El Poder y la Fuerza

ser-adnLa Fuerza es física y el Poder nace en el espíritu. Quien se sostiene en su Poder personal no necesita utilizar la Fuerza física.

El Poder personal está conectado al Creador de Vida del Universo; es la energía cósmica universal creadora de vida y que todo ser vivo lleva dentro manteniendo la llama de vida más allá de la mera existencia. Es la energía que alimenta nuestra Alma, nuestra esencia. Un Alma debilitada de su Poder está a merced de la Fuerza propia y de los otros.

La Fuerza física está conectada al Ego; utiliza la manipulación, la coacción, la violencia, para mantener su posición y valorarse. La Fuerza siempre lleva a la destrucción y al sufrimiento.

El Empoderamiento es necesario para salvaguardar nuestra integridad y nuestra autenticidad. El Poder de nuestro espíritu siempre nos ayudará a que nuestra Conciencia se expanda hacia la auto-realización.

 

 

Aclaremos conceptos

amor-unidosEstamos hechos un lío. Demasiada información sin procesar en una mente  sin gran capacidad para pensar y dilucidar. Mientras no vaciemos  nuestro sistema nervioso de todos los conceptos -ya caducos- que nos han ido introduciendo en nuestro cerebro y que nos mantienen en un mundo ilusorio, no tenemos capacidad real para llegar a ser en esencia quien somos.

La mente está para razonar. Discernir. Reflexionar. Crear. Inventar. Pensar… Pero una mente sin desarrollar, juzga. Rivaliza. Distorsiona. Se miente.  Interpreta. Disimula  y se engaña a sí misma.

El Yo observa a la mente … la controla o ella le descontrola …. la pone a su servicio o ella le domina.

La mente sin desarrollar te debilita, te agota, te enferma, te excita, te obsesiona, te angustia…

Pero el ‘Yo Superior’ (tu Alma)  que la observa, la desarrolla, la conduce y la hace trascender lo ilusorio. Conduce a la mente a encontrarse con la Intuición y descubren la Luz (energía elevada) que produce la Conciencia. Desde esa Luz aparece el conocimiento intuitivo.

Aclaremos conceptos; si hablamos a nivel del Plano físico, la vida, el mundo y el ser humano, tienen una interpretación básica y posiblemente distorsionada.

Pero si nos estamos refiriendo al Ser Humano, desde el Plano espiritual, -cuando ya ha trascendido el Ego- la visión del mundo, la vida y el Universo es otra, indiscutiblemente. Desde la Conciencia se percibe la Realidad sin fisuras.

Vernos  desde una dimensión superior, más allá de lo aparente, nos proporciona  una visión neutral de nosotros mismos, sin adornos ni justificaciones emotivas e infantiles.

Busquemos la ecuanimidad, la integridad y todos esos valores ya casi olvidados como la honestidad con nosotros mismos. Entonces sí, seremos UNO.

 

 

Cuando digo ‘Yo Soy’

ser-y-auraNo somos sólo una estructura ósea; un cuerpo físico sosteniendo erguido una cabeza pensante. ¿Qué es lo que nos hace decir ‘yo soy’? ¿Quién percibe el YO y más allá del yo?

No nos confundamos; tenemos que saber distinguir al que habla:  ¿es a través de la mente o desde el corazón espiritual?,  ¿el Ego o el Alma?,  ¿el personaje o el Ser?

Cuando decimos ‘Yo Soy‘ tiene que ser la voz de nuestro Ser esencial manifestando nuestra naturaleza y esencia.

Porque querer ‘empoderarnos‘ diciendo ‘Yo Soy‘ desde la mente estamos sólo alimentando la soberbia del Ego (el yo inferior) … y continuamos velados por las fantasías de la mente…

Cuando desde el centro de nuestro corazón espiritual buscamos empoderar nuestro Ser, decimos para crear la unidad con el Todo:

Yo Soy un alma espiritual. En mí están los elementos de la tierra, fuego, aire y agua.

Yo Soy el sol, la luna, los océanos y las estrellas. Todas las energías están en mi.

Yo Soy el amanecer y el atardecer, el día y la noche están en mi.

Yo Soy el movimiento y el reposo, el Universo en su infinitud está en mi .

Yo soy lo que se ve y lo invisible a los ojos, la magia y el misterio están en mi.

Me siento completo en mi mismo. Yo soy quien soy al servicio del Bien común.

Gracias. Gracias. Gracias.

 

Simplificar la vida

mujer chakras coloresAl simplificar nuestra vida estamos ‘desbrozando el yo’ para poder descubrir  dónde está nuestro Centro y alinearnos con nuestro Ser.

