Dominio sobre la Mente

La Conciencia es la parte de nuestra mente que pone Luz en las otras funciones mentales; sabiduría, capacidad de elección, discernimiento, ego…  La razón por la que se hace hincapié en que desarrollemos la Conciencia es para que ilumine y expanda las potencialidades de nuestro ser. Desde este sencillo planteamiento se hace evidente que, con poca Conciencia de nosotros mismos, -con poca Luz- nuestra realidad se limita a «palpar» lo más concreto y cercano.

Recuperar la Conciencia y proximidad de nuestra esencia divina nos llevará primeramente a liberarnos de la carga de nuestro pasado. A recuperar la INOCENCIA del Ser -nuestro niño interior-.

Para ello no hay más efectivo que ser observador de uno mismo. Hay que crear el hábito de poco a poco ir separando la mente del Observador (la Conciencia). En cada cosa que hagas o digas, en cada situación, observate.

Cuando el Observador tenga total independencia del «yo-personaje», también tendrá total dominio sobre esa parte de la mente que hasta ahora ha gobernado tu vida: el ego (vanidad, envidia, pasión, codicia, miedos, etc.)

En este proceso, de ser Observador de tí mismo, la Conciencia llenará de Luz tu vida y la podrás gobernar desde la Intuición junto con el Corazón en total armonía.

La energía más poderosa

Como en las artes marciales, donde la clave está en usar el impulso agresivo del contrario para sumarlo a la propia fuerza de defensa, igualmente en toda situación de conflicto debemos aprender a utilizar en beneficio propio toda la energía perturbadora y transformarla en amor ya que  esto es en definitiva lo que nos impulsará a crecer.

A partir del momento en que despierta nuestra conciencia comenzamos a amarnos y a amar a los demás de una manera consciente; desde el corazón, dándonos perfecta cuenta -experimentando- que cada acto de dar y recibir amor nos está abriendo a la Conciencia Superior,  fortaleciéndonos en todos los aspectos y niveles de la vida.

Esta es la comprensión directa de lo que es el Amor: El Amor no exige ni pasa factura. El Amor es una energía que regenera toda herida y borra el sentimiento de culpa. El Amor es la valoración de lo mejor del otro y de uno mismo. El Amor no reivindica; recibe. El Amor no avasalla ni invade; da. El Amor no es inquisidor; confía. Es pura compasión.

Si lo que llamamos «amor» nos hace sufrir; eso no es amor, eso son intereses emocionales y sentimentales en conflicto. Son pocos los humanos que conocen el amor en su pureza de incondicionalidad, de aceptación del otro tal como es…

La mejor de las Artes y de las Ciencias, la mejor medicina, la mejor y más poderosa de todas las Energías del Universo; el Amor Incondicional.

Nivel de humanidad

Mi actuación va ligada a cómo me siento conmigo misma: mi felicidad, mi autoestima, mi paz interior… ¿no es eso lo que estamos buscando?  Entonces, cómo es mi proceder como persona.

Debería ser innato en todo ser humano el sentido de integridad que lleva implícito la correción en el actuar; el deber y respeto hacia uno mismo,  hacia los demás y hacia el entorno. Pero claro, tener ese alto nivel de humanidad significa que no se ha perdido la conexión con el espíritu que nos da la vida y nos hace eternos.

Actuar con dignidad requiere fortaleza de carácter, mente clara, comunión con mi Ser y estar centrados en el corazón. Porque mi dignidad e integridad son las que marcan mi actuar; no tengo dudas de lo que es correcto e incorrecto y ningún interés por debajo de mi honestidad y sinceridad hará que me olvide del deber que tengo para conmigo mismo.

Mi Ser sabe lo que es correcto e incorrecto. Sabe cuáles son mis responsabilidades y deberes. Si mi yo-personaje  ha ido tomando poder  y mando,   alejándose de su Ser esencial, es cuando en mí entra el conflicto, la confusión y un sentimiento de infelicidad me va envolviendo.

Si no existe  conciencia de mí mismo, tengo que hacer un camino hacia la reconexión. La cuestión  está en no demorar más esa introspección para hallar a nuestro ser.

¿Cuáles son los deberes que tengo conmigo mismo? Cuidar de mi salud física, de mi bienestar, crear paz interior, ser feliz, amar y ser amado. Son mis deberes y son mis derechos también. No me lo puedo negar.

¿Cuáles son mis deberes hacia los demás? El respeto y dedicación a las personas más cercanas y también a todos los demás seres vivos, a la sociedad, al planeta, la Madre Tierra…

Midamos nuestro nivel de humanidad. Reconectemos con nuestra esencia. Cumplamos con nuestros deberes para que nos sintamos en paz con nosotros mismos.

Hay que sacudir la mente

La acción surge del ser total. Si nos ponemos a pensar en qué hacer en nuestra lucha por parar la mente o desde nuestra desesperación por cómo salir del estado de ansiedad o cómo romper con los miedos o…

No trates de pensar la respuesta. Combatir la mente desde la mente es inútil. El Ego acomodado en el confort de la auto-complacencia te va a engañar siempre.

