¿Me he sacrificado o me he liberado?

yoga mujer solLas personas de alrededor cuando comienzas un camino espiritual creen que te estás sacrificando, se compadecen de ti pensando que estás dándole la espalda a los placeres de la vida; te tachan de infeliz, raro, inadaptado …

¿Es un sacrificio renunciar a la comodidad aparente de la vida mundanal a cambio de la paz que descubres en tu interior?

¿Es eso un sacrificio?

¿Renunciar a los apegos del amor interesado y posesivo por alcanzar la dicha que va más allá de lo expresable, es eso un sacrificio?

¿Es un sacrificio renunciar a cosas o estatus o dinero cuando a cambio te sientes libre de manipuladores, chantajes emocionales, ataduras, obligaciones impuestas, falsedades, condicionamientos limitantes, inquisidores, culpabilidad, miedos …

Renunciarse a sí mismo, eso sí es un triste e inútil sacrificio.

Quien se libera de las ataduras, provee a su corazón de nuevo aliento.

Hay que ahuyentar con firmeza a todos los miedos que nos estén acosando, inclusive esas personas que con sus consejos -y por nuestro bien- sólo pretenden reducirnos.

Remontar toda limitación es elevarnos hasta nuestros orígenes.

Vender nuestros sueños

hombre y caballo«VENDERNOS»  quiere decir dejar de ser quien somos a cambio de tener una seguridad económica, un estatus, éxito laboral, … cuánto debo dar de mi y cuánto dependeré  de los demás, si finalmente cedo y entro en la maquinaria  de esta sociedad consumista.

¿Cuánta libertad voy a perder si claudico y dejo  de ser quien soy?  Si me rindo y dejo de lado mis deseos y sueños profundos es porque he perdido la fe en mi mismo.

El corazón se va encogiendo y apagando poco a poco cuando no escuchamos a nuestro corazón y seguimos un camino que no es el nuestro. Queriendo agradar a otros, tal vez, nos hundimos en una infelicidad silenciosa, renunciando a seguir nuestro destino. Nos hacemos voluntariamente esclavos de los sueños de otros.  Y el tiempo  que nos quitan otros -por cobardía a defender lo que es nuestro- es irrecuperable.

Cuando hacemos un gran esfuerzo, sacrificando nuestros ideales y nuestra naturaleza,  por integrarnos en el sistema o en un grupo o en una relación, estamos dándole la espalda a nuestros anhelos y aspiraciones más elevadas … que nada tienen que ver con el mundo material.
Nos aconsejan y nos manipulan  dándonos mil razones contundentes sobre la necesidad de  que nuestras miras  estén basadas en lo material … y probablemente nos convenzan, a hacer lo que la mayoría de la gente común hace:  nos vamos a hipotecar de por vida para tener en propiedad una casa y un coche pero estaremos echando  a faltar la naturaleza, las montañas, el sol y la libertad de no tener obligaciones económicas impuestas  que nos limitan. ¿Dónde quedó nuestra alma?
La cuestión es valorarnos y  sabernos capaces de cualquier desafío que nos propongamos. Sabiendo decir NO sin sentirnos culpables.
Porque los miedos y la inseguridad son los mayores enemigos que tenemos, el mayor obstáculo para que sucedan las cosas. Así que, confía. Fortalece tu identidad. No permitas que los condicionamientos y el sistema social te manipulen. Volvamos a ser creativos.
Sigamos nuestra intuición. Sigamos el camino del corazón. Pide al Universo ilumine tu camino y verás el foco de Luz alumbrándote …