Maestría del Amor

Lamentablemente el Amor se vive desde la Mente, cuando en realidad deberíamos sentir que SOMOS AMOR.

Hablar de maestría del amor puede sonar pedante pero quien se adentra en el REIKI sabe que la única manera de ser totalmente íntegro y honesto consigo mismo es a través de conseguir la maestría del Amor. Esto quiere decir que si REIKI es la energía sanadora del AMOR INCONDICIONAL, todos los que estamos en el Camino de la sanación a través del REIKI, debemos hacer uso de esta energía.

Y no es fácil llegar a ella. Porque el Ego siempre se mete por medio a obstaculizar el proceso en el que nos aventuramos todos los que anhelamos el conocimiento de nosotros mismos y de lo que significa el AMOR INCONDICIONAL; amor fuera de todo juicio, cálculo y miedo.

¿Qué sucede en la iniciación al REIKI? Lo primero es darnos cuenta de que no sabemos nada sobre el Amor verdadero y su incondicionalidad. Queremos ayudar a los demás, sentimos que tenemos vocación para sanar a los demás… pero ni se nos ha pasado por la mente que primero tenemos que hacer este trabajo con nosotros mismos.

¿Estamos preparados para recibir y dar Amor? Desde la iniciación tomamos conciencia de que en nosotros existen varios cuerpos: físico, mental, emocional, etéreo y espiritual. También diferentes Planos y dimensiones y REIKI nos enseña de forma gradual, primero a alinear y purificar nuestros centros energéticos. Segundo a generar energía y almacenarla. Tercero a transformarnos en Canal transmisor y receptor de la Energía del Amor Incondicional.

REIKI nos ayuda a experimentar que somos seres de Luz. Permanecer en el Presente en contacto con nuestro Yo Superior nos brinda un estado de Paz interior permanente.

“Yo Soy una expresión de la Inteligencia del Universo. No pongo resistencia a la transformación en mí para actualizar mi Ser”.

REIKI y los chakras.

Los Chakras son los encargados de almacenar, transformar, distribuir y ajustar la Energía Vital del organismo. Actúan como puertas de entrada del Prana que es la energía más refinada.

Existen energías tóxicas que enferman los órganos: vergüenza, humillación, resignación, envidia, cólera, frustración, miedos, desamor, falta de autoestima, sensación de vacío o abandono, amargura, victimismo, pesimismo, soledad, estrés, ansiedad, impotencia, inseguridad… y éstas envenenan nuestro organismo.
Podemos comprender y beneficiarnos del funcionamiento de los Chakras a través de la iniciación y práctica de REIKI. Experimentamos entonces que SOMOS ENERGÍA. Tomamos las riendas de nuestra salud física, mental y emocional.
Los Chakras absorben la Energía, la procesan y la asimilan, sintonizándola a la frecuencia vibratoria de nuestro Ser. Esto nos ayuda a expandir nuestra Conciencia.
No hay teoría. REIKI nos lleva directamente a descubrir nuestra naturaleza y nos acerca a lo primordial de la vida en todos sus niveles.
Cada uno de los siete principales chakras en nuestro cuerpo rige el funcionamiento de una glándula endocrina:
CHAKRA RAÍZ.- Ubicado en el Perineo. Rige las glándulas suprarrenales.
CHAKRA SACRO.- Debajo del ombligo. Rige el funcionamiento de nuestros órganos sexuales.
CHAKRA PLEXO SOLAR.- Ubicado en el plexo solar. Rige el funcionamiento del sistema digestivo y del páncreas.
CHAKRA CORAZÓN.- En el centro del pecho. Rige el funcionamiento de la glándula Timo (sistema inmune).
CHAKRA GARGANTA.- Ubicado en la garganta. Rige la glándula Tiroides.
CHAKRA TERCER OJO.- Ubicado en el entrecejo. Rige el funcionamiento de las glándulas Hipófisis e Hipotálamo.
CHAKRA CORONA.-  Ubicado en la coronilla. Rige el funcionamiento de la glándula Pineal.
Los Chakras nos aportan además información sobre nuestra salud. El exceso o deficiencia de energía, el estar bloqueado alguno de ellos, todo ello supone finalmente una enfermedad física.
REIKI equilibra y alinea la energía vital,   permitiendo fluya libremente, reactivándola y devolviendo el equilibrio físico, mental y emocional al Ser.