Salto cuántico

Cuando a la cría de ave le llega el momento de salir del nido, siente miedo ante lo desconocido, pero es su condición de pájaro, su instinto y su fuerza de ser quien es, lo que le impulsa a extender las alas y lanzarse al vacío a volar.

El ser humano también, de manera colectiva, se encuentra en el momento crucial de dar el salto cuántico a nivel de Conciencia, para seguir su evolución, de manera ascendente, desde su espíritu.

Este cambio a un nuevo paradigma, sucede de forma brusca en muchos casos y por diferentes situaciones pero básicamente significa pasar de un nivel de energía (Conciencia) menor a otro mayor. Dejar atrás nuestras vidas ordinarias y superficiales, como seres caídos en el olvido de nosotros mismos, para reconstruirnos como seres extraordinarios que somos.

Convertirnos en alguien maravilloso, divinos, siendo BELLEZA sin vanidad. Siendo FUERZA sin soberbia. Y VALENTÍA sin agresividad.

Todos vivimos dentro de un proceso evolutivo. La mayoría se resisten a «saltar del nido» por miedo a lo desconocido o simplemente por la comodidad que brinda estar en un nido. Toda resistencia, tarde o temprano, crea conflicto y el conflicto crea sufrimiento.

Hagamos buen uso de la vida que se nos ha dado.

Invertir tiempo en uno mismo.

«La vida no es un problema por resolver sino una realidad a ser experimentada»

La Mente interpreta, no es de mucho fiar. Recibe información y le da un sentido u otro; la manipula, siempre justificándose y de acuerdo a sus propios intereses, según sus prejuicios, sus creencias condicionantes … sabe convencer …

La Mente inferior no es auténtica, puede fácilmente falsear según su conveniencia. Hace de juez y sentencia sin hacer justicia a la verdad sino a sus propios intereses.

Por todo lo dicho y teniendo en cuenta que la Mente nos distrae de lo realmente importante y nos hace perder el tiempo, podremos ahora preguntarnos cómo invertir el Tiempo y cómo salir de esa parte de la Mente que nos desconecta de la Realidad.

Es la CONCIENCIA la que percibe el conocimiento de forma directa.

La Conciencia, en la medida que la vamos depurando y desarrollando es Luz; da claridad y simplifica las ideas y los pensamientos hasta enfocar con precisión la Verdad.

La CONCIENCIA nos lleva a un estado de comunión con la Realidad.

La Mente inferior, donde se asientan los miedos y la inseguridad, van desapareciendo de forma natural. Entramos entonces en un estado de conciliación y de desapego. Las máscaras que utilizábamos de cara al exterior las dejamos atrás.

Para hacer este trabajo necesitamos invertir tiempo en nosotros mismos.

Para comenzar a navegar por nuestra Mente y descubrir cómo funcionamos… y darnos cuenta de que NO SOMOS LA MENTE … de que tenemos una Mente a nuestro servicio… A partir de ahí podemos comenzar a reconocernos y reconstruirnos con ayuda de la Conciencia que somos.