Cualquier desequilibrio o bloqueo emocional perturba nuestra paz interior. Y SIEMPRE tenemos bullendo en nuestra mente algún problema o preocupación.
Cualquier preocupación que no enfrentamos y dejamos por resolver, sigue estando en la mente creando problemas. Y esto hace imposible que nos sintamos en paz con nosotros mismos: Esto se transforma en: insomnio. Malestar. Malhumor. Intranquilidad. Ansiedad. Enfermedades…
Los conflictos internos nos impiden tener claridad mental. Una mente débil es insegura y está llena de miedos.
Conseguir PAZ INTERIOR es la mayor riqueza que podemos lograr… pero nos parece inalcanzable … ni siquiera somos capaces de imaginar cómo nos podríamos sentir teniendo una mente y corazón en paz … sin miedos … sin conflictos …
Hoy en día está al alcance de todos métodos y herramientas para fortalecer nuestra mente, equilibrar y purificar nuestros centros energéticos, redireccionar nuestros hábitos. Descubrir quién somos y retomar nuestro Camino. Despertar nuestra Conciencia. Desde el compromiso con nosotros mismos y desde el anhelo profundo y sincero de querer hacer mejoras en nuestra vida. Es posible.
Y no se trata de creer o adquirir más información, se trata de experimentar por uno mismo… ASIMILAR, INTEGRAR, … ser constante en la dirección que hayamos elegido.

Seguir ciegamente las creencias de otros nos puede llevar al despropósito. Intentar dominar el ego y sus desatinos desde una mente obcecada lleva al fracaso. Una mente fantasiosa, confabulada con un ego insensato convencido de su superioridad, siempre tiene lista alguna trampa mental para burlar las buenas intenciones de esa parte del cerebro que intuye el desvarío.
Como todo lo que concierne al ser humano en el plano mental, también la enseñanza y valoración del REIKI, tuvo su momento de gran acogimiento a nivel mundial para luego florecer cien sistemas más muy parecidos, como sistemas de sanación a través del Prana o por imposición de manos a través de la canalización de energías superiores… en realidad todas ellas se inspiraron en las sanaciones «milagrosas» de Jesucristo que tenía la maestría de todos los sistemas y códigos de sanación.
¿Te sientes conforme y contento contigo mismo?…Más bien es la frustración la que nos invade a todos en alguna medida, también el desaliento y la resignación ante la insatisfacción que intentamos esconder y preferimos desconocer.