No esperes nada.

Aunque haya momentos de flaqueza, no me rindo.

Parece a veces que he claudicado, pero no me rindo.

¡Estoy lista para renacer!

La transformación ocurre sin que la mente proyecte o se entrometa.

No puede haber falsedad en la entrega desde el corazón.

Lo que necesito ya lo tengo. Me vacío de todo lo demás.

Me corrijo a mi misma y a nadie más. Esa es mi responsabilidad conmigo misma; actuar correctamente, ser auténtica.

La Conciencia nos hace llegar la Dicha cuando estamos en un estado abierto de entrega, entonces nos inspira, nos guía con dulzura, nos purifica, nos hace fluir y nos coloca en un estado ligero, donde la mente no tiene nada que hacer.

Experimento la simplicidad y su belleza en el silencio.

Nada de que quejarme. Nada en qué pensar.

¿Comenzar de nuevo?

¿Comenzar de nuevo siendo el mismo. Imposible. Ahora -en esta vida- solo puedes continuar lo ya empezado; pero conscientemente construyendo, renovando, destruyendo, creando, demoliendo, purificando …

Puedes cambiar de escenario, de actitud, pero todo lo aprendido y todo lo experimentado lo llevas contigo.

¿Quieres comenzar de nuevo? Sí, pero conociendo tu esencia y tu bagaje (resuelto).

Todo lo que te sigue condicionando; traumas que te persiguen y los sentimientos de culpa deben ser solucionados antes de emprender un nuevo comienzo. Desde el ejercicio de perdonar y perdonarte.

Y no te olvides de los patrones heredados todavía no resueltos. Todo eso tiene que quedar atrás para poder comenzar realmente algo nuevo.

Si no quieres engañarte más a ti mismo. Si ya te has comprometido contigo mismo a no mentirte y enfrentarte a tu realidad, entonces sí, podría haber un renacer.

RENACER sucede cuando sientes ligereza en el corazón; entonces eres libre.

Estoy preparada

Estoy preparada para liberar de mi conciencia el rol de víctima que me ata a mi pasado .

Estoy preparada para soltar desde lo más profundo de mi conciencia el sentimiento de culpa que me aprisiona.

Estoy preparada para amar y aceptar lo que me sea dado, desde la divinidad en mi, de acuerdo a lo que yo doy y soy.

Estoy lista para sentirme merecedora de ser amada.

Respiro hondo, llevo hacia mi interior mis cinco sentidos y tomo conciencia de mi Ser esencial.

Somos seres lumínicos. Inhalamos el Aliento vital que alimenta nuestro espíritu. Exhalamos e irradiamos Luz.

Hoy es un buen día para mudar la Mente a un nivel superior y permitir que nuestra visión de la vida se expanda.

Reconocerse a sí mismo/a

yo.fran vistaPrimero necesité treinta y cinco años para reconocer y nombrar mi Yo. Once años más para considerar fehacientemente de que los milagros existen y que por alguna razón o ninguna, yo estaba protegida de mis propios actos inconscientes.

Diez años más y con cincuenta y seis, se abre la tierra bajo mis pies, me hundo en ella dolorosamente, pero termino renaciendo. Me adentro en las energías del REIKI.

En noviembre de 2007, mucho después de haber viajado por Sudamérica buscando un maestro, lo encuentro en Granada, viviendo cerca de mi casa. Swami Purohit es desde entonces mi paciente y amoroso maestro que a través de la “diksha” sigo su aprendizaje en KRIYA YOGA, Mantra y Meditación.

He necesitado diez años más, para tomar plena conciencia de mi ser y de la gran ayuda del Universo que recibo continuamente. Los Caminos para llegar a la unidad con El Absoluto son insondables.

Sé que sólo desde la experiencia es que se avanza en entendimiento sobre lo que significa la vida para reconocerse dentro de ella y participar con pleno derecho y obligaciones.

No tener miedo a experimentar es imprescindible. La vida es un continuo desafío.

Hoy por hoy me siento enteramente agradecida. Profundamente agradecida.

Acciones desde el No-Hacer

hombre cima corazonHay acciones que se realizan sin que la mente intervenga. Se trata en primer lugar de SENTIR, PERCIBIR, DEJAR IR, LIBERAR, FLUIR, VIBRAR. Luego están las acciones que podemos forzar pero entonces dejan de ser espontáneas como el SONREÍR, CONFIAR, …

Estas acciones surgen del NO-ESFUERZO-MENTAL y su efecto es el de alcanzar un estado de paz, confianza y entrega.