Simplificar nuestro ‘yo’ -personalidad ficticia, formada a base de ideas y creencias de otros-  que nos condicionan, nos limitan, nos distraen y nos alejan de quien somos realmente.

Simplificar nuestro Ego que está siempre reclamando atención.

Simplificar nuestra Mente para que pueda volar más allá de la razón y se expanda hacia otras dimensiones más elevadas.

Simplificar y liberar nuestra idea sobre el Amor para poder deshacer los amarres que asfixian el corazón.

El Dolor

hombre payasoEl dolor del alma, el dolor del corazón espiritual, surge para que el Ego finalmente se rinda y reconozca cuál es su papel en esta función. El dolor aparece cuando se rasgan los velos de la ignorancia y la soberbia y nos enfrenta a nosotros mismos.

El dolor nos acerca a nuestra alma. Finalmente nos obliga a rendirnos.  El Dolor nos hace entregarnos a las Fuerzas Superiores, que son reales, y algunos llamamos Dios para entendernos.

Pero al Dolor lo envolvemos en el sufrimiento, que es «pobrecito yo» y así desvía esa Energía, creando el conflicto, quedándose estancada en el cuerpo emocional.

Escúchate cómo sufres: «eso es difícil, no puedo, no sirvo, no tengo edad para eso, total para qué … ¿por qué a mi?, esto no me lo merezco, »

… es así como creamos el sufrimiento existencial; el descontento con nosotros mismos …
Cuando decidimos terminar con el juego de todo lo falso, entramos en la Verdad. El Dolor nos lleva a la Alegría de la aceptación.

 

Estrés y ansiedad

meditacion15Si nos  sentamos a meditar por primera vez deseosos por obtener resultados inmediatos o llevamos intentándolo de forma casi obsesiva por largo tiempo  sólo conseguiremos  sentir ansiedad y  frustración… De igual forma, cuando buscamos la solución a un problema desde la ofuscación, resulta improbable hallar una respuesta lúcida.

El cerebro de una persona corriente,   está habitualmente en un estado crónico de estrés, el cual sólo sería lógico en una situación  muy amenazante. Pero hoy en día esto es común hasta en los niños y ya nos hemos adaptado a ese estilo de vida estresante como algo normal.

Dicen que sólo tres centímetros del material del ADN está activo y éste nos aporta una información escasa, justo para sobrevivir.  No existe la menor habilidad para la auto-sanación. Es por eso,  que las prácticas que realizan las personas con deseos de incrementar su Conciencia y sentir la tan deseada paz interior,  precisan de tanto esfuerzo y consiguen un lentísimo resultado; la energía que utilizan proviene principalmente de la mente…

¿Qué quiero decir con esto?  Todo lo que concierne al ser humano tiene que ver con la energía vital de la que está compuesto y la energía cósmica que lo nutre, pero hemos trazado una línea divisoria entre el cuerpo físico, mente y espíritu. Nos hemos olvidado de desarrollar nuestro cuerpo mental-emocional y de nutrir nuestro cuerpo espiritual.

Mientras nos domine la mente-inferior (Ego) no conseguiremos SALIR de su espacio. Estaremos atrapados en la Ley de causa-efecto-reacción, que es el campo del sufrimiento.

La mente hay que desarrollarla -y con su ayuda-  trascenderla.  Se trata de ponerla a nuestro servicio, alcanzando  la comprensión de la vida en su totalidad y nuestra participación consciente.

Sólo desde la quietud de la mente podremos armonizar nuestro interior y escuchar la voz de la intuición; nuestra Conciencia.

El estrés y la ansiedad surgen  de una mente débil que se siente amenazada. Aumenta pues  tu capacidad de trascender la mente que crea esos miedos infundados. Fortalece tu mente-superior que es la que enriquece tu intuición y te proporciona la seguridad y confianza en ti mismo.

Enriquece tu mente con pensamientos positivos, desde la Conciencia de tu Ser. Entonces sí podrás sentarte en quietud a unirte a tu espíritu.

Sé dueño de tu vida y forja con firmeza quien eres.

 

 

 

 

Tendría sentido decir que la transformación espiritual tiene que ser anclada en el nivel físico y que éste se ve tan denso debido a que incluye a todos los demás niveles.

La espiritualidad mental

corazon verdeLas trampas que el Ego despliega cada vez de forma más sutil están también en el mundo espiritual. Y si uno no aprende a desarrollar la mente y conectarla al corazón espiritual  para que palpiten al unísono, lo único que conseguiremos es más de lo mismo: miedos, inseguridad, insatisfacción  y un largo etcétera que nos alejan de nuestra real naturaleza sin entender por qué .

No necesitamos conocimiento intelectual sino conocimiento intuitivo y este último se recibe directamente en el corazón espiritual desde Planos superiores. Para ello tenemos que desarrollar la mente disolviendo  primero los condicionamientos y patrones inútiles que nos envuelven.

