¿Qué busca el Buscador?

meditacion circulo preciosoMuchos maestros espirituales que ya han llegado a la iluminación te dicen que no hay que hacer nada para alcanzar ese estado tan deseado de paz interior. 

Claro, cuando lo has conseguido, cuando te has deshecho de todo lo que no te dejaba ver la Verdad y la Realidad, es cuando te das cuenta de que no hacía falta hacer nada, ni  ir a ningún sitio especial y ni tan siquiera ir en busca de algún maestro … pero de todo eso te das cuenta cuando ya has hecho todo ese largo proceso de búsqueda… y de abandono de tu ego …. 

Pero, qué busca el Buscador… para empezar ni siquiera sabe qué busca. Así que la búsqueda comienza por ser agotadora y frustrante para muchos porque no saben qué  ni  dónde buscarlo .

Y es que, cómo encontrar lo que no sabes cómo es. Primer fallo.

Segundo fallo; salir alocadamente a buscar, sin pensar, sin escuchar tu corazón. Siguiendo impulsos, reacciones, pero como no hay contacto con la Intuición, como no escuchamos, pues comenzamos a movernos y a meter la cabeza en cien historias diferentes, llenándonos de información de aquí y allá, visitando veinte maestros, escuelas, filosofías … en una búsqueda bien intencionada pero ciega.

Así que, efectivamente, el Maestro está dentro de nosotros. La Fuente de la Verdad está dentro de cada uno de nosotros. Pero, cómo deshacernos de todo lo aprendido que nos condiciona. Cómo sanar las heridas emocionales que nos llenan de miedos y nos limitan. Cómo comenzar a creer en nosotros mismos y llenarnos de entusiasmo de que sí podemos alcanzar esa Verdad que nos llene de paz.

Para eso están las prácticas espirituales y los maestros que ya han hecho este mismo camino y pueden guiar a los que todavía están buscando o para responder a los que han comenzado su despertar de Conciencia y tienen preguntas por hacer.

 

 

Nuestro cuerpo espiritual

jardin interior 1Dijo Jesucristo «No tengas miedo a los que matan el cuerpo sino a los que matan el alma«…  Y somos nosotros mismos los que dejamos nuestra alma morir, por  inanición.

Las instituciones religiosas se quedaron inmóviles en el tiempo pasado, y sus normas y formas se hicieron  rígidas, empañadas por sus propios intereses . Muchas personas, decepcionadas, abandonaron la fe…sin plantearse que religión y espiritualidad no van de la mano forzosamente.

La espiritualidad -nuestro cuerpo espiritual- es una parte intrínseca de nuestro ser. Estamos incompletos si no le atendemos y alimentamos. De ahí el sentimiento hondo de vacío o infelicidad que muchos sienten y no saben por qué.

No tiene nada que ver con lo exterior. No se trata de poseer más o seguir creencias. Nada que ver con lo externo a nuestro ser esencial. Muy al contrario.

Lo que echamos a faltar, sin hacernos conscientes de ello, es el contacto con nuestra alma. Necesitamos la protección y guía de su Luz. Precisamos de esa energía vital que sólo nuestra alma y corazón  pueden brindarnos para nuestro enriquecimiento como seres humanos.

Inspiración renovada

No. No es como yo me lo estaba explicando a mí misma. Quitando todas las justificaciones, el lenguaje victimista y el orgullo, las cosas se ven de otra manera.

He cometido errores. Me he equivocado mil veces. Mi carácter me ha empujado a perder oportunidades y gente querida que no supe valorar en su momento. Mi arrogancia, mi soberbia, mi osadía empujada por un orgullo desmedido, mi intransigencia y rigidez mental; todo esto antes de que llegasen a mí duras pruebas que como fuego purificador me quemó viva durante años de infierno hasta que mi Ego se rindió definitivamente.

Se descorrieron velos. Experimenté a Dios y sentí mi ser unido a Su Grandiosidad y Amor Puro. Y tuve esperanza, nuevamente, y fuerzas para rectificar y corregir. Es posible comenzar de nuevo.

Renacer y reconstruirme desde la energía del Amor… todo un proceso largo pero lleno de regalos y milagros…  hasta conseguir la paz interior tan deseada; la conformidad, la aceptación, pero también el coraje y el entusiasmo, la claridad mental y la conexión con la Conciencia.

En mí existe ahora una inspiración renovada. Mi vida tiene sentido y un propósito de ser.