¿Cómo salir del parloteo mental? Cuando la mente nos domina siempre estamos preocupados por el futuro o estamos anclados en el pasado. Hemos sido programados para HACER no para SER… Y el HACER nos lleva al esfuerzo-tensión, a la ansiedad, a la frustración por no HACER bastante o no HACER lo que se esperaba de nosotros. Vivir desde el HACER nos lleva a olvidarnos de nuestra naturaleza y adaptarnos a un personaje ficticio, dejando atrás nuestros talentos y aspiraciones genuinas.

Nuestra mente insiste en HACER, sin hacerse consciente de que hay acciones que sólo pueden hacerse desde el NO-HACER -desde el SER-. Para ello tenemos que salir de la mente y pararnos a SENTIR. Cerramos los ojos y vamos hacia adentro para PERCIBIR cómo nos hace VIBRAR el sonido del agua, el sentir la brisa del mar… siempre que la Naturaleza nos habla sentirla así como toda manifestación de Amor …

Las emociones hay que sentirlas, si tenemos que explicarlas pierden su encanto, su magia. Para poder realizarte tienes que ser REAL; tu mismo.

Renacemos cada día cuando estamos conociéndonos a nosotros mismos aunque conlleve dolor, nos lamemos las heridas. O vivimos con los sentidos dormidos, sufriendo, por miedo a sufrir.

Uno elige.

Preparados para renacer

corazon humanoEl Amor y la Compasión no surgen de la Nada sino de los corazones que alguna vez tocaron fondo y saben entender -porque lo han experimentado- las miserias humanas.

Es entonces cuando uno está preparado para renacer; desde la renuncia al Ego.

Es entonces cuando uno se siente capaz de enfrentarse a sus sombras y a sus miedos, sintiéndolos como algo relativo.

Nos resistimos a adaptarnos a los cambios que la vida misma -llamemosle destino- nos plantea o nos impone … y es entonces cuando aparece el sufrimiento y los conflictos –en y con nosotros mismos– por no ACEPTAR o no saber manejarlos.

Desde la Conciencia de Ser vivimos la vida como un desafío. Vivimos desde el Espíritu, desarrollando nuestra espiritualidad como algo prioritario y esencial.

Es así como nuestra Conciencia se acrecienta y expande, percibiendo los misterios de la vida sin intentar descifrarlos y por supuesto sin intentar manipularlos.

 

Seguir a un Maestro

DSC01715Siempre pedí fervorosamente a Dios poder sentir Su Presencia. He tenido que morir y renacer en esta vida para que Él me concediese esa Gracia.

De forma aparentemente fortuita el Maestro apareció en mi vida mucho después de que yo le estuviese buscando infructuosamente, inclusive en un viaje muy absurdo que hice yendo a Sudamérica, convencida que allí le encontraría.

Sin embargo, tiempo después, desde el primer momento en que le vi supe desde mi corazón que él era el maestro. Su energía de amor puro llegó a mi alma. Esto sucedió en noviembre de 2007. Mi relación con él ha sido siempre totalmente intuitiva. Más allá de los cinco sentidos mi corazón sintonizó con su energía espiritual.

Ya entonces yo era maestra de Reiki y trabajaba en la sanación energética. Mi experiencia en el campo de las energías me ayudó a entender de lo que él intentaba transmitirnos. Su discurso desde entonces se ha vuelto más accesible y él mismo nos ha llegado a confesar no hace mucho que cuando llegó a Occidente creía que en cuestión de tres a cinco años podría -por su conocimiento- llevarnos a un alto nivel de Conciencia pero al ir percatándose  de nuestra resistencia y rigidez mental, ahora nos habla de que necesitaremos por lo menos dieciocho años para conseguirlo si hacemos la práctica espiritual de forma regular.

Estoy hablando de Sri Swami Purohit, que ya es conocido por muchos en España. Gracias a él, mi camino se ha despejado y mi Conciencia se ha fortalecido. Swamiji es la imagen viva del padre amoroso y paciente que enseña desde el amor incondicional.

Todo lo que pertenece al mundo abstracto e invisible, él lo hace concreto y palpable. La energía cósmica que Swamiji transmite es totalmente real y benéfica al instante. Después de sus charlas, siempre aleccionadoras, él nos conecta con nuestro corazón.

Ha sabido adaptar sus tradiciones hindús y su mentalidad india a nuestra naturaleza occidental, introduciéndonos en el Yoga y la Meditación de forma magistral.  Escucharle recitar Mantras arrulla y aquieta nuestros sentidos y es un bálsamo para nuestra alma.

