Llegar al Alma desde REIKI

REIKI es un sistema complejo y muy simple a la vez. Una de sus ventajas es que permite la detección de las energías más sutiles a cualquier distancia o dimensión. Detecta, por ejemplo, energías tóxicas que ocasionan bloqueos emocionales, y el facilitador de esta Energía REIKI sanadora, es capaz de disolver estos bloqueos, por la imposición de manos e inclusive actuando a distancia, por el Poder de la pureza de la Intención con la que actúa.

Desde el cuerpo astral se contacta con los centros energéticos y con el Alma. Se verifica su estado y se limpia de impurezas para que vuelva a fluir la energía estancada que causa enfermedades.

A través del REIKI, desarrollando el potencial de nuestro sexto sentido -la INTUICIÓN- podemos llegar a abrazar el Alma.

Esta percepción y escucha, no pasa por la Mente, por supuesto. Primero hemos aprendido a separar la Mente de la Intuición. Ésta la recibimos desde el Tercer Ojo y desde el Corazón espiritual.

La conexión es directa; funciona como un radar que posee la capacidad de captar las vibraciones y frecuencia de lo invisible a los ojos.

Se manejan Realidades paralelas. El Facilitador REIKI se adentra en los campos energéticos de sí mismo o también de otra persona, con su permiso, para sanar principalmente su Alma. Sanando el Alma, que es la aceptación de sí mismo, puede sanar progresivamente el cuerpo físico y el cuerpo mental/emocional.

Adentrarse en este tipo de sanación, como hizo Jesucristo, es sagrada y lo sagrado no puede ser entendido por el pensamiento y la razón. Va mucho más allá y tiene que ver con el Amor Incondicional.

REIKI, energía del universo

Dicen que sentir el dolor de una persona que está sufriendo solo es posible para las grandes almas. Yo puedo asegurar que, siendo Canal de la energía universal REIKI, uno entra en el estado puro de Compasión y siente en sí mismo el dolor del otro. Entonces se pone al servicio por el Bien común, sin más. Todos podemos conseguir ese nivel superior de Conciencia.

El dolor, sea físico o del alma, es entregado al sanador en el mismo momento en que él se entrega como Canal de sanación, y pasa a través de él, la energía sanadora del universo.

Aquí no tiene cabida la lógica, es cuestión de Fe. Sólo a través de la vivencia propia es que se acepta aunque no se comprenda desde la mente, el Poder de las Energías Superiores, que son reales cuando se las invoca desde la pureza de la intención.

El REIKI, cumple la función de sanar el Alma para que se sane el cuerpo físico y la mente. Dentro de un proceso de inspiración, el sanador se conecta con el alma del enfermo, abriendo así – a través de la INVOCACIÓN- el Canal que lo conecta con la energía del AMOR INCONDICIONAL UNIVERSAL.

Todo es vibración. Todos somos ENERGÍA. Y ella, la del Amor Incondicional, es la que sana. Es la que purifica nuestros pensamientos, nuestro sentir, nuestro corazón, de todos los condicionantes y heridas del pasado. Nos devuelve nuestra condición de seres de Luz.

Se hace preciso sanar en profundidad pero no sólo el cuerpo físico sino nuestra Alma y corazón. Desde el Amor. Y REIKI es una Vía clara, sencilla y eficaz para lograrlo.