Encaminarnos hacia la paz interior

Afortunadamente siempre existirán otros sueños, otras risas y nuevas posibilidades.

No quiero que mi entusiasmo envejezca.

De verdad, motivémonos para tener la aventura de descubrir nuestra valentía.

La ingenuidad se refiere a lo ilusorio del que espera todo sin poner de su parte. Sin embargo, el Universo nos envía señales. Nuestros ángeles nos advierten de los peligros. Nuestra intuición en forma de voz interior nos previene con anticipación sobre los conflictos que pueden surgir. Sólo los escépticos son sordos a ello y los incrédulos -enfocados sólo en lo concreto- no pueden percibir tales sutilezas.

Al preguntar ¿Cómo?, queremos aprender la fórmula. Al pronunciar ¿Dónde y Cuándo? estamos queriendo concretar más. Pero también es importante el ¿Qué?. … ¿Qué pretendo haciendo esto? ¿Qué quiero conseguir?

ESPERAR al mismo tiempo que actúo. RELAJARME, estando atenta. SENTIR el dolor y aceptarlo pero sin sufrimiento mental. VER el miedo como algo que llega y se va; no me pertenece.

La libertad está en descubrir la eternidad dentro de nosotros. Y el anhelo por ser libres es lo que nos encamina a lograr la paz interior.

Erase una vez…

Erase una vez una joven llena de ideales pero también muy ingenua, que paseaba sola por un bosque, sin saber que la ingenuidad no es ningún valor sino todo lo contrario; es un peligro cuando no se tiene la habilidad de reconocer al depredador que se aprovecha justamente de los ingenuos …

Erase una vez, caperucita roja, que sin instinto de conservación, se dejó engañar por el lobo. La reprimida Blancanieves que no tiene capacidad para decidir y es vulnerable ante cualquier tipo de seducción, … O Cenicienta, que su docilidad y debilidad de carácter ante figuras crueles, representadas por una madrastra y hermanastras, no es precisamente un buen ejemplo de valentía ante sus derechos … tiene que esperar que un «príncipe» la saque de su condición de esclavitud…

Erase una vez, una joven que decidió recuperar su intuición, sus talentos, su vocación, su Ser… y se internó en un bosque que resultó ser la proyección de su vida. En la medida en que fue tomando conciencia de su realidad, el bosque se hizo más luminoso y el camino más claro.

En el bosque de cada cual, aparecen ladrones de Luz que acechan y atacan nuestra soberanía y libertad. Es entonces cuando tenemos que poner en marcha nuestra habilidad instintiva… Esos ladrones son nuestros miedos… nos toca ahora detectarlos, reconocerlos y hacerles frente.

Haciendo camino, desde la Conciencia de Ser, recuperamos nuestra naturaleza y esencia.