Seguir las enseñanzas de un Maestro acelera el despertar de la Conciencia. España y particularmente Granada, nos sentimos privilegiados de tenerle con nosotros.

 

 

 

 

Ejercicio para renacer.

ser y universo¿ Qué se puede hacer cuando el pasado dirige nuestra vida, anulando el presente y condicionando el futuro?

Nada puede cambiar el pasado. Por mucho sentimiento de culpa que tengas, por mucho que te auto-castigues y llores o te quejes.

Aunque cargues con él de forma sacrificada y con actitud de víctima, nada lo hará cambiar. Aunque lo justifiques o reniegues de él.

Y si algo hiciste mal pero tu arrepentimiento no te ha dado paz, aún pidiendo perdón mil veces, ahí estará como una losa, marcando tu vida.

Pero, en el momento en que te hagas consciente del absurdo que supone mantener con vida lo que ya no es y experimentes por ti mismo  que sólo dejándolo morir -enterrándolo- habrá terminado, entonces es cuando  te situarás en tu Presente, y desde tu Conciencia despierta, te liberarás y te harás dueño del momento y comenzarás a vivir plenamente. A esta vivencia se llama  RENACER .

Puedes comenzar de cero  creando esta transformación en ti:

Lleva toda tu atención al Centro de tu corazón espiritual -en el centro del pecho- donde se asienta tu Alma,  donde está el templo sagrado de tu Espíritu; tu ser esencial.

Utiliza tu Tercer Ojo para visionar. Ve hacia adentro, hacia tu universo interior intemporal.

Transforma tu identidad desde “lo que yo tengo” a “lo que yo soy”. 

Respira hondo desde tu corazón y di “Yo Soy Amor”. “Que todas las energías -pensamientos y sentimientos-  que pertenecen al pasado sean liberadas, ahora”.

Suelta tu pasado. Plántate  en tu presente. Conecta con tu Ser y permite que discurra ante ti el campo inmenso de posibilidades que representa tu presente y tu por venir. Focalízate en todas las cosas buenas que hay en ti, tus capacidades y todo tu potencial.

Agradece.

 

 

El Mundo Imaginal

ser y universpEn el sufismo se le conoce como el Mundo Imaginal.  Entras en él al trascender la mente y te deja ver y sentir todo como si mirases a través de una lupa poderosa y como si tu piel y todos tus sentidos se potenciasen por mil.

Al oír música, la escuchas, te agrada, te alegra el ánimo. Cantas, bailas, te entretienes con ella y ya está. Pero en el Mundo Imaginal, además, tú mismo te conviertes en música. Eres los instrumentos. La escuchas desde “dentro” del sonido. Tu mismo eres el compás, el ritmo y la cadencia, eres la vibración de que se compone. Eres el espacio donde se deja oír la melodía y donde se esparcen las ondas. Eres tú, la armonía de sus notas. Y esa experiencia te hace sentir vivo. Te sabes VIVO en la inmensidad del instante en que se produce. Dure lo que dure. Eso no tiene importancia porque no existe el tiempo en el Mundo Imaginal. Sólo disfrutas el momento en el que está sucediendo: eres ese presente.

En el Mundo Imaginal sólo se experimenta, no existe el pensamiento. Es el “yo mental” el que se encarga de analizar, observar, tomar apuntes, juzgar, guardar información. Pero tu  Esencia; vive la experiencia en sí misma, conoce a través de experimentar, vi-ven-ciar.

Es el “yo” el que se preocupa ¿habrá más? ¿Qué pasará cuando termine? ¿Será esto producto de mi imaginación? Tu Esencia, vive el momento como algo único, nace y muere en cada acto que experimenta para volver a renacer más fuerte. Es el “yo” el que tiene miedo y programa para asegurarse que después, más tarde, -agarrándose al ilusorio tiempo- haya más cosas por hacer que le aseguren está viviendo.

Pero tu Esencia –tu espíritu-, simplemente deja que las cosas sucedan. Se aquieta y fluye, entonces los sentidos se abren y se adentra en el Mundo Imaginal donde no tiene cabida el Miedo ni lo Emocional. La Intuición llega y te desvela las alas que siempre has tenido pero que no sabías que estaban ¡Y es un disfrute moverlas! La Intuición te enseña a usarlas y te das cuenta que es fácil. Porque en el Mundo Imaginal todo es sencillo, maravilloso.

