Cuando uno deja de ser otro

montserrat visto x Sara¿Te atreves a indagar dentro de ti quién eres? Quizás si te cuento mi propia experiencia te animo a que realices la tuya, pero nunca creas que sólo por tener la información ya haces tuya mi vivencia.

La decisión de vivir tu vida enteramente desde tu Ser es un reto y requiere de mucha valentía y determinación si quieres llegar hasta el final de tí mismo.

Todos los cuentos tradicionales,  relatan sobre  hombres jóvenes que  deciden escalar una gran montaña donde hay un gigantesco dragón custodiando un tesoro. Tienen que pasar  por gran cantidad de peligros y dificultades para demostrar su coraje y   poder así ser merecedores de casarse con la princesa. Estos cuentos están cargados de simbología que describen los valores que hacen falta para vencer las penurias propias de la vida y llegar a la meta donde está la recompensa. Sólo los más audaces lo consiguen.

La toma de decisiones y la confianza en nosotros mismos es crucial para tener éxito en lo que nos propongamos hacer. La decisión es mía y haberla tomado, consciente de todos los peligros y obstáculos pero confiando en mi determinación total, es lo que me hará vencer.

Podría quedarme cómodamente a leer el cuento y distraerme un rato… dejar volar mi imaginación y sentirme héroe por un momento, desde la experiencia de otro, … y dejar para el futuro el también aventurarme en algún desafio parecido…

Todos tenemos que vivir nuestras propias experiencias porque lo que yo experimento  es mío y por tanto de ello me voy a enriquecer. Mis propias experiencias crean certeza  en el corazón, son las que fortalecen mi identidad.

Conectando con mi corazón trasciendo la mente -salgo de los límites que me imponen  los miedos que crecen en ella-. Conectando con mi corazón voy a la  Fuente donde mi espíritu puede saciar su sed. Conectando con mi corazón puedo sentir que soy uno con la Energía Primordial del Amor Puro…

Cuando uno deja de ser otro, cuando uno -por fin- se ha deshecho de todas las capas de identidades falsas, es cuando llega a la cima de esa gran montaña llena de dificultades y peligros y se siente capaz de enfrentarse al dragón (Ego) y aniquilarlo ya sin gran esfuerzo.

Experimentar o Vivenciar

mujer alma

Una experiencia puede ser buena o mala y no trascender, quedándose bloqueada en el tiempo de la mente lineal, como un hecho.

Cuando uno experimenta, desde la mente,  interpreta los hechos desde  su nivel de percepción. Si la experiencia es negativa, y  sucede algo  superior a su comprensión mental,  se  produce un trauma emocional, entonces puede enquistarse en la memoria o sanarlo y así enriquecerse desde el perdón y  la aceptación.

Las vivencias tienen una connotación espiritual y de Conciencia del Ser. Es lo que supera a la comprensión de la mente y a su lógica. Una vivencia va directa al corazón y hace vibrar las fibras más profundas del Ser.

Toda vivencia, tiene tal trascendencia, que sucede en el no-tiempo y lleva al éxtasis, transformando el instante en eternidad. Despertando la Conciencia y expandiéndola.

Podría compararse con el orgasmo cósmico;   la máxima vivencia  es una explosión de Dicha que surge de lo más profundo del Ser en conexión con la Energía Suprema,  y  es imposible de explicar.

Regresión al futuro

tunel de lucesEn el curso que hice hace ya años para formarme en Terapia Regresiva hacíamos prácticas entre los alumnos. Una de esas veces, formamos parejas  y a mí me tocó hacer de paciente con Montse la psicóloga.  Lo primero que veo es que estoy en un túnel donde no veo luz al final, quizás vislumbro unos cables en el techo y yo llevo una falda roja de un material brillante  plastificado y una blusa azul del mismo material brillante.

Montse me dice que salga del túnel y yo me encuentro con sorpresa en un sitio jamás visto. Todo es de color beige. A mi izquierda como dos túneles construidos uno al lado del otro de un material como barro. Yo estoy a la derecha en un espacio de piedras. Todo tiene el mismo color ocre. Más adelante hay como dos chimeneas inmensas. Yo sencillamente estoy ahí parada observando en medio de ese escenario tan extraño.

