Nuestro cuerpo espiritual

jardin interior 1Dijo Jesucristo «No tengas miedo a los que matan el cuerpo sino a los que matan el alma«…  Y somos nosotros mismos los que dejamos nuestra alma morir, por  inanición.

Las instituciones religiosas se quedaron inmóviles en el tiempo pasado, y sus normas y formas se hicieron  rígidas, empañadas por sus propios intereses . Muchas personas, decepcionadas, abandonaron la fe…sin plantearse que religión y espiritualidad no van de la mano forzosamente.

La espiritualidad -nuestro cuerpo espiritual- es una parte intrínseca de nuestro ser. Estamos incompletos si no le atendemos y alimentamos. De ahí el sentimiento hondo de vacío o infelicidad que muchos sienten y no saben por qué.

No tiene nada que ver con lo exterior. No se trata de poseer más o seguir creencias. Nada que ver con lo externo a nuestro ser esencial. Muy al contrario.

Lo que echamos a faltar, sin hacernos conscientes de ello, es el contacto con nuestra alma. Necesitamos la protección y guía de su Luz. Precisamos de esa energía vital que sólo nuestra alma y corazón  pueden brindarnos para nuestro enriquecimiento como seres humanos.

El control de los impulsos

Aprender a no reaccionar desde el ego nos puede evitar problemas y sufrimientos gratuitos. Esto no quiere decir que haya que reprimir todos esos sentimientos que nos hacen o harían explotar… porque nos sentimos atacados, menospreciados, avasallados, humillados…

¿Quién sufre? El importantísimo señor Ego. Le hemos dejado tanto espacio en nosotros que  domina cualquier intento que hiciese el corazón (con sentimientos como la compasión, perdón, tolerancia, etc) por suavizar las cosas, por ceder o buscar puntos de reconcialiación en nombre de la armonía y el amor.

Pero no, el Ego se crece en las discusiones, en los enfrentamientos. También es verdad que la inseguridad, los complejos de inferioridad y miedos hacen que un tipo de personas viscerales y temperamentales estén siempre a la defensiva o en una actitud permanente de enfado con el mundo.

¿Cómo conseguir no alterarnos? La persona que está en paz consigo misma está en paz con los demás y su entorno. La persona que es equilibrada emocionalmente no tiene necesidad de reconocimiento por parte de los demás y vive relajadamente de acuerdo a su ser. La persona que vive desde su interior, conectada con su corazón y alma, tiene un entendimiento genuino de sí mismo y de cuáles con las causas del sufrimiento y por ello se ha liberado de todo lo que le aprisionaba y le esclavizaba, en todos los niveles de su vida.

Es un largo camino hacia adentro pero vale la pena el esfuerzo inicial pues el cese del sufrimiento significa alcanzar la  maestría del control de los impulsos; ser un Observador del personaje que el «yo» interpreta mientras el ser esencial permanece conectado con la divinidad.

La Verdad en mí

No hay fundamentos nuevos: lo que siembres cosecharás. Así de sencillo.

Entonces, por qué lo complicamos todo y nos metemos por caminos difíciles y que a veces son callejones sin salida…

Si mantengo hábitos que sé no me proporcionan nada bueno o no me sacan de mis dificultades, por qué continuo con ellos … es que es muy difícil cambiar, es la respuesta normalmente. Sí, es difícil cambiar pero peor es continuar con la carga pesada de la infelicidad y la frustración!!!

La verdad en nosotros mismos es lo único que engrasa y  hace andar el mecanismo de la vida.

Terminemos con eso de  echar la culpa a los demás, a las circunstancias del pasado, a los padres, al tiempo, … dejemos ya de justificarnos y enfrentemos la realidad de nuestro presente con la intención firme de solventar de una vez por todas, nuestras miserias.

Mientras que uno espera que el mundo cambie, pasó la vida. Es así.

¿Qué tengo que hacer para darle una motivación a mi vida? ¿Qué puede impulsarme a dar lo mejor de mí?… mi Ser.

¿Y cómo llegar a conectar con mi alma? Desde la meditación. Sentándome en silencio, con la mente en quietud, relajada, volcada a mi interior, sin expectativas ni exigencias… abierta a escuchar y sentir.

Hay que sacudir la mente

La acción surge del ser total. Si nos ponemos a pensar en qué hacer en nuestra lucha por parar la mente o desde nuestra desesperación por cómo salir del estado de ansiedad o cómo romper con los miedos o…

No trates de pensar la respuesta. Combatir la mente desde la mente es inútil. El Ego acomodado en el confort de la auto-complacencia te va a engañar siempre.

Hay que cambiar hábitos. Romper esquemas. Sacudir la mente para que el yo salga del centro.

Estuve hace pocos  años en Barcelona para ver a Amma y su presencia sacudió mi interior. Me sentí ridícula, pude ver perfectamente el juego de mi ego. Uno cree avanzar y al principio el mismo ego te acompaña -haciéndose el santurrón-. Y sigues en lo mismo, sólo que ahora desde la perspectiva de «que bien lo hago». Inconscientemente, pero el ego vuelve a acomodarse.

La mente tiene cuatro funciones: Capacidad de elegir (Sabiduría). Inteligencia (cuanta más inteligencia más opciones a elegir). Conciencia (Plataforma mental de Luz). Ego (instinto primario. Bajas pasiones).

