LA ENERGÍA COMO CAUSA

energia de luzLA VOLUNTAD DE EXPRESAR  ATRAE LA  FACILIDAD PARA LA EXPRESIÓN.

LA VOLUNTAD DE AVANZAR ATRAE LA FACILIDAD  PARA  CONOCERTE  DE TI MISMO.

TODO VIBRA, TODO TIENE UNA  RESONANCIA;  Y EN EL CENTRO ESTÁ EL SILENCIO Y LA LUZ.

SINCRONIZAR TUS ENERGÍAS  CON LAS ENERGÍAS DEL UNIVERSO ES LO QUE TE PROPORCIONA EL ESTADO DE PLENITUD .

LOS PENSAMIENTOS,  QUE SON ENERGÍA, SE ALIMENTAN Y  SE MATERIALIZAN.

HAZ  QUE SEAN PENSAMIENTOS POSITIVOS.

LA ACTITUD QUE ELIGES TENER  ANTE LA VIDA, QUE ES ENERGÍA,  IMPULSA  LA ACCIÓN.

HAZ QUE SEA UNA ACTITUD EQUILIBRADA Y LLENA DE CONFIANZA.

LA FUERZA   DE TUS DESEOS , QUE ES ENERGÍA, TE  AYUDA A CONSEGUIRLOS

FOCALIZA TU  FUERZA EN LAS COSAS IMPERECEDERAS PARA EL BIEN DE TU ESPÍRITU.

La lucha del guerrero espiritual contra el Miedo

hombre guerrero jovenTodo lo que produce miedo y angustia es debido a una carencia de confianza en uno mismo -no amarse-. El Miedo es el germen de todas las enfermedades y sufrimientos.

El Miedo consigue instalarse en la mente creando trampas como el «no puedo«, que nos va limitando  y asfixiando poco a poco. Dar fuerza al guerrero espiritual que hay en nosotros será de gran utilidad para combatir al Miedo.

Cuando  la energía vital se espesa con pensamientos obsesivos y preocupantes, perdemos el Poder natural que precisamos para hacer frente a la vida.

Si nuestra mente  se vuelve consistente,  creando trabazón y no permitiendo que la corriente de vitalidad fluya con facilidad a través de nuestros diferentes cuerpos de conciencia, debemos pararnos y buscar soluciones; actuar y reconocer los Miedos que nos han invadido.

Recuperar el PODER se hace urgente. Sanar nuestra mente y nuestra Alma, deshaciéndonos de todos los miedos, es posible.

Recuperar el PODER significa llevar nuestros cinco sentidos hacia nuestro interior y comenzar a amarnos. Primero poner la intención de lo que queremos conseguir y crear un compromiso claro con nosotros mismos. Visualizarnos como un ser de Luz y Amor. Sentirnos como un Ser de Luz y Amor. Escuchar a nuestra Alma cómo nos mece con ternura. Percibir la fragancia de nuestra Alma y así descubrir  y fortalecer nuestro propio valor, honrando a nuestro ser. Todos los días.