Estados y dimensiones del Ser

mujer angelEn nosotros están los asuntos externos-terrenales, los asuntos mundanos y materiales. Está el conocimiento y saber de la mente e inclusive la felicidad y el éxito que pertenecen a esa parte externa nuestra que es efímera y lineal.

Pero, en nosotros humanos, también están los asuntos internos, los propósitos que pertenecen al espíritu y al alma -al corazón-. Está el conocimiento que se transforma en  Sabiduría, por estar más allá de la mente. Están todos los valores que, al integrarse en nuestra alma, se vuelven Conciencia y despierta nuestra multidimensionalidad, como seres de Luz que somos.

Todo ello, de forma ascendente y evolutiva se mueve en nosotros, desde diferentes planos y dimensiones, aunque no seamos conscientes de ello.

Todo lo que conforma nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo mental-emocional está entrelazado -interconectado- con nuestro cuerpo espiritual y cuerpo astral que se desarrollan en otros planos de nuestro ser.

La grandiosidad y  perennidad de los estados de  Libertad,  Felicidad y  Paz,  se encuentran en la interioridad e infinitud de nuestro Ser.

Cómo explorar todo nuestro potencial.

Comprender la esencia de nuestro ser no es fácil. Para muchos ni siquiera existe la consciencia de que somos algo más que un cuerpo físico y de qbosqueybancoue existen otros planos o dimensiones más allá del  material y terrenal. No nos hemos adentrado en nuestro interior…

Se trata de un proceso de vida que nos lleva a la madurez y por el que no todos logran ni tan siquiera ver o valorar.

Esa inmadurez tan común en personas ya mayores es un signo significativo del poco conocimiento de sí mismos.

Sencillamente no se nos enseña a pensar, a dilucidar y reflexionar sobre nuestra vida para nuestra evolución; dándole un sentido y propósito a nuestra existencia.

Nuestra trayectoria vital es única y muchas veces la vida misma nos exige resituarnos; se trata de encontrar nuestro sitio en la vida, que se haya vacío, y ese es nuestro sentimiento -de vacío existencial- de insatisfacción, de frustración o decepción…

Se trata de restablecer el contacto con nosotros mismos; con nuestro ser esencial o si preferís llamarlo nuestro «niño interior» que quedó atrás …

Descubrir nuestro tipo de energía, nuestra naturaleza, nos ayudará a comprendernos a nosotros mismos, a aceptarnos y, sobre todo, a sacar el mejor partido de nosotros mismos. Debemos preguntarnos con toda sinceridad  ¿qué quiero hacer que no haya hecho todavía?,  ¿cuál es mi deseo más íntimo que ni siquiera me atrevo a pronunciarme a mí mismo? …

Para poder madurar debemos ser fieles a nosotros mismos y a las propias necesidades aunque parezca egoísmo de cara a los demás -que no nos afecten sus quejas- ahora toca explorar todo nuestro potencial.