En el túnel yo no piso el suelo, gravito, aunque siempre en posición vertical. Montse me dice que vaya hacia adelante. Entonces yo me encuentro en otro planeta. Es de noche. La luz es fría, de una luna. Instalaciones muy grandes de hierro. Es una Base.

Montse me pide camine hacia los edificios (como de un polígono industrial) y ahí me entra algo de aprensión pues me doy cuenta de que es un sitio que “ha sido abandonado”. ¡Allí no hay nadie! En un momento he sentido SOLEDAD.

Montse me dice que vaya a otro momento… Estoy viajando en el espacio a gran velocidad. El universo es maravilloso lleno de luces y colores. Me pregunta si voy en una nave espacial. No. Es mi mente que viaja. Otro momento: Veo delante de mí “una grieta”. Es algo inmenso negro y verde de un material brillante. Me introduzco en él o me absorbe (no recuerdo). En otro momento, una bola de energía viene hacia mí y me absorbe.

En ninguno de esos dos momentos poseo un “yo”, simplemente soy absorbida sin sentir nada más que soy parte de todo eso del universo. Sin sentir nada, ni siquiera bienestar, nada. Soy energía.

Cuando Montse me dice que pase a otro momento, paso abruptamente a algo que primero veo verde pero que luego veo desde fuera como amarillo y verde… ¿un tubo?… soy sustancia en él.

Cuando Montse me pregunta qué mensaje he sacado de toda esta experiencia yo digo con un gran convencimiento en mí corazón: “yo soy del futuro”, “aquí estoy de paso”. He visto y viajado por el Universo. Formado parte de él. Transformándome. Visitando otros lugares intergalácticos… vacíos. ..

Volví a casa ya de noche. Me acabo de despertar. Hasta la 1:30h no he podido dormir. Estaba excitada. No he hecho caso a las cosas que me venían a la mente pues la fantasía puede jugarte malas pasadas. Pedí con fervor tener un encuentro con mi Maestro y me vino la frase “el maestro eres tú”. Así que lo dejé pues temí entrar en un flipe… Una cosa es segura: no puedo ser la misma después de esta experiencia.

 

Mi experiencia con la «Respiración Holotrópica»

yo y CD'13Hace ya trece años que mi vida dio un tremendo vuelco hasta el punto que sentí cómo moría en mí el «personaje» -la idea que tenía de mí misma- y viví entonces en un espacio y tiempo totalmente vacío; me había quedado en blanco… ¿cómo explicarlo? … la tierra se abrió bajo mis pies y fui a parar a la Nada, en donde ni siquiera hay aire para respirar y tus órganos dejan de funcionar, la sangre deja de correr por las venas, el corazón deja de bombear…

No importa por cuánto tiempo, eso es lo de menos. Porque aunque sólo fuese por un instante, también los instantes pueden ser eternos. Así que, viví esa experiencia de morir en vida y dejar de ser. Pero eso no fue lo peor, lo peor vino después, cuando volví a la vida, sin saber quién era. Totalmente despertando a una realidad a la que hasta entonces mi existencia había permanecido en el limbo… dejándome llevar por las circunstancias, por agradar a otros, por debilidad y fragilidad de mi ser…

Debió suceder que mi alma, por su cuenta, se rebeló, dijo basta a una vida agriamente sin sentido, y me cogió por sorpresa, no dándome tiempo a reaccionar… el caso es que una vez que las funciones de mi cuerpo y mente se pusieron nuevamente en marcha -como una vieja locomotora- pues todo esto me sucedía con mis cincuenta años más que cumplidos, me paré sobre mis pies decidida a descubrirme y reconstruirme.

Para esta transformación y realización de mi ser debo decir, para ser enteramente sincera, que recibí muchísima ayuda desde planos superiores, de ángeles y de Dios mismo, con toda certeza. Me empezaron a llegar «regalos» que me iban marcando el camino a seguir.

Uno de ellos fue una invitación a un curso de «Respiración Holotrópica» que debe ser parecida a la técnica de «Renacimiento». Estábamos una veinte personas acostadas en el suelo con los ojos tapados. Un médico y cuatro ayudantes iban a supervisar el trabajo de desdoblamiento de conciencia que ibamos a experimentar. Yo no tenía ni idea de lo que eso significaba o podía llegar a ser. Nos dieron la instrucción de respirar muy fuerte y sin pausa por la boca. Nos ordenaron que no debíamos abrir los ojos o levantarnos bajo ninguna circunstancia y que si queriamos algo debiamos levantar la mano y alguno de ellos acudiría a ayudarnos.

