Las desilusiones

Los estados ilusorios nos crean desengaño y sufrimiento.

Desde la ilusión vives acotado en tus creencias, las reafirmas y las consideras como verdades absolutas. Se corre ese peligro.

Debiéramos cuestionarnos nuestras verdades para que nos acerquen a la Realidad. Al menos debiéramos flexibilizarlas y así entender y aceptar de que no existe nada absoluto aquí en este planeta.

Los dramas y traumas de nuestra vida, los magnificamos y mantenemos vivos por años desde una posición rígida o les quitamos todo el peso emocional, los relativizamos, los dejamos atrás y nos centramos en el presente.

¿Qué nos desilusiona? Aquello en lo que pusimos expectativas. Todo lo que imaginamos sería a nuestro gusto y como nosotros esperábamos que fuese. Luego viene el desengaño y le echamos la culpa al otro.

Porque no contábamos con que la otra persona es diferente y piensa distinto… y cada una interpretó la relación de forma diferente… desde sus necesidades y deseos particulares …

Entonces aparecen las decepciones y las desilusiones. Y creemos que el otro es el causante de nuestro dolor. Lo consideramos un engaño. Un desencanto para nuestro corazón herido.

Reflexionemos. No pensemos solo en nosotros. El otro también existe y si queremos relacionarnos con los demás, debemos ceder, adaptarnos, ser más flexibles.

Somos seres completos y desde ese estado no se necesita del otro para que nos complete… no existe la desilusión porque no esperamos nada de los demás.

¿Comenzar de nuevo?

¿Comenzar de nuevo siendo el mismo. Imposible. Ahora -en esta vida- solo puedes continuar lo ya empezado; pero conscientemente construyendo, renovando, destruyendo, creando, demoliendo, purificando …

Puedes cambiar de escenario, de actitud, pero todo lo aprendido y todo lo experimentado lo llevas contigo.

¿Quieres comenzar de nuevo? Sí, pero conociendo tu esencia y tu bagaje (resuelto).

Todo lo que te sigue condicionando; traumas que te persiguen y los sentimientos de culpa deben ser solucionados antes de emprender un nuevo comienzo. Desde el ejercicio de perdonar y perdonarte.

Y no te olvides de los patrones heredados todavía no resueltos. Todo eso tiene que quedar atrás para poder comenzar realmente algo nuevo.

Si no quieres engañarte más a ti mismo. Si ya te has comprometido contigo mismo a no mentirte y enfrentarte a tu realidad, entonces sí, podría haber un renacer.

RENACER sucede cuando sientes ligereza en el corazón; entonces eres libre.

La estafa emocional

corazon-en-manosLa estafa emocional existe. El fraude emocional existe. Son delitos. Sólo el que no se ama a sí mismo cae en las trampas del que actúa por mala fe; para su propia conveniencia.

Pero muchos no están preparados para reconocerlo y encubren al trampeador que sabe seducir, son víctimas de su ingenuidad y de su poco amor propio.

Quisiéramos creer, soñamos, fantaseamos, preferimos NO VER la realidad, nuestra realidad. Y callamos. Nos engañamos a nosotros mismos. Edulcoramos y disfrazamos las situaciones que nuestro corazón SÍ sabe que no son correctas y que nos ocasionan dolor. Vamos muriendo en vida cuando se soporta lo insoportable.

Tenemos secretos guardados que llevaremos a la tumba con nosotros. Por vergüenza y por miedo a escandalizarnos a nosotros mismos y reconocer nuestras debilidades. Por miedo a que nos juzguen y nos rechacen.

No estamos preparados para asumir la verdad; nos duele. Nos dolemos, cuando al corazón lo mantenemos tan oprimido para que no palpite demasiado y no oír su queja, que no nos llegue su reclamo. Creemos que es cosa del corazón físico y vamos al médico por las taquicardias, la ansiedad, … pero en el fondo sabemos que lo que nos duele es el ALMA.

La estafa emocional existe. El fraude emocional existe. Son delitos. Hagámonos fuertes para no caer en la trampa de los depredadores. Buscar amor y consuelo a cualquier precio sólo lo hacen los ingenuos y mendigos que no se valoran a sí mismos, que no se aman a sí mismos.

Estamos en el tiempo de la transformación dentro de nosotros. Hagamos del dolor el combustible para desarrollarnos y fortalecernos. Seamos valientes para escuchar nuestra verdad.

 

Esclavos acomodados

niña pintandose uñas piesLos sistemas educativos en todo el mundo, sean religiosos o laicos, sean en las sociedades modernas o las tradicionales, sea en colegios públicos o privados, todos ellos asfixian la creatividad  natural con la que nace cada ser humano, reformándolos en seres temerosos, volcados al mundo externo consumista y superficial  y obedientes a la autoridad.

Los niños comienzan a ir a la escuela con entusiasmo, abiertos a aprender, llenos de curiosidad.  A los pocos años de haber entrado en el sistema, sus ojos ya han perdido el brillo que encendía su  pasión por la vida. Se ha desvanecido la admiración por el maestro y todo adulto vendido al sistema … ¿creéis que los niños no lo perciben? No sabrán ponerle nombre, no se pararán a poner etiquetas; pero perciben la realidad: algo falla; la mentira, la falsedad, el engaño, la codicia, el desinterés, … eso es lo que perciben.

Se ha  inculcado  el miedo, la desconfianza, la inseguridad. Resulta evidente que estos métodos educativos son nefastos.  Su propósito, de no enseñar a pensar,   ya es hora de que desaparezca. Aunque no lo quieran, un nuevo ser humano consciente y con Conciencia está emergiendo.

Tenemos que ser capaces de construir una vía libre que nos lleve a experimentar todo nuestro potencial como seres originales que somos. Que renazca en nosotros la aspiración de ser libres y el anhelo de ser seres completos, viviendo en paz y armonía.