Aquí no hace falta cuidar de la imagen. No sé por qué pero ésta no tiene la menor importancia. Como no hay de qué presumir ni interesa engañar o impactar a nadie…, será por eso.

Aquí solo quieres abrirte y abandonarte al máximo;  FLUIR, dejar el yo para percibir el ser. Cuanto más te abandonas más percibes, más afloran tus capacidades… Cuanto menos MIEDO a perder el control tenga el yo, más se adentra uno en el Mundo Imaginal.  Más se diluye uno y deja el cuerpo físico atrás… y sobre todo, la mente.

La mente deja de ser la protagonista; ya no piensas quién quieres ser, simplemente ERES. Y ni eso. No hay palabras. Aquí las palabras no sirven para nada.

¡Dios mío! ¡Qué insignificante y qué minúsculo queda el mundo material! Desde el Mundo Imaginal todo lo físico y las cosas que pertenecen al yo, y todo lo material, dejan de tener la más mínima importancia. Ni siquiera el amor. Porque en el Mundo Imaginal eres ya parte de un Todo. Eres parte del Amor Incondicional que conforma el Universo. No existes individualmente, no existen los sentimientos, las emociones. Sólo el gozo de la Plenitud.

 

Hablando con el dolor

mujer gemaCreía haber dejado atrás el pasado  pero de tanto pretender ignorarlo y de tanto ocultarlo entre velos y baratijas doradas, se han ido acumulando  todas esas emociones y vivencias dolorosas envueltas en quejas … creando un pozo de rencor, tristeza y amargura.  Muchos de estos recuerdos dolorosos quedaron arrinconados.  Memorias ya mudas, que todavía se remueven por falta de respuestas.

Me doy cuenta ahora de que algunas  de estas memorias  todavía lloran y se lamentan. ¡¿Cómo es posible!? Están ahí, esperando que les preste atención,  escuche el dolor  y me reconcilie. Esperando, porque tienen un mensaje para mí y no pueden marchar hasta habérmelo dado. ¡y yo haciendo oídos sordos! ¡¿Qué me queréis decir que ya no sepa?! ¿Me queréis hacer recordar y avivar la angustia del desencanto y la soledad?

¿Queréis reabrir las heridas del desamor y las humillaciones? ¿Pretendéis mantener vivo el lamento y en mi a la víctima?

¿Pretendéis despertar los miedos que habitan en mí? ¿Hasta cuándo debo cargar con vosotras?

De acuerdo, haré repaso y os daré vía libre, perdonándome,  si es eso lo que me pedís, para que una vez liberadas salgáis aleteando como  mariposas estrenando alas.

¿Dónde estás dolor? Muéstrate.

¿Dónde están tus heridas?  ¿Qué las causó? ¿El amor propio? ¿La decepción, el engaño? La ingenuidad, seguramente.

De acuerdo, qué necesitas para sanar tus heridas. Que sea reconocida… ¡que se haga justicia! ¡Que se señale al culpable y se le castigue!

Bien, vamos a ir recibiendo a los testigos –dolor por dolor- a tratarlos e ir cerrando casos.

Al hacer justicia vemos que las “víctimas” descansan y se reponen del daño. Una vez hecha justicia ya se termina el lamento, el sentimiento de abandono, de impotencia. Pero, ¿quieres seguir siendo víctima?

¿Cuáles son tus quejas?   ¿Crees que podrías sacar una enseñanza de ello… podrías sacar de entre las cenizas de todo lo que las llamas han devorado y destruido en ti, algo positivo?

Busca entre las cenizas… qué ha quedado intacto en ti.

Ha habido un incendio devastador. Es impresionante el paisaje. Todo derruido.

Bien, tienes dos opciones: quedarte ahí resignada contemplando esta escena terrorífica, lamentándote y torturándote con preguntas sin respuesta: “¡¿Por qué a mí?!”. Sin querer aceptar los hechos y quedándote atrapada en ellos, como en un círculo vicioso que te centrifuga, constriñéndote a vagar en la queja perpetua…

Mejor, observa, qué ha quedado intacto en ti. Sácalo de entre los escombros… ¿Qué es? Tu ser esencial, tu espíritu;  intactos.

Has tenido que pasar por el fuego del dolor para purificarte… no dejes que el amor propio  -el orgullo y la vanidad del ego- te atrapen de nuevo, tu ser esencial está intacto: renace, florece. Debes confiar.

Tu actitud positiva ante las pruebas de la vida es la herramienta clave para salir airoso. Y volver a renacer.