
Mientras estemos ignorando nuestra realidad y naturaleza, habrá conflicto en nuestro interior. Las personas se resignan a «hacerse mayores», cuando la actitud correcta sería CONVERTIRNOS en mayores. A medida que el cuerpo físico hace esta mudanza, el Alma puede lucir su Luz.
Toda resistencia a convertirnos en seres de Luz- genera sufrimiento y dolor.
La mente inferior es el gran obstáculo para conseguir realizarnos como seres humanos. Nos cuesta mucho ver e identificar a nuestro Yo-personaje, que funciona desde lo ilusorio y relativo.
Desarrollar la Mente -ponerla a nuestro servicio- es crear Luz para que ilumine nuestro Camino.
El Ego está asentado en la mente inferior, junto con los instintos básicos de supervivencia. Es la mente de las pasiones viscerales; codicia, lujuria, cólera, soberbia … todas estas energías oscurecen y bloquean el Amor en nosotros.
Pero una vez comenzamos a percibir y comprender que somos algo más que eso… cuando se van afinando nuestros gustos y ahondamos en las sutilezas del Alma y profundizamos en el sentimiento del Amor, la Mente se amplía, -se purifica- y se iluminan otras partes de ella que nos eran desconocidas hasta ahora.
Entonces comprendes que todo lo que te ha sucedido hasta ahora, ha sido para tu más alto bien; ha sido, es y seguirán siendo, sucesos para tu aprendizaje y mutación,


Como todo lo que concierne al ser humano en el plano mental, también la enseñanza y valoración del REIKI, tuvo su momento de gran acogimiento a nivel mundial para luego florecer cien sistemas más muy parecidos, como sistemas de sanación a través del Prana o por imposición de manos a través de la canalización de energías superiores… en realidad todas ellas se inspiraron en las sanaciones «milagrosas» de Jesucristo que tenía la maestría de todos los sistemas y códigos de sanación.
A través de la disciplina y la práctica que voluntariamente uno se impone con el objetivo de sentirse mejor con uno mismo o para directamente desear iluminarse, hace que esos pequeños logros, finalmente alimenten la Conciencia y la expanda.
Me reúno con mi Ser. Me permite adentrarme en él como quien se adentra en un bosque.