Pusieron música de percución muy alta y comenzó la cosa. A los pocos minutos levanté la mano. Muy obedientemente no había abierto los ojos ni había salido corriendo como había sido mi primer impulso y le dije que no quería seguir allí, tenía mucho miedo, me estaba mareando, tenía claustrofobía y todos los males. Me tranquilizaron, me animaron a seguir, uno de ellos se quedó a mi lado guiándome y prometiéndome que pasado esa primera parte, hasta conseguir la apertura de Conciencia, luego sería una experiencia maravillosa. Seguí con la respiración al ritmo de la música frenética, tenía ya los brazos rígidos y con muchísimo dolor, como si tuviese los dedos metidos en un enchufe y estuviese pasando por todo mi cuerpo una descarga eléctrica. Mientras tanto me decía a mi misma que ni por un millón de euros volvería a repetir esta experiencia.

De pronto, hubo una explosión dentro de mí, y desde mi cuerpo físico ví como mi alma salía del cuerpo hacia otras dimensiones. Y entré en una calma y quietud absoluta. Entre las distintas experiencias que viví allí hubo un mensaje que entró directamente en mi corazón «eres dadora de luz»

Hubo más cosas pero mi relato lo quiero centrar en esa frase que por mucho tiempo no tuvo ningún significado o sentido para mí. Pero ahora, cuando el puzzle de mi vida ya está casi terminado, entiendo qué quería decir y sobre todo, ahora sé, que no existen las coincidencias o casualidades y yo fui guiada a cumplir con mi propósito de vida.

Al poco tiempo después yo me inicié en el Reiki y seguí el proceso de aprendizaje hasta hacerme maestra y llevo ya diez años impartiendo cursos, me dedico a la sanación energética y también como facilitadora en el entrenamiento para la nueva conciencia. Por encima de la satisfacción propia, los apegos y los propios intereses, existe un Amor que lleva a darse uno mismo.

Entendí y resonó en mí corazón la frase de «eres dadora de Luz». Muchísimas veces me obligué a mi misma a reconsiderar el significado sobre la energía del AMOR INCONDICIONAL con el que el Reiki trabaja para sanar. La acción de dar Amor bajo su forma más pura es lo que enseña el REIKI. Primero con uno mismo. Después conscientemente con uno mismo. Luego, cuando renaces en un acto de abnegación donde surje el Amor, entonces, es cuando se da a los demás de forma incondicional . Es para todos.

La energía del amor puro

Cuando se tiene la oportunidad de experimentar la energía del amor puro, su vibración deja al desnudo las carencias y la fragilidad de la mente y del  alma -entre sí desconectadas.

Cuando la energía del amor puro incondicional  te sacude por dentro, el ego sufre; el ego se ve amenazado. Y la mente pregunta asustada ¿quién soy?… ¿qué sentido tiene mi vida?…

En estos momentos de lucidez -y vacío-, sólo queda ir al encuentro del alma y escuchar su respuesta: «Yo Soy la Presencia divina de la energía inagotable del Amor Incondicional en tí». Desde esta conexión con el ser esencial en mí entiendo que…

No puedo hacer míos tus errores, tu desconcierto, tu descontento y tus miedos.

No puedo andar por tí tú vida. Habrás de vivir tus propias experiencias.

Ahora sí te lo puedo decir,  al deshacerme de mis propios miedos, que envolví a los tuyos.

No puedo hacer mías tus desventuras ni tus pensamientos siquiera.

La ignorancia y el desagradecimiento te mantienen fuera de la Luz.  Crea  tu destino desde la sencillez y la alegría, aduéñate de la esperanza que también te pertenece y echa a andar. Ábrete al cambio. Permítete comenzar de nuevo…

Cada uno de nosotros, tomemos la responsabilidad de desarrollar nuestro Ser desde la acción que surge del ser total que somos. Y desde el amor puro incondicional que nos sostiene.