Construyendo la vida

manos y florA partir del momento en que despertó mi conciencia y tomé la responsabilidad de mi vida es que puedo decir que mi vida se hizo ‘plena’ y me pude hacer dueña de ella. Cuando me hice consciente de que tenía esa capacidad y esa posibilidad y de que tenía libertad de dirigir mi vida, tomé el mando.

Años atrás, no era consciente de esta Verdad, ni siquiera hubiese sido capaz de  captarla y por ello, cometí muchos errores , desde mi confusión mental y desconocimiento de mi misma.

Ahora tomo las decisiones de forma clara. Elijo desde una visión completa de mi realidad, midiendo las consecuencias. Sabiendo que lo que está destinado para mi, tarde o temprano, llegará a mi. Más me vale estar alerta y no dejar pasar las oportunidades; debo hacer mi parte …

Esta actitud y forma de actuar me sitúa en lo correcto. Y consecuentemente, mi vida se ha hecho completa; todo está en mi. Yo elijo, hago lo que me corresponde hacer lo mejor que se, el resultado ya no depende de mi pero acepto lo que venga y  aprendo de ello.

La vida la construye cada uno, no desde lo externo  y material, sino  desde el florecimiento del Ser interior.  Pero esto lo descubres por ti mismo adentrándote en  tu Alma, escuchándola desde la quietud y la paz interior, permitiendo que sea ella quien te guíe. Si no construimos esa paz en nosotros se hace imposible encontrar el camino para llegar al Alma.

Parece fácil o parece imposible.  Son puntos de vista. Prueba y descubrirás que el horizonte crece mientras caminas hacia él .

 

Algo más que esperar

guerrero¿Qué nos espera o qué esperamos? Hagamos nuestros propios planes y nuestra propia fórmula y estrategia de ‘avance’. Si esperamos cambios positivos. Vamos a crearlos.  En primer lugar. Despejemos la mente.
No nos quedemos esperando que llegue un golpe de buena suerte. Pongamos la mente a trabajar a nuestro favor. Como punto de partida tiene que haber un compromiso con nosotros mismos y un objetivo claro y concreto a corto y mediano plazo, real, que no suponga esfuerzos monumentales  ni exigencias descomunales. Debemos conocer y aceptar nuestras limitaciones.
Si hasta ahora nos hemos sentido desbordados por las energías negativas -confundidos-  y hemos estado peleando con la vida, sintiéndonos ir contra corriente, es el momento de hacer un cambio importante en nosotros; limpiando y ajustando hábitos, deshaciéndonos de viejos patrones. Dejando de dialogar y pensar desde la queja.
Es bastante común un sentimiento muy escondido de frustración; como el de estar siempre en el puesto de salida esperando que den la señal y esta señal no llega nunca… son los que están esperando que la oportunidad simplemente aparezca. Están esperando un golpe de suerte, esperando para amar a la persona adecuada, esperando …
Dejar al azar la dicha o el éxito lo susurra una mente sin energía para planear un futuro porque no se valora y no se siente capaz de conseguir nada. El miedo a fracasar paraliza.
Todo esto se acabó pues ya hemos visto que no funciona. Pasemos a la acción:
Primero vamos a aprender un método para fortalecer nuestra Voluntad. Da igual qué.  Desde el cómo nos comprometeremos con una disciplina, y la seguimos: así se fortalece la voluntad.
Segundo: la practicamos diariamente aunque al principio tengamos que pelear e imponernos a la Mente acomodada que se niega al cambio y boicotea nuestra intención de hacer cambios.
Tercero: Estamos creando un nuevo hábito, desde la constancia. Y somos muy conscientes de ello. Está creciendo nuestra autoestima ¡victoria!. Lo estamos consiguiendo y somos muy conscientes de ello. Afianzamos nuestra confianza en nosotros mismos. Se abre ante nosotros el campo de nuevas posibilidades y nos sentimos más seguros de conseguir nuestros propósitos.
Cuarto: Desde esta nueva perspectiva pasamos a un nivel mayor de probabilidades que, ahora sí, vienen hacia nosotros, las atraemos.
Ya estamos en marcha.