La fluidez del devenir

espiral amarilla de lucesYo me he sentido -y me he vivido- sin forma. He sido sustancia en el espacio sideral, de colores cambiantes, sin tener noción de si entraba o salía, de si me deshacía o rehacía y ni tan siquiera de si yo misma tenía una realidad o era un simple testigo casual de los entresijos del Universo… difícil de explicar por ser tan fuera de toda lógica lo experimentado.

Fue toda una experiencia extrasensorial que ya no recuerdo qué la provocó. Tampoco después intenté razonarla; la di por válida porque estaba totalmente consciente. Se trataba de una experiencia desde la expansión de Conciencia; en el no Tiempo y sucedió de forma espontanea.

No había un ‘yo’ desde el que identificarme; continuamente cambiaba y sin embargo no suponía nada ese hecho. No había mente para calcular o analizar lo que sucedía, simplemente sucedían cosas y mi espíritu observaba de manera neutral.

En el mundo de las formas todo es pasajero y circunstancial, tiene una importancia y un peso relativo  e irreal… pero en el Espacio, donde todo está en constante creación y recreación, había una continuidad infinita sin más realidad que la fluidez del propio devenir.

El Tiempo y el no-Tiempo

mujer en rueda oroCuánta verdad! El Tiempo y el no-Tiempo se entremezclan y terminan confundiéndote y sorprendiéndote… un instante puede ser tan intenso y pleno como para llenar y nutrir toda una existencia y quedarte satisfecho… ha valido la pena!

Pero también, por otro lado, horas y horas de hastío y desgana pueden hacerte aborrecer las horas vividas y hasta la propia vida.

Y de qué depende que la vida valga la pena ser vivida, y  encontrarle  el  sentido de ser vivida?

Se trata de descubrir  la riqueza de tu ser interior. Encender la Conciencia y permitir que su Luz se  expanda. Hacer crecer en nosotros los valores y riqueza con los que uno tiene la oportunidad de adornar y dignificar la existencia.