Dolor de cabeza y ansiedad

mujer dibujo cerebroLa densidad en el cerebro causada por almacenar demasiados pensamientos, problemas y conflictos,  originan presión en la mente  y dolor de cabeza.  Esa densidad es la causante de tener poca claridad mental y poca capacidad para encontrar soluciones y simplificar la vida.

Cuando el estado de ánimo domina el hacer y ser de una persona,  el carácter se hace imprevisible, según se presente el día a día. Y esa volubilidad acrecienta la inseguridad en sí misma y la desconfianza en su alrededor.

Dejarse gobernar por una mente débil o mejor dicho; no saberse imponer a la mente inferior que nos domina desde sus miedos e inseguridad, es lo peor que nos puede pasar.

¿Cómo fortalecer la mente y dejar de sufrir innecesariamente?

Tenemos que fortalecer la mente superior o Conciencia haciéndonos observadores del personaje que hay en nosotros. «Yo no soy mi mente», «yo no soy mis emociones», «yo no soy mis enfados»,  además de «yo no soy mis miedos»… es lo que nos podemos decir cada vez que nos hacemos conscientes de que nos estamos dejando llevar -estamos reaccionando- ante cualquier pequeño conflicto.

Entonces, quién soy yo …

Comenzar a darnos cuenta cómo somos arrastrados a una discusión o cómo la provocamos por un sentimiento de falso orgullo. Cómo nuestros miedos nos hacen tener una actitud defensiva al ver peligro donde no lo hay. Darnos cuenta de que lo que estamos reprimiendo nos hace daño y nos limita en nuestra relaciones con los demás.

En ese momento de ansiedad y miedo, respirar conscientemente tres o cuatro veces, lentamente. Relativizar la situación y salir de ella desde la tolerancia y la compasión, eso nos hará sentirnos bien con nosotros mismos.

Y cada vez será más fácil solucionar situaciones conflictivas y a mediano plazo ya ni siquiera sucederán y nuestra vida se volverá más amable en todos los sentidos.

Esto es sólo el comienzo …   las tensiones acumuladas en el cuerpo físico desaparecerán.

Los Miedos

hombre pelo largoNos referimos al amor como una forma de relacionarse con los demás pero es mucho más que un sentimiento de afecto o de una predisposición a hacer el bien. El Amor -con mayúscula-  es algo intrínseco a nuestra esencia y naturaleza pero que todavía nos falta por descubrir en profundidad.

Idealizamos el amor  y soñamos con conseguir ese estado perfecto de Amor incondicional que nos proporcione gozo, alegría, felicidad y plenitud.

Entonces,  qué nos impide amar y ser amados de forma fluida y enteramente?

El miedo es uno de los mayores obstáculos para que nos sintamos ese estado de Amor de forma estable. En la medida en que existe en nosotros miedos e inseguridades no hay sitio para el Amor.

Los miedos hacen su aparición cuando hay  baja autoestima o timidez. Justamente son los miedos la expresión del desamor y no sólo en su aspecto sentimental sino el Amor como fuerza y como estado de plenitud del ser.

Así que el MIEDO y el AMOR  son los polos opuestos de una misma cosa; de nuestro núcleo central. Si hay miedos hay desamor. Y si no hay amor por uno mismo,  comienzan a infiltrarse en nuestra mente y corazón,  todo tipo de miedos: sentimiento de culpabilidad, rechazo a uno mismo; «no soy suficientemente bueno» y  miedo a ser rechazado por los demás, a no ser querido.

Los miedos dan paso a los celos y a la envidia. Los miedos abren las puertas a la mentira y al engaño, a la manipulación y al control del otro.

Primero tengo que aceptarme y perdonarme a mi mismo. Esto quiere decir que tengo que borrar toda idea negativa que tengo de mi mismo. Voy a dejar de auto-castigarme y sobre-exigirme  y comenzar a amarme, a dedicarme tiempo a mi mismo.

