Éxtasis natural

niña y corazonMuchos jóvenes buscan a través de las drogas y del alcohol aturdir la mente buscando experiencias fantásticas que le produzcan «alegría». y les desinhiban de sus estrechos  esquemas mentales. Su frustración les hace preferir vivir en el letargo, al sentirse invalidados para ser ellos mismos.

Si desde la niñez fuesen enseñados y guiados a desarrollar la mente, a reactivar y centrar las  energías de su cuerpo, su vida tendría una dimensión infinitamente mayor.  Y si fuesen enseñados a conocerse a sí mismos e ir a la Fuente y Esencia de su Ser esencial, sabrían entrar en el éxtasis natural en sí mismos, que es la Alegría.

La Alegría es una energía pura que envuelve a nuestro ser esencial y está ligada al Amor Incondicional. Es el Fuego Sagrado que nos proporciona el entusiasmo necesario para vivir con dignidad nuestra condición humana.

En la espontaneidad hay alegría. En la libertad de SER uno mismo, hay alegría. Y ese júbilo profundo,  brota del Espíritu; ES el mismo  Ser esencial manifestándose. Y seguro lo habréis experimentado alguna vez; esa dicha que está más allá de la razón o causa concreta. Surge con  una explosión de risas, como un surtidor de agua  que precisa salir al exterior..

Desde esta perspectiva,  el ser humano no estaría viviendo la decadencia y degradación que lamentablemente es el resultado de una existencia superficial,  alejada de su potencialidad real. La clave está en enseñar a los niños a conectar cuerpo-mente-corazón y guiarlos a vivir en perfecta armonía con la Naturaleza y el Universo. Somos parte del Todo.

 

 

 

Las dependencias

hombre corazonUn ser humano completo es autosuficiente. Esto quiere decir que no necesita del reconocimiento de los demás ni busca agradar y complacer para que lo halaguen o le agradezcan nada. Es quien posee todos los recursos necesarios para sobrevivir desde una actitud de confianza en si mismo,  en los demás y en la Naturaleza. Conectado a su espiritualidad a la que nutre y de la que se alimenta.

En el otro extremo está  la persona de mente débil, con miedos a la soledad, a no ser comprendida, sin voluntad, voluble y  desconectada de su ser original: La persona dependiente.

Este tipo de personas, sea cual sea la dependencia, tienen una gran falta de autoestima, confusión y miedos. Necesitan ayuda.

Dependencias físicas: comida, juego, alcohol, drogas duras y blandas, fármacos…

Dependencias emocionales: a otras personas, maestro, psiquiatra, religión, … de forma que excede  lo normal.

Todo lo que,   si no lo tenemos, nos crea ansiedad, angustia, tortura mental,. Todo lo que, si no lo tenemos,  nos vuelve locos, nos descentra, nos hace perder la razón … todas esas dependencias que no queremos reconocer y enfrentar …

A ver, como no nos gusta nuestra realidad, tenemos varias posibilidades para disfrazarla. Como no sabemos encontrar soluciones  a nuestros problemas o tenemos miedo a ver nuestra realidad, buscamos formas de «escape» y huida.

Pedir ayuda de un profesional será la decisión más valiente para recuperar la autoestima y fortalecer la voluntad. Las crisis son necesarias para abrir los ojos de la conciencia y comenzar el proceso de  renacer.