Hablemos de Reiki

Leí la publicidad de un Centro de Reiki diciendo que es una técnica de meditación. La ignorancia es muy atrevida y presume de conocimiento. Vayamos siempre a las raíces de las cosas si queremos saber de verdad.

Iniciarse en Reiki es abrirse al conocimiento de las Energías, en nosotros y en todo ser vivo, incluida la Madre Tierra.

Comenzamos por experimentar el poder de la Invocación y la Intención. Son energías, lo mismo que nuestros pensamientos y emociones.

Iniciarse en Reiki es aprender a generar energía superior, almacenarla, controlarla y dirigirla, siempre con la finalidad del mayor bien para nuestro Ser y los demás.

Los tres primeros meses, durante el primer nivel, los dedicaremos a nosotros mismos para purificar nuestro Ego y deshacernos de toda energía tóxica y densa. Hacemos cada día el ejercicio de auto-sanación que trata de la alineación y purificación de los centros energéticos principales (chakras).

Es necesario experimentar por uno mismo que somos energía; percibirla, sentirla, dirigirla. Para luego, a partir del segundo nivel, ser capaces de enviar Luz -no propia- sino la energía del Universo, habiendo aprendido a ser CANAL de la Energía Universal Sanadora.

Hay muchísimo más por compartir sobre el tema. Pero para hablar y manejar la energía Reiki, sin que desvariemos, debemos hacerlo desde la prudencia y humildad que conlleva el conocimiento de algo tan sutil e ilógico para la mente, a la vez que inmensurable, como es el manejo de las Energías, comprendiendo finalmente que somos SERES DE LUZ.

Mi viaje a Amma en India

«La compasión es el Amor expresado en toda su plenitud»

Amma es el Avatar Cósmico vivo de nuestro tiempo y ha hecho de su Ashram un lugar sagrado impactante por la alta vibración de la Energía del Amor Incondicional que aquí se respira.

Así que, lo primero que nos sucede a los nuevos que nos adentramos en el lugar, es una revolución interna en todos los niveles; físico, mental, emocional y espiritual. Comienza la purificación.

Amma dice: «Tu sufrimiento se disipará si dejas ir la idea de que eres un individuo separado del UNO. Actúa conscientemente como parte de la Divinidad. El Amor, Compasión y Paz, vendrán entonces en cada Plano de tu vida y serás una persona consciente y despierta».

Comienza el día entendiendo que es igual si tus rezos son cristianos, musulmanes o hindúes, la divinidad entiende el lenguaje del devoto sea éste cual sea. Aquí la mente está en calma, el entendimiento va directo al corazón desde la intuición.

La devoción misma y el estado de Gracia de las más de tres mil personas que están aquí, es inequívoca, porque nace en el corazón y se expresa a través de los ojos y la sonrisa. Todo fluye en una suave y amable armonía.

Centrada en mi corazón, sin esfuerzo, plácidamente, doy las gracias por tan grande regalo de vivir esta experiencia. Estoy esperando a Amma. La estamos esperando para recibir su abrazo, unas mil personas, la mayoría mujeres. Indios y occidentales juntos y separados al mismo tiempo. Convivencia educada y de respeto por las creencias de cada uno.

Amma ha cantado y nos ha abrazado, se me han saltado las lágrimas de emoción… ¡tenemos tan endurecidos los corazones! … No tenemos tiempo para nosotros mismos ni nos permitimos ser espontáneos para mostrar nuestro sentir… Con ella volvemos a sentirnos niños, necesitados de amor.

La transformación ocurre sin que la mente proyecte o se entrometa.

Dice Amma: «Cuando estáis unidos a la Conciencia Divina, cómo vais a percibir diferencias.»

Cuando estás viviendo desde el Amor no surgen pensamientos negativos ni dudas. Seamos Observadores del personaje en nosotros. Dejemos de darnos tanta importancia y acabaremos con el sufrimiento.

Lo mejor que podemos hacer es corregirnos a nosotros mismos para inspirar a los demás, nos aconseja Amma.