Hay que cambiar hábitos. Romper esquemas. Sacudir la mente para que el yo salga del centro.

Estuve hace pocos  años en Barcelona para ver a Amma y su presencia sacudió mi interior. Me sentí ridícula, pude ver perfectamente el juego de mi ego. Uno cree avanzar y al principio el mismo ego te acompaña -haciéndose el santurrón-. Y sigues en lo mismo, sólo que ahora desde la perspectiva de «que bien lo hago». Inconscientemente, pero el ego vuelve a acomodarse.

La mente tiene cuatro funciones: Capacidad de elegir (Sabiduría). Inteligencia (cuanta más inteligencia más opciones a elegir). Conciencia (Plataforma mental de Luz). Ego (instinto primario. Bajas pasiones).

Sin las cuatro funciones están equilibradas hay armonía y se puede conectar con el alma.

Si se trabaja para desarrollar la Conciencia, ésta llenará de Luz las otras tres y se volverán transparentes, nos volveremos multidimensionales.La fusión con la Conciencia Suprema se hace realidad.

Pero si el Ego domina las otras tres, seremos esclavos de nuestros instintos y la infelicidad será el dominante en nuestras vidas.

Hay que sacudir la mente como quien participa en un zafarrancho de combate; desembarazarse de todo lo inútil por sorpresa, sin pensar.

Las estúpidas discusiones del ego

Cuando pones atención a las discusiones propias de una pareja,  como son el de contrastar diferencias de opiniones en un tono amable pero de forma continua, te das cuenta que  en ese disentir lo que está en juego es el ego de cada uno; haber quién tiene la razón.

Si no se para esa batalla tonta,  llega a hacerse un hábito. Discutir por discutir aunque el tono sea amable y se guarden unas formas educadas, esa actitud de darle poder a la mente-ego para fortalecer el amor propio -todo de manera inconsciente- es un desgaste de energía.

Hay un tipo de personas que les encanta la discusión de este tipo: llevarte la contraria porque sí, para dar rienda suelta a  la mente-ego.  Esa gente que lo cuestiona todo, disfruta discutiendo pero, el otro que se ve envuelto en ello,  sufre un desgaste de energía inutilmente.

La mente-ego es la mente inferior. Se trata de la mente cuando no ha sido desarrollada y está al servicio del Ego. Si tenemos en cuenta que la mente tiene varias funciones interrelacionadas: Conciencia. Sabiduría. Capacidad de elección. Capacidad de Discernimiento. Ego, es entonces cuando podemos controlarlas y ponerlas a nuestro servicio.

Si no hemos desarrollado ninguna de ellas, el Ego, que es la parte más burda y densa, será la que dominará nuestra mente y nuestra capacidad de elección, discernimiento, serán muy pequeñas y nuestra Conciencia estará dormida.

Cuando, por el contrario, comenzamos a desarrollar nuestra Conciencia que es Luz en sí misma, iluminará e impulsará nuestras capacidades; ensanchando nuestro campo de elección, discernimiento y sabiduría. Y todas ellas harán que el ego recupere su medida justa y se haga transparente (humilde).

Cuidado con lo que comienza con discusiones tontas pero se transforma en hábito; eso no tiene ningún futuro bueno ni sirve para nada más que engordar el ego.

 

Esencia de la Era de Acuario

Sigues buscando en el exterior cómo llenar tu vacío e insatisfacción… Pero ya tienes las herramientas para trabajarte y llegar al encuentro de tu Ser.  Tu  mente te está distrayendo y dispersando tus energías. La mente no quiere hacer cambios y te mantiene atrapado en el mundo de la ilusión.

Busca la sencillez en tu vida. Porque hasta que la quietud de la mente no se haga permanente hay que seguir con las prácticas de la meditación. Hasta que no alcancemos al Ser en nosotros hay que seguir dedicándonos tiempo, en la quietud, con nosotros mismos. ¿Qué es lo que no te permite terminar con esa agitación mental?

Ve a por ello. No lo eludas. Enfréntalo. Y recuerda:

Penetramos en la esencia de la Era de Acuario.
Equilibrio entre mente y corazón, entre Razón y  Conciencia
para alcanzar la propia maestría en Dios.
Se amplia nuestra percepción; nuestra Intuición; el sexto sentido.
El cambio es la transformación en nosotros mismos.
Dejamos atrás la conciencia del ego y la dualidad y entramos en un nuevo estado, de la no-mente,
donde está nuestro Ser esencial… y todo es Paz y Amor.

 

Curso avanzado «Entrenamiento para la Nueva Conciencia»

Tomar conciencia de uno mismo era el primer paso, en el curso anterior,  de un viaje interior hacia el Ser que somos y  nos ha dado las herramientas para  lograr la auto-transformación; deshacernos del Ego, liberarnos del sufrimiento que crea la mente y ahondar en la conexión con nuestra alma.

Para las que deseen continuar profundizando en sí mismas y experimentar un estado elevado de Conciencia, está la posibilidad de atender el curso avanzado que comenzará el jueves día 4 de octubre en el Centro de la Mujer de Las Gabias.

