Ejercicio de desbloqueo emocional

hombre-joven-rezandoMuchos preguntan: pero cómo puedo cambiar algo en mi.
En primer lugar, tómate un tiempo para ti. Siéntate cómodamente con la espalda recta. Cierra los ojos y respira conscientemente varias veces, relajando poco a poco todos los músculos del cuerpo de arriba a abajo.
A continuación, sigue estos tres pasos:
1) VEO. Focalizo y tomo conciencia del problema, (lo concretizo en una palabra o frase. Por ejemplo «obstáculo», «rabia», «angustia»…)
2) ACEPTO. Me sitúo enteramente en el Presente, dispuesto a cambiar lo que está en mi mano cambiar.
3) SIENTO. Lo envuelvo en una esfera de Luz y lo llevo al corazón y visualizo o imagino cómo se desvanece por la Gracia del Amor. Respiro conscientemente varias veces. Siento paz en mi corazón.
Perdono y me perdono. Agradezco.
Quédate unos cinco o diez minutos con los ojos cerrados, conectado con el corazón,  sintiendo una nueva ligereza en él. Permite que se asiente y se afiance tu nuevo estado.

Yo puedo

mujer bailandovelosPuedo vivir sin dolor… escucho mi cuerpo, le presto atención y le atiendo. Me hago responsable de él… No pongo más resistencias, relajo mi cuerpo. Puedo vivir sin dolor.

Puedo sobrellevar la enfermedad … he aprendido que toda enfermedad es un llamado de atención de mi ser para que rectifique mi actitud y mi forma de manejar la vida y mi cuerpo. Sé que toda enfermedad física tiene una lectura profunda sobre mi actuar; las cosas que me dañaron, humillaciones y vergüenzas sufridas, los miedos guardados bajo siete llaves. Acepto y perdono como la mejor medicina… Puedo sobrellevar la enfermedad.

Puedo vivir sin odiar… ahora sé del daño que me he hecho a mí misma por no saber expresarme, defenderme, luchar por mis derechos. Guardar la rabia. Esconder la frustración y la impotencia. Los miedos y la cobardía crean el odio, aparentemente hacia el otro pero también hacia uno mismo por no perdonarnos, tener miedo y sentirnos cobardes y torpes…. Puedo vivir sin odiar.

Puedo vivir sin discutir… Ya hay paz en mi interior. Me acepto y no necesito del reconocimiento de nadie. Miro al otro y le escucho desde la tolerancia y la comprensión; le acepto y me acepto. Puedo vivir sin discutir.

Puedo vivir en estado de paz interior. … Cuando conecto con mi alma y trasciendo este plano material y lineal, se hace más fácil la comprensión y aceptación de la vida. Salirse de la queja y la actitud de víctima para entrar en un escenario mucho más luminoso donde el Amor y la liviandad que produce el agradecimiento me ayudan a fluir en un estado -casi permanente- de Gracia. Puedo vivir en estado de paz interior.