Una cosa me ha quedado muy clara; no es la mente la que maneja la energía que nos llega de Amma (o de cualquier otra Fuente de Amor). Esta energía superior se mueve en niveles sutiles que nos son insospechados y muy por encima de lo que la mente pueda llegar a imaginar.

La Conciencia, como testigo imparcial, percibe las nuevas energías que navegan en nosotros, pero nada más, permite hacer: nos inspira, nos corrige, nos purifica, nos desbloquea, y nos coloca en un estado ligero, donde la mente no llega.

¡Ay, Ego! Eres una carga pesada.

Después de dos semanas me voy muy contenta. Agradecida. Simplificando mi mente.Prefiriendo el Silencio.

Feliz estado cuando no tienes necesidad de explicarte.

Descubro mi mejor momento: nada que decir. ¡Qué alivio! Hasta me dan ganas de llorar de alegría.

Ejercicios para crear Conciencia

  • «Cuando sepas quién eres entonces sabrás quién y qué es la Divinidad»

Así que, despierta en ti las energías del anhelo por conocerte y expande tu Conciencia para poder entrar en otra realidad superior de ti mismo:

  1. Guarda silencio.  Consigamos que el silencio se produzca de forma natural; por ausencia de Ego. Observa al personaje y pregúntate sin juicio: ¿Qué pensamientos recurrentes ocupan mi espacio mental?
  • Practica el Desapego. Renunciar a algo como desafío para experimentar nuestra voluntad y poder. Libérate de algo a lo que crees depender. La renuncia voluntaria da Libertad y te fortalece. ¿Qué apegos te mantienen estancado?
  • Observa las fijaciones.  Son pensamientos y patrones recurrentes. Por pequeños o sutiles que sean, nos frenan y densifican nuestra mente. ¿Qué fijaciones están obstaculizando que me mueva hacia adelante?
  • Márcate pequeños objetivos. Sé consciente de tu trabajo para la superación personal; siéntete satisfecho de tus progresos. Eso te ayudará a avanzar. ¿Qué miedo tengo por superar?
  • Crea un nuevo hábito.  Sal de las rutinas que te acomodan en la inmovilidad mental y física. Crea un estado de entusiasmo por la vida que nazca de dentro, cuando te propones algo y lo consigues.

Cuando la mente no sobresale de lo ordinario y común se va empobreciendo y sus objetivos no dejan de ser triviales. Pero somos capaces de mucho más. Ahondemos en nuestro corazón y nos señalará el Camino a nuestra Alma…

La importancia personal

Terminó el tiempo de ser pasivos, de ser sólo observadores críticos, de los demás. La vida ha dejado de ser un juego impersonal y gratuito a ser un juego responsable.

La vida sigue siendo un juego -y se pasa fatal si no se conocen las reglas-. Y sigue siendo un juego porque tiene que fluir desde la inocencia. Y la inocencia está ligada a la Gracia Divina, se entienda esto o no.

Es la Gracia Divina la que le da a la vida el carácter sagrado.

La vida, si no le damos un fundamento sagrado, es vana; no tiene sentido ni profundidad.

Si a la vida la despojamos de su manto sagrado, se vuelve miserable. Si el ser humano deja a un lado su aspecto sagrado se vuelve cruel, déspota.

Es entonces cuando la Naturaleza le da la espalda, la Madre Tierra le ignora y deja de protegerle.

Tu decides. Cada uno decide. Y aunque venimos marcados por un karma; con un bagaje que nos condiciona y posiciona, somos libres para resistirnos a cumplir con nuestro destino o acelerar nuestro aprendizaje (desde la rendición de nuestro Ser) o quedarnos impasibles en el propio infierno que nos hayamos creado.

La vida es un juego, si nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio, estamos alimentando el Ego y nuestra importancia personal no nos dejará disfrutar, agradecer y valorar nuestra existencia …

Los cambios que esperamos

Lo que hagamos de bien por nosotros mismos beneficia también a los demás. Sin embargo, lo que estamos viendo ahora en el exterior, no es precisamente muy alentador. Formamos parte de una sociedad que parece ir a la deriva… ¿en qué medida estamos contribuyendo a ello? ¿cuánto esfuerzo dedicamos a mejorarnos a nosotros mismos y a nuestro entorno? ¿Cuánto estamos sacrificando de nuestro Ser por acomodarnos a una forma de vida delirante y sin mucho sentido?

