
Nos hemos ido alejando de nuestra naturaleza hasta el punto de haber perdido la noción de nuestra esencia y, es esa vida vacía de espíritu, la que nos ha llevado a vivir en el desamor… de nosotros mismos.
El ser humano común utiliza la palabra AMOR rebajando su significado al aspecto superficial del mismo que es el «amor emocional«. Éste es exigente y posesivo. También egoísta porque está gobernado por la mente-ego. Es un amor calculador: «No me quieres tanto como yo. Yo aporto más en nuestra relación.» Las personas que viven desde el victimismo viven el amor desde el sufrimiento y el drama. Los celos, la envidia, la inseguridad, distorsionan y empobrecen grandemente el Amor.
También el miedo densifica el AMOR. El miedo a ser abandonado, humillado, rechazado, el miedo a no ser correspondido. El miedo a sufrir por amor…
Pero el AMOR de verdad justamente es lo contrario: Es alegría, es la felicidad de hacer feliz al otro, es compartir, es incondicional… y es divino también.
Todo ser humano tiene una sabiduría nata en su interior por descubrir. Esa Sabiduría necesita del Amor Puro para mantenerse viva. Si el Amor no fluye la Sabiduría se estanca y se convierte en Egoísmo.
ÁMATE A TI MISMO Y PODRÁS AMAR A LOS DEMÁS.
Podemos pensar y actuar en términos más amplios acerca del AMOR en nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Sepamos que el Amor Puro no tiene lados opuestos. Es UNO… y estamos dentro de él. Podemos sintonizarnos y sincronizarnos con él.
Obsérvate desde fuera del «yo» y experimentarás que eres Luz (AMOR) para ti mismo. Esa Luz puedes ir incrementándola: no castigándote, siendo paciente contigo mismo. Siendo amable contigo mismo. Perdonándote.
La esencia divina está en cada uno de nosotros. Descubramos la Fuente Infinita de Gracia en nuestro interior.
Armoniza tu vida con las Leyes de la Naturaleza. Permítete pasear de forma consciente por el campo, da las gracias a la Madre Tierra por todo lo que te ofrece de forma generosa.
Acércate a la verdadera esencia de tu ser, honrando quien eres. Amando quien eres en esencia.


Cuando era adolescente vivía muy confundida, me decía «sé que sé pero no sé qué es lo que sé». Era un sentimiento muy fuerte de certeza aunque, fuese lo que fuese, estaba muy escondido y lo único que me creaba era angustia. Sin guía, me dejé llevar por la Mente y crecí desde la soberbia.
¡Qué interés odioso tienen los políticos por uniformarnos! Para muchos pueblos, velar para que no se pierdan sus orígenes y valor étnico, es sumamente importante y esto debe ser respetado. Este amor por las raíces de nuestra cultura no debe ser confundido con la política del nacionalismo.
Nuestro cuerpo energético nos impulsa e incita a actuar. La energía vital estimula la expansión de nuestra Conciencia.
El mundo exterior parece dificultarnos el cambio social a una mayor igualdad.
Más de media humanidad vive desde la mente: desde el miedo, la inseguridad, el egoísmo …