Estamos recorriendo los ciclos de la auto-transformación. Nos centramos en los mecanismos de dicho proceso. Todo ello nos traerá conocimiento y bendiciones si nos mantenemos con la intención de ser auténticos y honestos con nosotros mismos.
Se trata de integrar las motivaciones inconscientes con el reconocimiento consciente. Todo esto no se realiza ni por la mera voluntad ni desde el razonamiento, sino abandonándonos en la confianza absoluta de nuestro Ser superior y para ello el propósito debe ser claro y firme, renovada la intención cada día.
Así es como veremos aumentar nuestros valores. No estamos hechos para confiar únicamente en nuestra capacidad sino que debemos contar con la parte divina que conoce y maneja nuestro destino. Permaneciendo en contacto con nuestra Alma, haremos lo correcto.
Despertar la Conciencia es un entrenamiento hacia la auto-sanación, la auto-transformación y la UNIÖN de nuestro ser, que se ha ido fragmentando a lo largo de su existencia,
Debemos desarrollar la estabilidad interna para no dejarnos atrapar por la inercia de antiguos hábitos ya inútiles y que están frenando nuestra evolución… si es que anhelamos evolucionar.



Desde lo más simple y cotidiano hasta el plan más elaborado, todo en la vida requiere de un objetivo y de un tiempo de preparación y desarrollo para alcanzarlo. Todo, primero es un pensamiento, una idea, que luego ejecutamos y materializamos. Podríamos hacer que todo se hiciese automáticamente y vivir robotizados, parece más fàcil no tener que pensar -eso creen muchos- pero a la larga, uno pierde la facultad de SENTIR y de maravillarse de la vida. Vivir desde los impulsos sin control siempre termina la vida pasándonos factura.
Llamamos Conciencia a la facultad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales. Se trata del CONOCIMIENTO INTERIOR innato en cada persona, de lo que es correcto, independientemente y por encima de lo que esté establecido por las leyes del hombre. Contactar con este conocimiento intuitivo es lo que nos hace libres.