Sin las cuatro funciones están equilibradas hay armonía y se puede conectar con el alma.

Si se trabaja para desarrollar la Conciencia, ésta llenará de Luz las otras tres y se volverán transparentes, nos volveremos multidimensionales.La fusión con la Conciencia Suprema se hace realidad.

Pero si el Ego domina las otras tres, seremos esclavos de nuestros instintos y la infelicidad será el dominante en nuestras vidas.

Hay que sacudir la mente como quien participa en un zafarrancho de combate; desembarazarse de todo lo inútil por sorpresa, sin pensar.

Cuando vuelven las dudas y la inseguridad.

Conozco ese tramo del Camino en el que parece que estás suspendido en el aire y sientes un vacío fuera y dentro de tí; la duda se adueña de tu mente y hay una sensación de  miedo, de estar retrocediendo, después de tanto esfuerzo por avanzar… ¿hacia dónde?, ¿me estaré engañando a mí mismo?, ¿por qué vuelvo a caer en la inseguridad?….

Existen tramos en el Camino que parecen «agujeros negros». Son tramos muy difíciles de recorrer porque debemos hacerlo solos. Muchos de los que creíamos eran nuestros amigos, han quedado atrás. La soledad es parte de esta andadura. Ya no te apetece hacer muchas cosas que antes te gustaban; buscamos la tranquilidad, la armonía, el recogimiento. Una parte de nosotros necesita de la introspección.

Ahora mismo la mente está desorientada y a ella acuden cientos de preguntas que no tienen respuesta desde la propia mente. Es el corazón quien intenta hacerse oír. Es el alma que llama la atención para que se la escuche.

Cada día debemos renovar ese compromiso con nosotros mismos que nos hace alertas y nos anima a seguir:

En mí está la Fuerza y la capacidad de fusionarme con mi Centro donde está la Felicidad,  la Paz y el Amor.

 

 

Experimentar desde Reiki

A través de Reiki yo he experimentado,  más de cien veces, la certeza de que el Alma no sufre.

Las personas vienen a mi consulta llenas de sufrimientos físicos y mentales, pero al hacerles Reiki e ir a su campo astral donde conecto con su alma; ellas están en paz sin que les afecte en absoluto lo que el cuerpo físico o la mente están padeciendo…

Esta es la Realidad… ¿y entonces?… Si el yo-inferior está sufriendo (el Ego) y como consecuencia de ello, el cuerpo físico también está sufriendo, qué explicación tiene y de qué sirve que el alma no sufre? …

Conecta con tu Yo Superior, conecta con tu Alma, y ella te sanará. Benefíciate de su armonía, de su energía sanadora.
¿Por qué vivir desde el yo-inferior donde radica el sufrimiento, la queja, la infelicidad, el egoismo…….?  Trasciende la mente inferior, sal del caos y del mundo ilusorio.

Vivimos separados de nuestro Ser esencial. Vivimos desde la mente y ella ha creado nuestro mundo. Nos parece imposible salir de la mente pero no lo es.

La lucha contra una mente dispersa y caótica no se puede hacer desde la misma mente. Reiki es una herramienta eficaz que nos ayuda a salir de ella.

Conecta con tu Alma y vive desde tu corazón que es la Fuente del Amor y la Paz.

Inspiración renovada

No. No es como yo me lo estaba explicando a mí misma. Quitando todas las justificaciones, el lenguaje victimista y el orgullo, las cosas se ven de otra manera.

He cometido errores. Me he equivocado mil veces. Mi carácter me ha empujado a perder oportunidades y gente querida que no supe valorar en su momento. Mi arrogancia, mi soberbia, mi osadía empujada por un orgullo desmedido, mi intransigencia y rigidez mental; todo esto antes de que llegasen a mí duras pruebas que como fuego purificador me quemó viva durante años de infierno hasta que mi Ego se rindió definitivamente.

Se descorrieron velos. Experimenté a Dios y sentí mi ser unido a Su Grandiosidad y Amor Puro. Y tuve esperanza, nuevamente, y fuerzas para rectificar y corregir. Es posible comenzar de nuevo.

Renacer y reconstruirme desde la energía del Amor… todo un proceso largo pero lleno de regalos y milagros…  hasta conseguir la paz interior tan deseada; la conformidad, la aceptación, pero también el coraje y el entusiasmo, la claridad mental y la conexión con la Conciencia.

En mí existe ahora una inspiración renovada. Mi vida tiene sentido y un propósito de ser.

La energía espiritual

La verdadera adoración a Dios no contiene ninguna búsqueda personal. Es un estado de absoluta entrega al experimentar la energía divina en uno mismo.

Esta vivencia borra cualquier duda o ignorancia al respecto; la certeza se ha instalado en el corazón. No hay teoría o dogma que pueda traer luz al corazón del devoto. La energía espiritual ya ilumina su interior y eso  le basta.

Es la unión de la mente y el corazón lo que hacen posible que el alma emerja y se asiente como Presencia Divina en cada ser vivo.

Desarrollar la energía vital en nosotros y transformarla en energía espiritual es el trabajo inmediato para todo aquel que vive el despertar de la Conciencia.