¿Quién soy? Yo Soy.

La esencia humana es de naturaleza divina. Descuidar la formación de nuestro ser esencial, es pasar por la vida como un turista despistado deambulando por un país extranjero sacando instantáneas con su cámara pero sin tiempo para VER ni para pararse a SENTIR. Al final, vuelve a casa sin haberse enterado de nada.

Muchas personas, por negligencia o ignorancia, descuidan el cultivarse como seres humanos, viviendo en la superficialidad de lo externo exclusivamente. Sin utilizar o valorar sus capacidades decaen, haciendo que la misma sociedad lentamente degenere y se desvalorice a sí misma.

Entrar en el Camino de la Vida es hacer el viaje desde el Despertar de la Conciencia e ir al encuentro de uno mismo. Mediante el perfeccionamiento y equilibrio interno, se incrementa la energía que IMPÙLSA el anhelo de evolucionar (avanzar en el Conocimiento y comprensión de quiénsoy y quéhagoaquí).

YO SOY un ser de Luz y estoy aquí como viajero andante para llegar a la Fuente de Agua Viva que, por fin he descubierto maravillado, está en mí. HA sido un viaje fructífero que ha valido la pena a pesar de tantas penurias y obstáculos. He encontrado la mejor de las aguas -Amor Puro-. La más refrescante y saciadora AGUA para mi sed de acercamiento a la Presencia Divina y que me ha hecho sentir la verdadera Libertad.

Confía en ello. La FE es la Verdad que todavía no se ha manifestado pero la sentimos viva en nuestro interior…

¿dedicas algún tiempo al día a sentir lo que hay en tu interior?

Anatomía energética humana

El Entramado Cósmico o Fuente de Energía Universal, es la Energía Superior del Amor Puro que mantiene vivo y en movimiento el Universo.

Esta energía cósmica se encuentra también en nosotros a nivel celular y de manera más profunda.

Lo importante a saber es que podemos movernos hacia una frecuencia vibracional superior que nos permita acceder a esta Energía Universal, que muchos conocemos como REIKI, para beneficio de nuestro crecimiento espiritual y evolución humana.

La anatomía energética humana, está compuesta de sistemas: etéreo y emocional, al igual que nuestra anatomía física está compuesta del sistema óseo, muscular, etc.

Rompamos con la creencia de que sólo somos un cuerpo físico y nuestra Mente es la que nos gobierna. Despertemos nuestra CONCIENCIA, que es Luz y nuestra verdadera guía. El YO, es simplemente un centro de coordinación.

No estamos limitados en el Espacio/Tiempo, podemos prepararnos para recibir y almacenar energía vital superior, que viene de realidades supra-dimensionales, para poder trascender el plano material y comenzar a conocernos como seres divinos que somos.

No tenemos por qué entenderlo o razonarlo, simplemente vamos a percibir estas energías y dejarnos fluir en ellas. Cuando estamos conectados con la ENERGIA UNIVERSAL nuestra identidad como ser humano no solo se fortalece sino que se vive la vida ordinaria de una manera extraordinaria. Sencillamente es así. Ese es sólo el comienzo de la gran aventura de VIVIR.

Es conseguir el ESTADO de armonía, en nosotros, en sintonía con el Universo.

No soy una hoja a merced del viento.

Me digo cada día, que esta vida es como un viaje. Está compuesto de muchas etapas y también de paradas para descansar; con tiempo para mirar detenidamente el mapa y repasar rutas, cronometrar tiempos, decidir los mejores medios de transporte, etc. Unos tramos son de esfuerzo y requieren paciencia otros están llenos de sorpresas y alegrías.
Viendo así mi vida, la vivo de una manera más consciente.

Planteándome así la vida, tomo conciencia de que es imprescindible -antes de emprender cualquier viaje- saber a dónde quiero ir, qué tengo que llevar conmigo, qué espero de ello, Qué me mueve a hacer ese viaje?: ¿Es un viaje simplemente turístico, en el que voy a relajarme y a «cerrar los ojos» acostada en la playa, sin querer más? ¿Es un viaje de búsqueda? ¿Es un viaje de aventura o también en el que estoy buscando sumarme al viaje de otro? ¿Mi interés y objetivo es pasarlo bien o pretendo encontrar algo más profundo que me saque de mi sensación de vacío?

Cada día, antes de levantarme, me preparo para un nuevo desafío. Me predispongo a vivir el día desde mi Yo Superior, es decir, entregar en cada acción lo mejor de mí.


Y me digo que quiero disfrutar de este viaje. Quiero vivirlo plenamente. Hay tramos que quiero hacerlo a pie; recorrer los campos en flor, adentrarme en un bosque frondoso o recrearme ante el mar… en fin, ¡tantos momentos así!
Pero también, por supuesto, otros tramos del viaje utilizo otros medios para moverme -para avanzar. Buscando algo más, desconocido hasta ahora y que intuyo está ahí esperándome.


La vida se convierte en algo fascinante cuando le damos un sentido, en realidad, cuando tomamos conciencia de que TIENE un sentido.

En mi bolsillo está el mapa de mi vida. Me sitúo en él: veo claramente dónde estoy y a dónde quiero ir. Eso me da mucha tranquilidad. Ahora sí, soy guiada por mi Conciencia.


«No soy una hoja a merced del viento»