Sueño fuera del Tiempo

Soñé que asistía a mi propio funeral. Allí estaban todos los amigos y familiares llorándome de forma teatral, me pareció a mi. Observaba todo el panorama entre asombrada y burlona. Ellos no se enteraban de mi realidad. Habían ido a despedirme, a darme el último adiós, a rezar por mi … pero eso a mi ya no me afectaba. A los más cercanos con tiempo ya les había avisado que me quedaba poco, que me iba a ir sin que ellos hubiesen tenido el interés o curiosidad de haberme conocido.

Pero ellos no se enteraban. No se enteran -me dije. No se enteran. Siempre hubo falta de comunicación.

Entonces me asaltó una pregunta ¿sabe Dios que existo?

¡Qué engreimiento! He estado experimentando todas las dimensiones de la vida. Sé que no hay un propósito individual. Los seres humanos somos UNO con la vida. Somos energía.

La intención le sirve al ser humano con Conciencia. Pero el propósito y el sentido lo pone la Mente, que es muy limitada y engañosa.

Me viene a la Mente un dicho: «Nada puede destruir al hierro, solo su propio óxido«.

De igual manera, nada puede destruir a una persona, solo su propia mente.

La clave para marcharnos de este mundo en paz es la aceptación sincera, total,

La vejez y la muerte

La vejez comienza cuando te ves a cámara lenta yendo hacia tu propio funeral. Cosa seria por un lado pero también algo pendiente a enfrentar y relativizar.

La vejez te obliga a mirarte en un espejo, que crees desenfocado, pero que te muestra la mejor visión de ti mismo, si logras ver tu interior.

Ya para entonces la muerte se ha hecho tu amiga. Resulta ser tu compañera de viaje. Te has despojado de todo el dramatismo que siempre le rodeaba hasta entonces.

Dicen que fuiste una buena persona dependiendo de cuánta gente viene a tu entierro. Y también dicen de que los verdaderos amigos son los que te acompañarán en tu último adios. Y no precisamente hay que llorar entonces o estar triste. Para nada, sabiendo que vas a pasar a mejor vida.

La labor de por vida requiere Conciencia en la conquista de lo esencial; nuestro espíritu eterno. Así que realizaremos el tránsito por esta vida sin miedo; con total confianza.

La vida y la muerte no es algo que se aprende de otro sino viviéndola y finalmente dejando el cuerpo dignamente.

Lo menos esperado

Desde el sumo respeto quiero compartir con vosotros algo que me sucedió anoche.

Recibí en el Messenger un mensaje de una mujer que no conocía y decía «Hola Cris. Estoy muriendo de cancer. Te admiro mucho». Le contesté «Lo siento mucho. Qué puedo hacer por ti.» Seguidamente un segundo mensaje «¿Puedo llamarte por teléfono?» a lo que accedí,

Me dijo que estaba sola en la casa y que tenía miedo de que su marido no llegase a tiempo para despedirse. Se puso a llorar, su respiración estaba muy agitada. Sentí que efectivamente estaba ya por irse.

Sin pensarlo le dije «Llamemos juntas a tus ángeles guardianes para que vengan y rodeen tu cama. Ellos te aman. Llamemos juntas a Jesucristo para que se ponga a los pies de tu cama y con su amor te envuelva. Llamemos juntas a la Madre divina para que se coloque en tu cabecera. Siente cómo entra por tu coronilla una Luz de Amor divino y va bajando por todo tu cuerpo hasta la punta de tus pies…

Mucho rato le estuve hablando y de pronto me di cuenta de que ella misma era un ángel para mi y entendí el mensaje que me hacia llegar y me puse a llorar mientras su respiración se iba haciendo más suave, más débil.

Me puse a decirle muchas veces ¡estoy contigo, estoy contigo! TE AMO, TE AMO una y otra vez hasta que se manchó… y me quedé ahí, mucho rato después, con el teléfono en la mano pegada al oído, en total silencio, sobrecogida ¡Dios mío! gracias. Me había enviado un mensaje de aviso, un toque para que no me distraiga … yo, que estaba en la queja …

Ahora sonrío y no sé explicaros porqué me nace el sonreír, pero sé que me entendéis.

Dejé un mensaje a su marido que supuse lo leería. «Gracias Jael por llamarme, te has ido en paz. Si su marido lee esto que sepa que estuvimos hablando hasta que se marchó en paz» …

Solsticio del 21.12.12

cristoNo nos confundamos. No caigamos en el drama del ego y en quedarnos en la superficialidad del mensaje.

El Solsticio del 21 de Diciembre del 2012, es EL FIN DEL MUNDO… DEL EGO.

Debemos  tener una visión más profunda y no quedarnos tan sólo con la letra.  Vayamos al interior de nuestro ser y entendamos desde nuestro corazón que de lo que nos están avisando es del   final del ciclo de la  oscuridad y el miedo para todo aquel que decida conscientemente situarse en la nueva vibración del Amor que corresponde a esa nueva realidad, aquí y ahora.

Hablamos de la Segunda Venida de Cristo a la Tierra, no como una persona individual, sino como el  advenimiento de la Energía Crística, la Conciencia Superior de Dios  al corazón de cada ser humano preparado para aceptar ese gran y glorioso cambio.

La Nueva Tierra Ascendida ya existe en una realidad paralela y depende de nuestra elección habitar esa nueva realidad o quedarnos en el viejo mundo del miedo, el sufrimiento y la muerte.