Las sutilezas del REIKI

reiki, corazon de luzNo hay que esperar a ponerse enfermo; mejoremos nuestra salud mientras nos sentimos con energía. Y lo recomendable es hacerlo llevando una vida sana, practicando ejercicio físico, procurando una estabilidad emocional y nutriendo nuestro cuerpo espiritual.

Comprendo que una inmensa mayoría sea escéptica cuando se habla del Reiki, de la Conciencia Superior o del mundo interior espiritual. A muchos  les molesta las palabras Dios, fe, y todas las relacionadas con nuestra parte divina. ¡Resistencias mentales!

Sin embargo, no hace falta ser un entendido para darse cuenta que tal como se está viviendo en este  mundo material, sin valores éticos, el sufrimiento físico, mental y emocional, han multiplicado las enfermedades mentales  de forma alarmante. Y cuanto más brotan las situaciones desesperantes más se alejan de las fórmulas correctas optando por medidas agresivas inclusive a nivel médico.

REIKI, así como otros sistemas naturales de sanación, funcionan mejor desde la prevención. Uno de sus objetivos es equilibrar los centros energéticos y fortalecer el cuerpo emocional y mental.

En el REIKI, desde la primera iniciación o bien en las sesiones dadas por un maestro, se transmite un Aliento de energía cósmica que impulsa a la sanación y purificación del cuerpo físico, mental y emocional. Y es la  persona receptora la que, desde su propia Conciencia expandida, la que promueve los cambios necesarios para que suceda lo mejor para ella; se van deshaciendo las resistencias.

Las iniciaciones REIKI, en sus tres niveles, propician la conexión con el Alma y las energías universales, a medida que se va purificando el ego y la energía vital se hace cada vez más sutil y logra elevarse hasta alcanzar el chakra del Tercer Ojo donde duerme la INTUICIÓN.

 

La sanación por la Fe

chakras 4Nuestros pensamientos son energía y tienen  la fuerza de materializarse. En Reiki utilizamos  el Poder de la intención, para centrarnos como Canal de la Energía Universal del Amor Incondicional. Para ello debemos salir de la mente; para que el pensamiento sea puro y esté cargado de una determinación y voluntad clara,  libre de deseos propios.

Encasillar Reiki como terapia es limitar sus beneficios al nivel físico, cumpliendo el objetivo de  relajar y equilibrar los centros energéticos. Pero Reiki es mucho más … Reiki es  un término para nombrar una Energía cósmica sanadora que funciona por encima de toda lógica y se escapa a la comprensión de la Ciencia médica.

Llamamos Reiki  al Sistema por el que nos convertimos en Canal de la Energía del Amor Incondicional. Pero esa Energía Superior sanadora es la misma que utilizan todos los demás Sistemas sanadores naturales, le llamemos como le llamemos al método. Estamos hablando de la misma Energía que utilizaba Jesucristo para sanar y que se manifestaba a través de la Fe.

Desde la FE hay sanación; la FE es  confianza absoluta. Se consigue la sanación a través de la FE porque ella disuelve toda resistencia y hace posible deshacer todo nudo o bloqueo energético que creaba la enfermedad; el desequilibrio energético.

Mezclado sutilmente a nuestro deseo por ayudar a los demás,  también está el afán de nuestro ego por sentirse útil y protagonista. Cuidado con utilizar la sanación para reforzar nuestra  importancia; adoptando  un papel de protagonista cuando sólo debíamos ser ‘canal’ de la energía sanadora universal.

Es desde la FE que se produce la sanación. Desde la transmisión de una energía de Amor Puro capaz de impulsar la auto-sanación y de la que el ‘dador de Reiki’ es sólo un instrumento.

 

Muchas personas tienen un gran deseo de ayudar a los demás. Sienten que ‘deben’ ayudar a los demás. Pero el DESEO es una mezcla de sentimientos y energías, donde se proyectan  también el miedo, la ansiedad y la inseguridad.

Cuando queriendo hacer el bien, damos Reiki a una persona enferma, si dirigimos la energía desde la mente, estamos mandando nuestros pensamientos cargados de ‘buenos deseos’: pero estamos dando de nuestra propia energía vital.