Soy lo que sé. Sé lo que soy.

El Tiempo ya no lo siento igual que antes. Puede parecer lineal, pero ahora forma círculos, sube y baja, salta, dibuja laberintos. Ya no se estanca como antes, se mueve en espiral ascendente, … me aspira, me impulsa, me guía.

Al Tiempo lo llevo conmigo pero ahora como amigo. Me deja ver lo que está por venir. Juega a mostrarme posibilidades. El Tiempo me ha enseñado que puede dilatarse, expandirse de forma indefinida así como también el contraerse formando instantes intensos.

El Tiempo me ha mostrado la salida de la mediocridad y que estar sujeto o apegado a él te esclaviza. El Tiempo es a la vez todo y nada. Tiene entradas y salidas de escape. Uno lo puede transformar en algo rígido o flexible. En algo oscuro o brillante, en parte dependiendo de la actitud de uno mismo.

El Tiempo es espacio y está compuesto de instantes eternos o fugaces. El Tiempo puede dividirse en PLAZOS. El Tiempo señala ETAPAS. El Tiempo que se engloba, el que se desperdicia, el que ocultamos,

Y luego está el Tiempo libre… El Tiempo que convertimos en sagrado y lo aprovechamos para amar y para revestirlo de Luz para que nutra nuestro espíritu.

… imagínalo, deséalo, valóralo…

Estados y dimensiones del Ser

mujer angelEn nosotros están los asuntos externos-terrenales, los asuntos mundanos y materiales. Está el conocimiento y saber de la mente e inclusive la felicidad y el éxito que pertenecen a esa parte externa nuestra que es efímera y lineal.

Pero, en nosotros humanos, también están los asuntos internos, los propósitos que pertenecen al espíritu y al alma -al corazón-. Está el conocimiento que se transforma en  Sabiduría, por estar más allá de la mente. Están todos los valores que, al integrarse en nuestra alma, se vuelven Conciencia y despierta nuestra multidimensionalidad, como seres de Luz que somos.

Todo ello, de forma ascendente y evolutiva se mueve en nosotros, desde diferentes planos y dimensiones, aunque no seamos conscientes de ello.

Todo lo que conforma nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo mental-emocional está entrelazado -interconectado- con nuestro cuerpo espiritual y cuerpo astral que se desarrollan en otros planos de nuestro ser.

La grandiosidad y  perennidad de los estados de  Libertad,  Felicidad y  Paz,  se encuentran en la interioridad e infinitud de nuestro Ser.