Lo que nos separa y lo que nos une.

Lo que une a las personas no sólo ni siempre es el amor puro. Existen inconscientemente los apegos, la manipulación emocional, los miedos, la ofuscación y el deslumbramiento de los necesitados de afecto y aprobación.

Hemos pasado de ser individuos revolucionarios a ser un colectivo de depresivos sumisos. Nos está comiendo vivos la ansiedad y el estrés. Y lo aceptamos como algo inevitable, que sucede a muchos … y ni siquiera se nos ocurre enfrentarnos al hecho de qué provocó o desencadenó el conflicto mental y emocional en nosotros.

Se han girado las tortas y ya no hay una injusticia sentida en común sino que el sufrimiento y la infelicidad es un asunto exclusivamente privado y sólo se contempla como un fracaso individual que asumimos pasivamente o cargándonos de un sentimiento de culpa soterrado.

¿Está toda la verdad en la visión fría de la historia personal que conocemos de una persona o será más verdad lo que está más allá de lo aparente y debería ser contemplada desde la comprensión y el amor?

¿Cómo es posible que nos sintamos en el derecho de enjuiciar y condenar a otro si no somos imparciales y ni tan siquiera somos conocedores de su historia íntima? Es más, cómo hacemos eso si nosotros mismos estamos en una situación parecida, de desencanto e imperfección.

¿Qué nos separa? El desconocimiento de nosotros mismos. El desconocimiento de nuestra capacidad de amar-nos y ser solidarios y compasivos con los demás.

¿Qué nos une? Aunque la mayoría todavía no es consciente de ello, nos une el deseo íntimo de amar-nos y ser solidarios y compasivos con los demás.

Enlace emocional

mujer chakras coloresSi lo que yo pienso, digo y hago no están enlazados, si en algún punto se rompe ese enlace, esa comunicación;  estoy perdido.

Si mi idea es una pero estoy diciendo otra cosa… Si mi corazón tiene una resonancia -que acallo- para luego dar salida a algo diferente;  estoy perdido.

Si yo tengo un sentir pero me creo  obligado a mostrarme y actuar de forma distinta;  estoy perdido.

Estoy perdido, confundido, desorientado… ¿en qué punto, se rompió esa conexión entre mi mente y mi corazón?

¿Cuándo me sentí separado de mi ser y dejé de ser yo?

El ENLACE EMOCIONAL entre lo que yo pienso, digo y hago es lo que da coherencia a mi vida, lo que me dignifica como persona y al mismo tiempo me da conciencia de que, mi participación y actitud ante la vida, es lo que le da sentido y consistencia.

Sé observador de tí mismo. Coordina y haz que haya conexión entre tu cuerpo físico, tu mente y tus emociones… para ello tendrás que sacudirte muchos miedos e inseguridades. Verás que tendrás que alimentar tu autoestima pero … hoy es un buen día para ponerse a trabajar en ello.