Decimos que queremos cambios esperando que los hagan los demás. Quejarnos y criticar parece ser lo mejor que sabemos hacer la mayoría a falta de ideas creativas y positivas. Lo que hace falta es que cada uno aporte un granito de arena para CONSTRUIR todo eso que queremos renovar.

Ya toca que los cambios sean profundos, que nos transformen y actualicen. De dentro hacia afuera. Debemos comenzar por hacer esta renovación de forma personal, sabiendo que es un trabajo intransferible, con un objetivo claro y sincero: el Bien Común.

No gastemos nuestras energías justificándonos o defendiendo sólo posturas. Impliquémonos en dar lo mejor de nosotros, abriendo nuestro corazón para ser más sinceros, más honestos, más genuinos.

Educarnos en el Amor implica hacernos responsables de generar en nosotros un estado de contentamiento que nos proporcione estabilidad emocional. Y con esta base podremos crear todo lo demás; un mundo mejor.

Quietud y serenidad

Dicen que si te sientes solo es porque no estás contigo.

Que el amor que se exige o reclama no tiene mucho valor.

Que tener Conciencia es recordar quien eres, aceptándote.

Que lo que escondo dentro mio como malo es una parte reprimida de mi persona que debo asumir.

Dicen que la vida se sufre desde la inconsciencia hasta que decides no sufrir más y cambias de actitud.

… si este fuera el último día de tu vida, ¿querrías hacer lo que estás haciendo? …

Mira con atención el Sol naciente, luego cierra los ojos y siéntelo dentro de ti, agradece la bendición que te brinda.

Mi Yo

Mi Conciencia me indica que debo actualizarme continuamente. Mi intuición me avisa y anima para que así sea. Me pone en alerta de mi yo-mental que se resiste a ello.

El Conocimiento directo -que no pasa por la mente- convierte en desafío mi anhelo de avanzar y concentra la energía en esa dirección para que no me acomode.

No es mi Yo quien decide, es la Conciencia Superior, a la que entrego mi voluntad.

Por momentos se diluye la identidad personal y una aparente apatía no es nada más que he dejado de tener deseos o preocupaciones por el futuro. Confío. Mi corazón palpita desde la certeza absoluta que el Universo y la Madre Tierra me protegen.

La Mente se vuelve cada vez más sencilla. Los pensamientos parecen elásticos y el espacio entre ellos también se alarga. Lo personal y cotidiano pierden importancia al entrar el Ser en otras dimensiones .

El cuerpo físico, es solo eso, el vehículo. Es el Alma y el Espíritu quienes cobran ahora su magnificencia.

Mi respiración se hace consciente y siento que te amo, lo sepas o no.

El disfrute de la experiencia en la Conciencia


El disfrute de la experiencia en la Conciencia, significa dar el paso a VER más allá de lo que se mira. Es ser OBSERVADOR del yo-personaje para ser testigo del mundo ilusorio en el que estamos atrapados y salir de él.

Todo comienza con el despertar de la Conciencia. Y experimentar ese despertar y el proceso que lleva a la auto-realización es un disfrute para los valientes que deciden emprender este Camino.

Cuando nuestra Conciencia -la energía interior que nos conecta con la Conciencia Universal- despierta, ella hace expandir nuestra visión del mundo y de nosotros mismos en profundidad y de manera hasta entonces inimaginable.

Comenzar a experimentar y diferenciar los distintos cuerpos de los que estamos formados: cuerpo físico, cuerpo mental, cuerpo emocional y cuerpo espiritual, nos dará no sólo una comprensión real de quién somos sino que asumiremos nuestra vida con responsabilidad, reforzando nuestra identidad personal que comenzamos a dirigir hacia nuestro interior, para nutrirlo y que a su vez nos nutra .

Vincular Mente/Conciencia/Corazón es la clave para dar el SALTO y explosionar para entrar en el Camino que abarca la TOTALIDAD del Ser.