Podemos conseguir deshacernos del miedo insano  y poder así vivir el Amor como algo completamente natural y merecido.No hay nada que justifique el que yo no me escuche y me atienda debidamente, amorosamente.

La emoción de miedo nos crea sufrimientos innecesarios. Si sentimos un miedo excesivo, irracional o sin justificación,  entonces existe un desequilibrio emocional o un trastorno de la energía vital, que debemos prestarle atención y solucionarlo.

Los miedos pueden crear tensión muscular,  ansiedad, nerviosismo, fobias, obsesiones. insomnio, etc. El miedo psicológico por lo que podría ocurrir, crea un sufrimiento sin sentido.

Tenemos que sentirnos capaces de fortalecer nuestra mente. Hay que cambiar de actitud y afrontar la vida de una forma nueva y positiva. Tomar una decisión es mucho mejor que vivir en conflicto continuo. Esto nos hará ganar seguridad en nosotros mismos.

A partir de ahí podré amar a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

El gran desafío. Ejercicio de relajación.

meditacion4Nuestro corazón espiritual cuando está bloqueado sufre de soledad y de baja autoestima. Y si no tiene energía para salir de esa situación se encierra todavía más por temor a ser herido.

Emocionalmente no tiene fuerza ni ánimo. Mentalmente está en conflicto. Así es  fácil caer en la depresión.

¿Cómo salir de esta situación sin la «ayuda» de fármacos?

Primero hay que fortalecer la Mente siguiendo una pequeña disciplina. Descubrimos que no tenemos voluntad para hacer nada y ahí comienza nuestra gran batalla y reto: hay que vencer a la Mente.

Planificaremos una estrategia que hay que seguir como si nos fuese en ello la vida: todos los días, sin ningún tipo de excusas, dedicaremos quince minutos a nosotros mismos. Haremos de algún rincón de la casa nuestro territorio donde pondremos nuestra esterilla, cojín o silla para sentarnos a hacer nuestros ejercicios y la meditación.  Si puede ser, siempre lo haremos a la misma hora y bajo ningún concepto romperemos este compromiso con nosotros mismos.

¿Qué estamos consiguiendo?:

1) Comenzamos a subir nuestra autoestima.

2) Estamos fortaleciendo nuestra voluntad.

3) Está entrando energía en nuestro chakra del corazón que se traduce en alegría y confianza. Poder sobre la Mente.

¿Qué tenemos que hacer durante esos 15 minutos?

1) Sentarnos cómodamente con la espalda recta. Las barbilla un poquito levantada. Ojos cerrados.  Las manos descansando sobre los muslos con las palmas hacia arriba. Respirar conscientemente, atentos en la respiración; suave y profunda.

2) Con los cinco sentidos hacia adentro. Siendo Observadores de nuestro interior; va mos a comenzar a relajar nuestro cuerpo físico desde la coronilla: en cada respiración, al inhalar, ponemos la atención en el cuero cabelludo y al exhalar expulsamos las tensiones. Seguimos con la frente, los párpados, las sienes, los músculos de la mandíbula, bajamos por la garganta, los hombros, los brazos, etc. … vamos bajando por  la columna vertebral y en cada respiración soltamos las tensiones, así hasta llegar a la planta de los pies.

3) Una vez hemos relajado cada parte de nuestro cuerpo físico, llevamos las manos al centro del corazón, y te preguntas ¿cómo me siento ahora? y te permites sentir y escuchar , a través de tus manos, el mensaje de tu corazón.

4) Pones las manos sobre tus muslos nuevamente. (siempre con los ojos cerrados) Respirando ahora con la atención en las fosas nasales. Suave y Lentamente. Asimilando la paz que has creado. Disfrutando de la victoria de haber hecho lo que te habías propuesto. Piensa y siente que eres Amor.

Haciéndolo cada día es como fortalecerás la confianza en tí mismo… y todo lo demás se te dará por añadidura…

 

(parte de los ejercicios del curso de Entrenamiento para la Nueva Conciencia)