Enseñanza y Transmisión

Está la ENSEÑANZA, que es racional y volátil y se instala en la Mente. La enseñanza es teórica y se espera que, para que haya resultados, hay que ponerla en práctica, hay que experimentarla o quedará sólo como información.

Luego está la TRANSMISIÓN, que va directa al corazón y sintoniza con la Conciencia. La transmisión de energía es un aliento (el Espíritu Santo), o también se transmite por imposición de manos (como hacía Jesús) que va directo a la esencia del Ser y lo reaviva.

REIKI es un sistema de transmisión de energía sanadora y muchísimo más. Ese es sólo el comienzo de un Camino inagotable de sabiduría del Ser y de la vida.

Iniciarse en REIKI -recibiendo de un maestro la transmisión de energía cósmica- es como un renacer a la vida pues las perspectivas se amplían a la medida que la Conciencia se sitúa en primer término y va despejando y clarificando la andadura hasta conseguir la unicidad con el Todo.

El Camino de en Medio

Podría ser hoy el gran día. Estemos despiertos.

Mientras uno se identifique con el cuerpo y con la mente, no hay

posibilidad de avanzar. Sólo nos estamos justificando.

Estemos despiertos. Somos hijos de Dios, creados a Su semejanza.

Presta atención a la respiración

que se convierta en aliento divino

por el Poder de la Intención

y por la conexión con el Cosmos.

Que Dios Misericordioso te bendiga.

Liberar nuestro interior

En nuestro subconsciente están esas partes de nosotros, hasta ahora intocables, resguardadas, que tenemos que ir a rescatar para nuestro bien y sentido de completitud. Se trata de nuestro niño interior, nuestro adolescente interior y nuestro adulto interior.

Cientos de casos avalan la eficacia, del método de la terapia Regresiva de Brien Weiss, sin hipnosis, simplemente para liberar y recuperar esa parte de nosotros que quedó olvidada o se dejó atrás por descuido… no importa el porqué. Lo que cuestionamos en ese momento de reencuentro es ¿quiero hacerme responsable de esa parte de mi y traerlo conmigo ahora?

Lo hemos echado a faltar sin saberlo. Nos hemos sentido vacíos o insatisfechos con nosotros mismos sin saber la razón. No importa, el momento para actuar llega cuando estamos preparados para ello.

Tu niño interior se siente abandonado, tiene miedo y necesita seguridad. Ve en su busca y abrázalo.

Tu adolescente interior, que está enfadado, quiere se le escuche, se le comprenda y tener su espacio.

Tu adulto interior, que está cansado y se siente decepcionado, se refugia en sí mismo, echa en falta la paz y el amor.

El mejor viaje es hacia el interior de nosotros mismos. La más grande aventura es adentrarnos en nosotros mismos. El mayor acto de valentía es ir al rescate de esa parte de nosotros que se quedó atrás, por lo que fuera, liberarlo, y traerlo a nuestro presente, para nuestra mayor dicha y gozo.

Miedo al miedo.

No está permitido y no nos permitimos tampoco, sentir y expresar nuestros sentimientos: «niño no llores. No estés triste. No te enfades. No grites. No saltes. Cállate.»

En la garganta y en el corazón queda guardado todo el miedo que reprimimos. Todo lo que no somos capaces de expresar. Por el MIEDO a ser regañados (no ser aceptados, no ser queridos) … en muchos casos nuestro niño interior sigue atrapado en la confusión desde su inocencia.

Todos esos que han caído en la trampa de pretender ser perfectos, sin permitirse sentir ni aceptar sus debilidades e imperfecciones, ni manifestar sus miedos y carencias, sintiéndolos como pecados, están viviendo en un sufrimiento gratuito e inútil.

Nada debe ser impuesto ni auto-impuesto. Nada funciona desde la obligación. El sentido de la responsabilidad es otra cosa, es una semilla que crece desde el ejemplo y nos proporciona paz con nosotros mismos, desde el sentimiento inconfundible de actuar correctamente.

No hay ninguna doctrina, creencia o filosofía que reconforte ni nos mejore siguiéndola a ciegas. La solución a todos los males es la AUTOTRANSFORMACIÖN siendo uno Observador de uno mismo para ir deshaciendo todo lo impuesto y caduco y quedar en esencia quien somos. Esto, que es simple aunque necesita perseverancia y constancia, nos lleva a acrecentar la CONCIENCIA personal para desdoblarla y expandirla hasta adentrarnos en la CONCIENCIA COLECTIVA UNIVERSAL.

Se trata de hacer un cambio dimensional en la forma de percibir y experimentar la vida. Y se puede cuando nos deshacemos del sutil miedo al miedo.

El dominio de la Mente

Oímos hablar del Poder de la Mente pero no nos lo creemos.

Ha sido cuando le he dicho ya muy en serio a mi Mente que no me importa en absoluto, ni me afecta, lo que hagan o digan los demás cuando me ha bajado la tensión arterial y duermo de un tirón toda la noche.

Por supuesto que, la Conciencia debe estar ahí presente y cada situación me exige enfrentarme a mi misma y modelar mi actitud y reacción, pero experimento de que sí se puede.

No se trata sólo de «tolerar» al otro sino aceptarlo tal cual es y esto significa una victoria sobre mi Ego.

No se trata sólo de «aceptar» al otro desde MI condescendencia y sacrificio sino desde el entendimiento y respeto por los demás.

Ser Observadora de mi personaje desde mi Conciencia (mi Ser) me lleva también a ser más paciente y compasiva conmigo misma, relativizar mi importancia y reaccionar menos.