Salir de la mediocridad es todo un proceso de SOLTAR todas esas capas rígidas y densas que nos envuelven y que no nos permiten elevarnos y ser quien somos.

Desde la Conciencia despierta comenzaremos a generar y a crear nuestro ÁNIMO INTERNO para hacernos dueños de nuestra vida.

Estoy dando pequeños Talleres en Granada con este objetivo: crear una nueva Conciencia que nos ayude a ser dueños de nuestra vida y dirigirla conscientemente a lograr nuestra auto-realización. Es posible.

Creencias y espiritualidad

Quien se identifica con orgullo «yo soy creyente¨ no dice gran cosa.

El creyente es un ser adoctrinado espiritualmente. Solo cree quien no tiene capacidad para cuestionar o trascender los pensamientos e ideas de otros, quien delega en otros su facultad de experimentar la riqueza del cuerpo y universo espiritual. Y eso significa alejarnos de nuestra semejanza a Dios y nuestro potencial divino.

Los Mensajes y Revelaciones que nos han sido trasmitidos por los profetas y Maestros es para que los activemos en nuestro corazón. No son palabras a memorizar o mandatos a seguir ciegamente. Son «semillas de Luz» para que sembremos en nuestro corazón y nos ayuden a expandir nuestra Conciencia.

Seguir una disciplina espiritual con algún tipo de interés personal, ralentiza los efectos de la misma. Para que se origine la apertura de Amor Incondicional en nuestro corazón debemos exponernos espontanea y sinceramente a la Divinidad dentro de nosotros.

El «hágase en mi Tu Voluntad» son mucho más que palabras. Es una vibración potente que expresada desde el corazón rompe los obstáculos que hubiesen para sentir la Presencia divina en nosotros.

Nos olvidamos fácilmente, en este sociedad materialista, de que tenemos un cuerpo espiritual al que nutrir. Todas las enfermedades mentales que hasta los niños y jóvenes comienzan a padecer como la ansiedad y el estrés, no son más que los síntomas externos de una humanidad vacía y perdida que no escucha el clamor de su espíritu.

Cuidemos y desarrollemos nuestro estado de Conciencia, esa es la clave. Dejemos de lamentarnos, de exigir a los demás. Seamos uno con nuestro espíritu.

Vivir sin esfuerzo

Hemos convertido la vida en una lucha y un sobre esfuerzo porque vivimos desde la mente; maquinando. Desde la trama y el drama ficticio.

Y en ese estar, planeando y calculando, nos movemos torpemente condicionados por el pasado y preocupados por el futuro.

Aunque no queramos, aunque nos demos cuenta de que así no funciona bien nuestra vida, de que no somos felices ni estamos en paz con nosotros mismos, seguimos en esa inercia consistente que nos ha robado la voluntad de ser desde el Ser divino que somos.

SER nosotros mismos consiste en FLUIR desde el corazón, desde nuestro espíritu. Nutriéndonos de las energías superiores; el néctar gustoso de la vida.

¿Cómo salir de ese patrón de actuación que nos perjudica?

Esta mañana haciendo un ejercicio de respiración, que llevo años haciendo (vaciar los pulmones sacando el aire como si fuese un fuelle , así varias veces), y que siempre lo he hecho desde el esfuerzo, de pronto me he dado cuenta de que lo estaba haciendo suavemente.

Me he parado sorprendida y he tomado conciencia de que los había realizado completamente relajada sin que estuviese la mente dirigiéndolo. He entendido que estando en la mente todo cuesta más.

La mente lo hace todo más pesado, más denso. Una mente rígida entorpece la espontaneidad, la bloquea al cuestionar o buscar la perfección DESDE LA MENTE.

La mente nos bloquea al crear expectativas, desde la exigencia, el miedo o el mismo deseo de querer hacerlo bien …

A la mente sólo deberíamos usarla cuando tenemos que pensar, cuando hay que tomar una decisión o esclarecer alguna duda.

Por lo demás, fluyamos desde nuestro cuerpo etéreo y nuestra intuición. Sin juzgarnos, sin castigarnos, sin culparnos.