Desechar viejas formas y creencias

flores sublimesLa verdadera vida comienza cuando se abre ante nosotros la visión y la escucha interior Entonces es cuando el ‘personaje’ en nosotros pierde fuerza y el ser esencial -nuestro espíritu-  emerge y ocupa su lugar; el centro del corazón energético.

VER y ESCUCHAR requiere de un aprendizaje para el ser humano que vive disperso,  atrapado en mil pensamientos inútiles.

¿Qué esperamos de la vida? ¿Qué queremos?  ¿Qué sueños y deseos bullen en nuestra mente y en nuestro corazón, sin que les permitamos manifestarse? … siempre por miedo a fallar …

Escuchar a nuestro corazón es reconocer nuestras limitaciones y aceptarlas. A partir de ahí, podemos hacer posible una vida mejor, de forma real y efectiva. Hay que despejar el Camino de todo sentimiento de culpa, frustración  y desvalorización.  Hay que limpiar el cuerpo emocional de toda carga de responsabilidad que no nos pertenece.

ESCUCHAR  nuestro corazón, significa despertar nuestros anhelos, permitiendo que se hagan realidad.

Enfrentarnos a nosotros mismos es VER nuestra Verdad  y naturaleza despejada de todo condicionamiento.

Sentémonos cómodamente en silencio con nosotros mismos. Respiremos suave y profundamente. Dejémonos fluir. Seamos observadores de nosotros mismos.

 

 

 

No fallar

niño entre muñecosBajo la presión de no fallar. Bajo el tremendo peso del sentimiento de culpa. Bajo la voz interna que te recuerda que «tienes la OBLIGACIÓN Y EL DEBER de hacer esto y aquello. Bajo las etiquetas, bajo las creencias, bajo las leyes y los titulares, bajo las medallas y las cruces, bajo la amenaza de los infiernos y de  oír machaconamente  «¡te lo advertí!» …

Debajo de toda esa carga y gravedad, vivimos crispados, angustiados, algunos hasta atormentados, muchos maniatados bajo todas estas creencias  impuestas y manipulaciones conscientes e inconscientes. Bajo el desamor, pasando inadvertido entre peluches amigos.

Las personas que vienen a mi consultorio  de Sanación energética llegan bloqueados emocionalmente. Cuanto más tiempo demores en solucionar todo eso que te impide ser tu mismo; expresarte, relacionarte, ser tu mismo, etc. más difícil se hace luego desenmarañar todos esos cables de sentimientos y emociones que te han creado tantos miedos y limitaciones.

Una muchacha joven tiene problemas desde niña para relacionarse con los demás, es muy tímida y tiene baja autoestima. Este problema  ha ido a más hasta el punto de no querer salir de casa y sentirse amenazada por los demás. Padece crisis de ansiedad y el médico de cabecera la ha derivado al psiquiatra y le ha puesto una etiqueta «trastorno límite de personalidad». Inteligentemente ella ha buscado una forma alternativa y natural para solucionar su problema.

Estamos trabajando en ello y hace grandes avances pero, qué pasa, su entorno más cercano es muy hostil. Ella está gorda y su padre se lo recuerda de forma sarcástica e hiriente «No te sientes en mi sillón que lo vas a desfondar». Y su madre otro tanto «para qué vas a ir a clases de inglés si no sabes expresarte ni en español» …

No debemos fallar a nuestros mayores.  No decepcionar a nuestras personas queridas. ¡Qué tremendo y angustioso es el desamor y la falta de compasión! ¡Qué horror ser pisoteados por el egoísmo y la crueldad de los demás! Esos comentarios te hacen desaparecer, te anulan. ¿Arreglará eso unas pastillas, algún fármaco?

Cuando hoy, desde la Medicina del Alma y las medicinas naturales energéticas, decimos con total convicción de que sólo el Amor es la mejor de las medicinas no estamos exagerando.