Luchar contra la mente desde la mente no tiene sentido ni beneficio. Deshacernos de malos hábitos y patrones negativos, no lo conseguiremos desde el razonamiento -la mente engaña y te dice ‘eso ya lo sé, ‘eso ya lo tengo superado’ y lo único que ha hecho es disfrazarlo o guardarlo más hondo.

Cuando la mente domina doblegando el corazón se corre el peligro de caer en intransigencias y ser intolerantes con su lado afectivo.  Las personas muy mentales ignoran su lado emocional; son más calculadoras, priorizan sus intereses materiales y tener control sobre su vida tiene más valor que vivir espontáneamente lo que se presente en la vida.

Entrar en el mundo espiritual con expectativas de iluminarte, es estar en la mente. Recopilar información, convirtiéndote casi en un erudito en materia de la espiritualidad o seguir las directrices de un maestro, sin entregar el corazón, es seguir estando atrapado en la mente.  Sólo cambias el escenario, los hábitos y el lenguaje, pero el trasfondo sigue siendo el mismo.

Trascender la mente para zambullirnos en el corazón espiritual. Deshacernos del Ego que alimenta la identidad del personaje se hace necesario para aligerarnos en este viaje hacia el encuentro con nuestro ser esencial; quien somos realmente.

Mente-corazón deben estar equilibrados si queremos vivir una vida sana y feliz.

Vivir en el corazón espiritual no es algo que se piense o se programe; sucede y sabes que has llegado a ese estado porque ahora eres compasivo y estás lleno de amor; eres amor.

 

 

 

Somos algo más que Mente

mujer iluminadaAdemás de la mente y más allá de ella, -en Planos superiores de nuestra existencia- está la «Presencia divina» en cada uno de nosotros. No tiene forma ni  nombre propio.  Ni siquiera es una creencia exclusiva de las religiones.

En esencia somos espíritu y al tomar conciencia de que somos sustancia inmortal y espiritual, como parte de un Todo indivisible, nuestra percepción de la vida y de nosotros mismos cambia irremediablemente.

Una vez uno siente en sí mismo la Presencia poderosa de esta energía,  es cuando por fin,  termina la búsqueda de ese ‘algo’ que anhelábamos instintiva e intuitivamente desde el fondo de nuestro corazón… y entonces desaparece el sentimiento profundo de abandono y soledad.

Vivir desde la Mente -sin desarrollar la capacidad de pensar- nos mantiene en el Plano lineal de lo concreto,  reduciendo el campo de percepción de nosotros mismos.   El sentimiento de vacío,  confusión y   frustración son los síntomas de una mente contaminada por los miedos y la inseguridad. El sentimiento de infelicidad profunda, aparentemente sin causa,  viene de ese alejamiento de la Realidad y la desconexión  de nuestro Ser esencial.

El Camino a andar para salir de la conciencia del ego y alcanzar la conexión con nuestro Yo Superior, pasa por varias etapas de transformación interior. La ‘Presencia‘ es Luz y es Conciencia; la mejor guía y la mejor conductora que nos llevará de vuelta a nuestros orígenes, donde se halla  la Dicha de Ser.

En este   proceso de evolución, nos  liberamos de todas las capas de energías densas contaminadas que nos condicionan y limitan. Soltar al personaje produce la transformación deseada. Desembarazarnos  de todos los velos que nos impiden ver la Realidad,  así es como iremos  descubriendo  nuestra real naturaleza. Tenemos que estar despiertos y centrados. Y desde esa unión integral es como recuperaremos el entusiasmo y el agradecimiento por la vida misma.

Dejar de quejarnos y apenarnos por nuestra suerte… dejar de justificarnos. Amarse a uno mismo es deshacerse  de la actitud de víctima.

Se trata de limpiar la mente de energías tóxicas que amordazan el cuerpo físico, mental, emocional y espiritual, para poder luego elevar nuestro Ser a las vibraciones de Planos superiores en nosotros mismos.

El Amor sanando la materia desde el reconocimiento, el perdón, la aceptación y el agradecimiento. Desarrollar la Conciencia del Alma es conseguir la paz interior que todos anhelamos.

¿Cuál es mi nivel de Conciencia?

