
Se supone que el castigo serviría para escarmentar y corregir con rigor el mal comportamiento. Inclusive el auto-castigo que nos infligimos es debido a que, en algunos aspectos, tenemos una mala opinión de nosotros mismos y creemos que nos lo merecemos.
Vamos a borrar esa palabra de nuestra mente porque el castigo, está ya comprobado, no sirve nada más que para crear odio, rebeldía, sufrimiento, …
Por el contrario, vamos a sustituirlo por pensamientos de OPORTUNIDAD para el APRENDIZAJE.
Así que por un lado, cuando alguien nos hace algo malo y deseamos castigarle con nuestra indiferencia o nuestro odio y venganza. En su lugar, vamos a observar todo el asunto de la forma más imparcial que podamos y vamos a preguntarnos: ¿QUÉ APRENDIZAJE HAY PARA MI EN ESTE ASUNTO?
Y vamos a envolver a esa persona y la cuestión en una aureola rosada de amor incondicional para que la compasión desborde en nuestro corazón y ahogue cualquier otro sentimiento.
Comencemos a hacer limpieza emocional en nuestro entorno familiar.
Si no creemos en las casualidades, todo lo que nos ocurre tiene una razón de ser. Si es algo bueno, enseguida lo atribuimos a que es la recompensa porque estamos haciendo las cosas muy bien. Y si es algo que nos contraría y nos hace sufrir, pensamos que se trata de un castigo que no merecemos…
Todo es más sencillo y tiene un beneficio si nuestra actitud, no es la de buscar un culpable para castigarlo sino buscar dentro de nosotros QUÉ APRENDIZAJE HAY PARA MI EN ESTE ASUNTO…
Comenzaremos a sentirnos mucho mejor con nosotros mismos. Ganaremos en paz interior.








De forma instintiva el ser humano siempre tuvo la tendencia a unirse a otros. A agruparse en clanes y tribus. A mantener fuertes los lazos familiares. La necesidad de protegerse hacía que se valorase, por encima de todo, lo que los hacía iguales.
El Mundo de las Apariencias está en nuestra mente inferior. Trascenderlo, cruzarlo y salir de él, significa haber alcanzado la Intuición para comenzar una nueva etapa desde la Conciencia, como Observadora de sí misma y de la Realidad.