ahí aparece toda una simbología del subconsciente que nos da las pautas para conocer las raíces del problema emocional que se padece. En el caso de esta niña, la vi muy pequeña, envuelta totalmente por la oscuridad y flotando perdida en el espacio .

Terminé de limpiar y equilibrar las energías, llevándole Luz,  y luego comencé a explicarle cómo yo percibía su problema y cómo podría solucionarlo.

Sentí, por su energía,  que era una niña Índigo. Le pregunté si creía en Dios y me contestó que le daba miedo. Según lo que yo percibí, ella  eligió –inconscientemente- “olvidarse” de su ser y dar la espalda a su espiritualidad ya desarrollada.  Había cerrado su sexto chakra de la intuición por su extrema sensibilidad para no ser diferente al resto de los niños ni a  su entorno. Y en ese momento se abrió la puerta de los miedos que fue alimentando hasta ya no poderlos controlar o dominar. Todos los pensamientos se convirtieron en negativos; el miedo a la muerte, a los fantasmas, a los espíritus… a Dios… se encuentra perdida.

Le hablé de Dios como la Energía del Amor Puro, de los ángeles y los seres de Luz. Le hablé de que tenía la oportunidad de elegir nuevamente el camino que quería seguir de ahora en adelante, y de que los miedos son creados por la mente y no tienen ninguna realidad mas que la que le queramos dar.

Le enseñé varias herramientas para que pudiese controlar la mente desde la respiración. Y también le sugerí que se fiase de su ángel guardián,  que lo invocase cada noche para que la acompañase y protegiese durante el sueño.

A los niños hay que enseñarles a manejarse en este mundo, guiarles para que aprendan a conocerse a sí mismos y a conectar con su alma para que sean ellos mismos de forma completa, desde su ser esencial y eterno. La meditación y el yoga también son buenas herramientas.

No es preciso pertenecer a ninguna religión para REZAR al Creador Supremo y conectarnos con la divinidad en nosotros, para no sentirnos abandonados, confusos, indefensos. No tengamos miedo de pedir ayuda… enseñemos a los niños a ir hacia dentro de ellos mismos, donde está el mayor Templo; la Verdad, el Amor…

Cómo acabar con las toxinas emocionales

hombre contraluz en la cimaSi queremos eliminar de nuestra vida las cargas del pasado que  nos limitan y nos hacen sentir infelices o frustrados.

Y si hemos decidido hacer cambios, reformas  y mejoras a todos los niveles  en nuestra vida,  aquí van algunas sugerencias que te pueden ayudar:

1)  HAZTE RESPONSABLE DE  TU ALIMENTACIÓN. Somos lo que comemos. Come para nutrirte no sólo pensando en llenar el estómago. Come alimentos frescos y naturales. Ten una dieta equilibrada y no «aproveches» alimentos cocinados que lleven más de un día en la nevera pues han perdido  su valor energético. Cuanto más sensible se haga tu estómago y le prestes atención, él te hará saber qué comer.

2) HAZTE RESPONSABLE DE  TU DESCANSO. La mala calidad del sueño acelera el envejecimiento y crea irritabilidad. El sueño debe ser reparador. De 6 a 8 horas es suficiente, más de eso debilita el cuerpo y la mente. Desconectar de la mente antes de ir a dormir y relajar el cuerpo, es lo que te ayudará a tener un buen sueño. No te vayas a la cama enfadado o con preocupaciones. Resuelve o acepta lo que no tiene solución de momento.

3) MANTÉN TU CUERPO MENTAL Y EMOCIONAL EN ARMONÍA.- Haz yoga, Tai-chi u otra disciplina que te ayude a conectar mente-corazón y a equilibrar tus centros energéticos. La respiración consciente, te facilitará el movimiento y refinamiento energético.

4) ELIMINA LAS ENERGÍAS NEGATIVAS.- Desintoxicar el hígado, los riñones y los intestinos, ayudará también a eliminar las toxinas emocionales como la rabia, los miedos, la depresión, etc. Sé Observador de ti mismo y escucha a tu cuerpo físico, para ir tomando cada vez más Conciencia de tu  Ser natural y original.

5) Expresa tu amor hacia los demás y dedica un tiempo diario a ti mismo.

6) Alimenta tu mente con buena lectura y alimenta tu alma con la meditación y la oración.

7) Observar, expresar  y escuchar.

7) Eleva tu visión de la vida y siéntete parte de la Naturaleza y del Universo.

 

Testigo de ti mismo

manos al timoSea lo que sea que hagas mecánicamente, no tiene beneficio alguno. Sé auténtico, sé tu mismo. Desarrolla la intuición; conecta con tu corazón.

Elige cómo quieres vivir tu vida: Date la oportunidad de experimentar la diferencia: ¿estresado y desde el sobre esfuerzo de no poder disfrutar de la vida?  O  sentirte vivo; dueño de tu destino y de tu felicidad. Sal de ese estado mental que te dice que no es posible.

Así que, cuando comas hazlo despacio;  disfruta de los alimentos y sabrás lo que realmente tu cuerpo necesita  y  eliminarás de tu dieta lo que  no tiene energía sana. «Las células de mañana están hechas de lo que comemos hoy».

Cuando vayas a dormir, desconecta de tu mente y descansa. Desde la respiración consciente suelta todas las tensiones acumuladas durante el día. Entra en un estado de sensibilidad y quietud mental.

Observa al Ego de forma habitual y notarás una transformación gradual y pacífica.
Que entre el Observador y lo observado no haya espacio para enjuiciar y condenar; sólo sé observador y surgirá la comprensión y la compasión por ti mismo y por el comportamiento humano en general.

En cada acto de tu día a día, muéstrate agradecido y amable. Valora lo que tienes;  los pasos que vas dando hacia adelante. Crea, desde la respiración pausada y rítmica, un estado de relajación plena.

Cambia hábitos que no te proporcionan salud y felicidad por nuevos hábitos que sí te puedan beneficiar.

Es entonces cuando el anhelo por mejorar entrará en el corazón de forma natural y podrás simplemente FLUIR.