UNOEl Universo es un infinito cúmulo de campos de energía. Los seres humanos estamos compuestos de esos mismos campos de energía. Yo Soy un espíritu inmortal. Yo Soy un ser de  Luz, creada de la misma luz que la Luz Primordial que rige el Universo.
Mi cuerpo físico es mi vehículo en el plano terrenal y consta de 7 Centros Energéticos principales que llenan de energía vital mis órganos y cumplen la función de armonizar mi Ser con la Energía del Universo y mi estado de salud depende del equilibrio y armonía entre todos ellos.
Mi mente guarda la memoria de mi Ser. Si está en conexión con el corazón espiritual, toma las decisiones justas y actúa estando atenta según la guía del Alma. 
Mi corazón tiene la capacidad de percibir más allá del campo sensorial. Cuando le quito las capas inmovilizantes de las emociones negativas y egocéntricas, entonces fluye en creatividad, consiguiendo experimentar el estado de felicidad, sosiego y agradecimiento.
 
Entender ésto es comenzar a vivir de forma consciente; para tener claro quién soy, quién actúa en mí. Para no dejarme engañar por falsas expectativas de mi mente, justificaciones de mi ego, sufrimientos innecesarios del corazón emocional… Vivir consciente de ser.
Tomar Conciencia de quién soy significa llegar a mi esencia y alcanzar la comprensión de los misterios de la vida, para desaparecer como individuo y como identidad.
Y si el nivel de Conciencia indica el grado de comprensión de la existencia ¿cuál es mi nivel de Conciencia? ¿En qué medida vivo conscientemente mi vida y estoy conectado a la divinidad de mi ser interior?

Síntomas de una limpieza espiritual

hombre joven meditandoEstos días me he encontrado con varias personas que han venido a mi con crisis de ansiedad y muy preocupadas por su práctica espiritual que sienten estancada.

Esta es una cuestión que necesita ser explicada para tranquilidad de muchos. Llevo más de cinco años dando el curso de «Entrenamiento para la Nueva Conciencia» que trata fundamentalmente de un proceso de limpieza (purificación) de nuestros diferentes cuerpos: físico, mental, emocional y espiritual. Para después, una vez  hemos experimentado y dominado nuestros diferentes cuerpos y Planos, unificarlos y conectarlos con las energías superiores cósmicas y con las energías de la Madre Tierra.

O sea, limpieza de toxinas acumuladas en nuestro cuerpo físico que nos llevará poco a poco a hacernos más responsables de nuestra alimentación y forma de medicarnos. Entrando en contacto con nuestro cuerpo físico, aprendiendo a escucharle, seremos conscientes plenamente de qué necesita para mantenerlo saludable. Experimentaremos que cada vez nuestros gustos se hacen más sencillos.

En segundo lugar,  limpieza de malos hábitos y control de nuestra mente. Tomaremos conciencia de lo débil y vulnerable que somos. La poca fuerza de voluntad que tenemos. Cómo no podemos manejar los pensamientos y el conflicto que todo ello nos crea.  Trabajaremos la concentración y  trascenderemos  la mente para experimentar Planos superiores en nosotros.

Tercero, la sanación a nivel emocional trae el desapego de dependencias dañinas. Fortaleceremos nuestra auto-estima a partir de reconocer el desamor que tenemos por nosotros mismos. Nos haremos auto-suficientes y amaremos de forma más plena e incondicional.

Cuarto, atención a nuestra Alma y ser esencial. Llegados a este punto, saboreamos la victoria sobre nuestro ego. La recompensa es la paz interior y la aceptación de quienes somos.

Pero, qué ocurre:  Al principio, en este proceso de limpieza van a saltar por los aires recuerdos que nos duelen todavía, miedos que estaban escondidos, aspectos de nosotros que no queríamos ver y nos hace daño reconocer, inseguridades, celos, envidias … nuestro  ego y nuestras miserias  al descubierto. Entonces queremos salir corriendo: huimos. Nuestra mente nos dice que lo dejemos para más adelante. Ahora no es el momento.

Observar el lado oscuro de nuestra personalidad, reconocerlo, enfrentarse a ello  y aceptarlo, es para valientes. Por eso, en las primeras clases se hace hincapié en el compromiso que cada uno debe hacerse consigo mismo para ir hasta el fondo. Hay que coger al toro por los cuernos.

Y no solo he tenido esta experiencia conmigo misma -que llevo 35 años en el camino espiritual-  sino que he sido testigo de todas las personas que han superado los primeros tramos que son los más pedregosos y difíciles, pues los miedos acechan incansables e intentan boicotear la buena intención de hacer cambios y mejoras en la vida.

Hay personas que en ese primer tramo de trabajo de transformación personal, les aparecen síntomas físicos; diarreas, gripe, fiebre, crisis de ansiedad, taquicardia, contracturas, alergias, pesadillas …  son las toxinas saliendo del cuerpo y se manifiesta de diferentes formas. No hay que preocuparse, al contrario, hay que alegrarse pues estamos limpiando.

Como digo, una vez pasado ese primer tramo de limpieza, todo se hace fácil y solo queda dejarse fluir, al estar ya alineados con la Naturaleza y las energías cósmicas.