«No sé»

mujer con careta y corazonEsconderse detrás del  «no sé» .  La mente,  a la que hemos permitido zafarse de ver la Realidad,  nos proporciona rápidamente esta mágica fórmula y así damos por terminado el asunto para poder dedicarnos a otra cosa menos fastidiosa que la verdad  y menos comprometedora con nosotros mismos.

Esta podría  ser nuestra actitud toda la vida : decimos «no sé» y detenemos, por ejemplo,  la insistencia de nuestro corazón por saber más sobre nuestra insatisfacción o frustración o infelicidad …  nos  justificamos ante los demás de forma rápida: no sé y punto.

Son los miedos a sufrir los que se parapetan tras el no sé. Inconscientemente, preferimos no saber aunque  sospechemos la verdad. Preferimos no ahondar, no profundizar… escogemos quedarnos en la superficie de la vida, no creyéndonos valientes, no considerándonos  fuertes, no sintiéndonos capaces de hacer frente a cualquier problema o situación.

Detrás del «no sé» está lo que ya sabemos pero preferimos obviar. Anteponemos el «no sé» que dicta la mente a escuchar a nuestro corazón …

¿Qué hacer? Concedernos  tiempo para estar en quietud y silencio con nosotros mismos. Y al entrar en calma, llevando los cinco sentidos a nuestro interior, relajarnos y escuchar al corazón con nuestro oído interno. Percibiremos y reconoceremos poco a poco la Verdad que reside en nosotros. La Paz y Amor que habita en nosotros.

 

 

Los cinco sentidos internos

meditacion y conexion

Utilizamos los cinco sentidos hacia el exterior de nosotros mismos, para poder manejarnos en el mundo material, con ayuda de la mente. Lo que muchos no saben es que esos mismos sentidos los podemos usar en nuestro interior para descubrir y experimentar en nosotros otros planos de nuestra existencia y de nuestro ser. Y esto sólo es posible cuando salimos de la mente.

La Interiorización o meditación es  -utilizando los sentidos internos-  ir hacia adentro de nosotros mismos y percibir en su totalidad, desde lo más profundo de nuestro ser,  quiénes somos.  La fascinación por la vida misma, por el Amor, por la Verdad, etc. surge cuando somos capaces de PERCIBIR sin que la mente intervenga.

Escucha tu voz interior y te sentirás vivo. Utiliza tus sentidos internos, permítete cada día  un espacio de tiempo para tí mismo. Si te escuchas desde tu oído interno, comprobarás sorprendido con qué claridad recibes el sonido del Silencio… Dentro del Silencio se halla la armonía perfecta que te lleva al estado de Paz interior.

Cuando la Mente no amenaza con sus ideas fijas y no obstaculiza el fluir de tu existencia en unión con el Todo, entonces es cuando realmente puedes percibir y ver la Realidad de tu Ser y tu vida cobra sentido.