Meditación dinámica

mujerLuz.Keshavanandacuando tengo la mente en quietud mi estado es sereno  y de no-acción:

… no tengo ninguna duda.

… observo las cosas y escucho a las personas sin necesidad de responder o reaccionar.

… siento paz y amor dentro de mí y sin esfuerzo ni propósito alguno es eso lo que transmito.

… las palabras resultan innecesarias. El deseo de compartir esta alegría no se puede hacer a través de la palabra pues ella viene de la mente que limita y yo estoy ahora en el corazón.

… percibir e irradiar la energía superior -desde esa perfecta conexión con la Conciencia Suprema- en un estado de meditación dinámica y nada más …

Como quien planea dar un banquete a las personas que más quiere y se encarga de que no falte detalle; dedica todo un tiempo primero en planear y luego hacer todos los preparativos de manera muy consciente de cómo quiere alegrar y hacer feliz  a su gente. De igual manera, el buscador espiritual, en su anhelo por conectar con su ser esencial  y celebrar ese reencuentro, se prepara con sus mejores galas. No importa cuánto tiempo le va a llevar prepararse y conseguirlo. A medida que se va acercando el momento ya comienza a percibir la fragancia embriagadora y las luces que le animan a unirse y fundirse en ellas… Para entonces ya sabe que el ego debe quedar atrás, que la invitación es sólo para su Alma.

La meditación dinámica y el baile

mujeresbailandoLas prácticas espirituales como pueden ser  la meditación, la oración, el yoga y toda aquella que utilicemos para crecer interiormente tienen poco  beneficio y efecto si terminamos haciéndolas mecánicamente y de forma inflexible desde la mente.

… es como ir a una escuela de baile; primero aprendes los pasos y puede que te enseñen un método para seguir el ritmo y uses la mente para contar los pasos… pero cuando hayas aprendido lo esencial y practicado un corto tiempo, como no salgas de la mente, jamás disfrutarás del baile porque te quedarás contando los pasos…

La mente no quiere perder su protagonismo así que ella prefiere que tu sigas pendiente de cómo mover los pies mientras bailas. En el momento en el que te concentras en escuchar la música, te fusionas con el ritmo y te liberas de la mente es cuando realmente te dejas llevar y tu cuerpo se moverá libremente en sintonía total, vibrando al unísono  con la música, disfrutando plenamente del presente…  podríamos llamarlo meditación dinámica. Salir de la mente.