El «círculo» se mantiene con las mismas mujeres que formamos el primer curso. Ya nos conocemos; crecimos y vivenciamos juntas muchos momentos. En esta segunda parte del trayecto hacia el Ser, gracias a la Nueva Conciencia, vamos a trabajar de forma seria con la meditación y otras técnicas que nos faciliten la interiorización. Y también fortalecer nuestra energía vital y desarrollar la mente.

La realización del Ser es la etapa más elevada de la práctica espiritual en nuestra conexión con nuestro Corazón. Ahora el claro objetivo  es conectar con el Ser esencial en nosotras y experimentar nuestra existencia desde el Corazón.

Como dijo Ramana Maharishi, el ser no se puede descubrir haciendo, sino solamente siendo: «No medite: sea. No piense que es: sea.  No piense cómo ser: ya es»

Este fase de entrenamiento tiene este objetivo: Ser.  Cuando se vive desde el Ser, la vida se hace fácil y se vive desde el estado de felicidad y serenidad.

> Para las personas interesadas en  el primer nivel decirles que este curso vivencial comenzará el lunes 1 de octubre.

Toda persona interesada ponerse en contacto con el Centro para inscribirse o pedir más información: 958.58.40.03

 

Lo que sufre el Ego

Quien se molesta es siempre el ego. Si caemos en la trampa de sentirnos ofendidos por algún comentario inoportuno y replicamos  con enfado; ese es el ego. El ego habita en la mente inferior, es reacio a ceder y siempre reacciona de forma exagerada.

Si nos sentimos heridos por observaciones irónicas, comentarios sarcásticos, y hasta por cosas sin importancia;  ese es el ego reaccionando.

Las luchas de poder a todos los niveles, las rivalidades, la competitividad, donde entran los celos y las envidias; ahí está el ego sufriendo. El ego jamás permitirá se le contradiga y si calla la rabia se lo come por dentro.

Quien miente, quien tiene miedo, quien siente frustración -no importa las razones-, sigue siendo el ego expresándose.

Lo que apasiona al ego es sentenciar al hablar, recrearse a sí mismo haciendo declaraciones sobre moralidad y doctrina… porque está complentamente convencido que él sabe más, que él es el mejor (humildemente claro). Y si es un ego muy bien alimentado creerá que está llamado a salvar el mundo…

Todo el espacio que ocupe el ego se lo está restando al amor por los demás y al verdadero amor por sí mismo.

 

Un ego exagerado  está centrado en el personaje que uno representa como protagonista principal absoluto de la obra. El ego se alimenta de todas las energías negativas que hay en nosotros.

Tomar conciencia de ello es la forma de atraparlo. El amor es la mejor red para capturarlo y ponerlo en su sitio. Moderar todos sus excesos ayuda a que la Conciencia se desarrolle y conecte con el alma colectiva del universo: Somos Uno.

 

Los tres niveles de Conciencia

Tenemos tres niveles de Conciencia: el primer nivel es donde se mueve el conformista, preocupado por la opinión de los demás y que no tiene energía propia.

Luego vendría el nivel del rebelde, cuando se da cuenta que ha estado desperdiciando su vida y comienza a decir «no» a las demandas de los otros y a encontrarse a sí mismo.

El último nivel es el de la inocencia, donde uno vive acorde a su propio ser, en contacto con la Luz, en donde reside la Paz y el Amor.

Activar la Conciencia, es sentirnos vivos.

Desarrollar la Conciencia y conectarla con la Conciencia Suprema del Universo significa ascender a niveles superiores; hacia la 5ta Dimensión…  se trata de la verdadera liberación.

¿Qué nos reporta ser más conscientes?

Parece ser que el común de la gente sólo utiliza un 20% del potencial de Conciencia, así que si tener  Conciencia es sentirse  vivo, no tener  Conciencia significaría  estar muerto en vida; no disfrutarla ni aprovecharla en toda su magnitud.

Cuando hablamos de la Conciencia estamos hablando de nuestra Alma, de esa energía viva y eterna que está conectada con la Memoria Colectiva y con la Energía Universal Colectiva.

Quien ha caído en un estado de depresión y ha perdido toda esperanza en la vida y en los seres humanos se siente muerto: su alma ha perdido el contacto con la Conciencia Universal y con su esencia divina. En estos casos -tan frecuentes hoy en día- ante la tortura por la angustia, los miedos y ansiedad que sufre la persona, el médico receta algún fármaco sintético para sedar la mente.

Es como si ante un Tsunami el gobierno repartiese salvavidas de plástico como único remedio. Igual de absurdo.

Sólo desarrollando la Conciencia reforzamos una mente débil. Se vive de forma pasiva cuando no hay conciencia de ser.

Una mente débil controla y manipula; se mueve desde el miedo a perder,  a no ser querido. Se mueve bajo patrones negativos y destructivos debido a bloqueos emocionales.

Una mente desarrollada es dinámica, tiene sabiduría propia gracias a su intuición, se mueve desde la paz interior y la claridad mental. Es flexible por lo que se auto-transforma y corrige continuamente. Valora y agradece la calidad de vida. Sabe distinguir y elegir lo que más le conviene. Esta desbordante de energía vital. Vive desde el entusiasmo por la vida.