La Verdad es evidente

La Verdad es evidente pero no la queremos ver o nos da miedo enfrentarnos a ella.

Pero el Camino de vida es la Verdad. Y tu, transitándolo, puedes hacerte su amiga, … siempre y cuando no te estés engañando a ti mismo.

La Verdad la haces tuya cuando miras la Luna. Es bueno cuestionarla y meditarla, siendo sincero contigo mismo.

Siempre desde la integridad. Desde la autenticidad. Sin estos valores la Mente seguro te engañaría, haciéndote volver al punto de partida… en el tablero de juego que es la vida.

No adelantes acontecimientos. No te precipites.No te juzgues a ti ni a los demás. La Verdad la creas desde la conformidad de lo que dices, sientes y piensas.

La Verdad está escrita en el corazón.

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Conflictos no resueltos

abrazo2Tenemos todo un abanico de explicaciones racionales, excusas y justificaciones para seguir bloqueando las emociones que nos crean conflicto. Inconscientemente eludimos  enfrentarnos a situaciones que nos duelen y ese retener causa tensión .  Ese reprimir y mantener una imagen contraria a nuestro sentir causa dolor.

Aunque  digamos una y otra vez  que queremos solucionar el problema, preferimos no ver, no saber, por temor a sufrir más o porque no sabemos cómo solucionarlo… o porque creemos que no tiene solución …

Reconozcamos que no sabemos expresar con sinceridad -desde el corazón- lo que realmente sentimos. No nos atrevemos, tenemos miedo. Reconocerlo es el primer paso para hacer más fácil nuestra vida; aliviarla.

Todos los conflictos emocionales se manifiestan finalmente en el cuerpo físico, principalmente en la columna vertebral para luego extenderse a algún órgano. Pero también los dolores de cabeza, dolor de ojos, dolor de estómago, vértigo y muchos otros,  tienen su raíz en un bloqueo emocional que puede que arrastremos desde hace mucho tiempo.

Los conflictos que llevamos con nosotros con resignación callada,  los sentimientos de culpa, la angustia, el estrés, la ansiedad, la tristeza, las preocupaciones excesivas que no nos permiten descansar, la falta de equilibrio emocional, la soledad mal llevada, las responsabilidades y obligaciones excesivas o la falta de entusiasmo por la vida… todo ello son los causantes principales de la infelicidad y por lo tanto de la enfermedad.

Pongamos solución porque la tiene. Para ello debe haber una disposición, una actitud valiente y decidida, un compromiso con uno mismo, y mucha sinceridad para aceptar que también somos parte del problema.

Buscamos un sitio tranquilo y nos sentamos cómodamente, poniendo la espalda y cabeza recta. Respiramos conscientemente, cerramos los ojos y vamos hacia adentro para conectar con nuestro corazón. Ponemos la intención de  deshacernos de todas aquellas emociones que nos bloquean y nos causan daño. Nos escuchamos decir:

“Acepto liberar ahora las energías retenidas  en mi cuerpo y que me causan dolor”.

“Acepto ver y entender lo que me ocasiona conflicto y malestar y expresarlo desde el amor”

“Permito que la energía vital fluya en mi y me de coraje para expresarme con valentía y sinceridad, por mi bien y por el bien de los demás”.

“Me acepto y me perdono. Acepto y perdono a los que me han ocasionado algún daño”.

 

 

 

Encontrar el equilibrio en todo

chakras kundaliniLas madres les dicen a los pequeños cuando les oye reírse demasiado rato “terminaréis llorando” …

La clave, para controlar el desgaste o dispersión   de energías de nuestro cuerpo,  está en encontrar el equilibrio en todos nuestros actos; grandes y pequeños, importantes e irrelevantes. Actuar  con mesura, en el comer, el descanso y el trabajo. Todo templado, sin excesos, tanto con el preocuparse como con el ilusionarse …

El equilibrio te llevará a la moderación y la moderación te guiará a la sencillez y ésta te conducirá a la armonía en tu interior…

Si estamos atentos para actuar con ecuanimidad en cada acto de nuestra vida -no importa si nos equivocamos una y otra vez- lo importante es volverlo a intentar,  mejorando las formas y la sinceridad de nuestra intención.

Para que exista el equilibrio la mente tiene que estar libre de ambición.

Buscando la moderación nos haremos justos. Nos libraremos de la ansiedad y los miedos. El equilibrio nos proporciona salud física, mental y emocional.

Darnos cuenta de que necesitamos bien poco nos hace  libres.