Entrenamiento espiritual

Tu propia sabiduría es la que cuenta.

Al subir una escalera, si me preguntas si cada escalón es igual a los siguientes, te contesto que sí, pero no por ello te debes quedar parada en el que estás e ignorar los siguientes. Tienes que seguir subiéndolos para llegar arriba, por muy iguales que sean. La escalera es simplemente el instrumento para conseguir tu objetivo de subir y llegar arriba.

De igual manera, si me preguntas si la espiritualidad trata sobre el Alma y el despertar la Conciencia y me dices «ya sé lo que es»… pues sí, ya has escuchado una y otra vez sobre el tema. La diferencia está en que cada escalón que subas te llevará a un nivel de entendimiento superior.

Cada escalón que subes, te proporciona una nueva y mayor perspectiva panorámica de la Realidad y de ti mismo.

El entrenamiento espiritual es un proceso evolutivo que nunca termina, enfocado en un objetivo: conocerse a uno mismo para alcanzar un estado interior de paz y plenitud. Es la fusión con el Ser esencial que nos habita. Nuestro espíritu eterno.

La acción siempre es la misma: A cada paso que damos estamos deshaciéndonos de todo lo inútil, si vivimos desde la Conciencia del Ser. Tenemos el control sobre los sentidos. Avanzamos desde la confianza en un Orden Superior. En el Ser Supremo. Dios.

La Conciencia Universal

«Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta». Thich Nhatr Hanh

La Conciencia nos facilita el conocimiento de nosotros mismos, y si está despierta y activa, experimentamos que el proceso del Saber es infinito. Los límites los marcamos nosotros mismos.

Existen dos tipos de Conciencia. La primera y básica es la CONCIENCIA DEL EGO, que pertenece al campo de la moralidad. Incluyendo los valores religiosos y éticos del bien y del mal, Las creencias culturales y educacionales, y todo tipo de condicionamientos, también delimitan y moldean la Conciencia básica de todo individuo .

La Conciencia desarrollada, nos encamina hacia la CONCIENCIA UNIVERSAL Cuando nos enfocamos más alto, nuestras miras estarán inspiradas por algo superior a nosotros. Experimentamos la fusión con nuestra Alma. Nuestra vida comienza a transformarse y nuestra perspectiva sobre las posibilidades de acción se expanden.

La Conciencia Universal nos lleva a trascender lo habitual y ordinario, inclusive la identidad personal. Comenzamos a sentir y comprender la dimensión espiritual en nosotros.

Toda esta comprensión de nosotros mismos y nuestra naturaleza, de forma gradual, nos lleva a la conformidad de quienes somos y por ende a la paz interior.

Meditemos.

Sin respuestas

Hay preguntas que no tienen respuesta… ¡¿por qué a mi?! , ¿Qué hice para merecer esto?, … cuanto más uno se siente víctima del mundo, más preguntas lanza al exterior pero de las que tampoco espera respuestas, sólo quiere que le apoyen y reafirmen en su parecer y sentir.

O también, podríamos pensar que se lanzan este tipo de preguntas, a sabiendas que no tienen respuesta, como una forma de ahondar en el sufrimiento a modo de auto-agresión.

Este es solo un pequeño ejemplo, y las direcciones en las que nos cuestionemos son muchas y bien diferentes.

NO QUEREMOS ESCUCHAR.

¿No os ha pasado? Reconozcamos que muchas veces no nos paramos a escuchar/nos … La POBRE-ESCUCHA se da con mucha frecuencia en personas que están desconectadas de sí mismas y de su entorno … Simplemente no queremos saber por miedo al sufrimiento.

Soltamos preguntas pero no nos interesa escuchar las respuestas de los demás … no buscamos sus respuestas, sólo queremos deshacernos de una rabia en nuestro interior. Necesitamos escucharnos a nosotros mismos. ¡Y quejarnos!

Pero lo más importante está en clave. Está por descubrir en nosotros. Con el tiempo experimentaremos que las respuestas llegan solas en el momento en que somos capaces de entenderlas.

Si uno está conforme con su vida y consigo mismo, no tiene necesidad de hacerse preguntas. No necesita de respuestas… siente su interior en orden.

La intuición se ha puesto en marcha.

Ser Y No Ser

La cuestión está en que la Mente necesita y busca identificarse con algo… y ésto la limita.

Cuestionarse a uno mismo ensancha el campo de posibilidades.

Desencadenar la Mente significa deshacer condicionamientos e ideas preconcebidas que nos atan a ser lo que probablemente no somos.

El ser humano, debido al sistema de educación que recibe, cae en la ambigüedad; y su identidad como ser humano es confusa. Pierde el reconocimiento de sí mismo y termina comportándose de forma incierta y dudosa sobre sus cualidades inherentes.

Al haberse alejado de su cuerpo espiritual y olvidado de que tiene un Alma y un espíritu que le da Aliento, sólo existe para sobrevivir. De ahí viene el sufrimiento y los conflictos.

Hacerse consciente de uno mismo es tener entendimiento sobre la riqueza espiritual del mundo interior que poseemos.

Tenemos una conciencia individual que radica en el Ego. Pero además existe una Conciencia Universal que comienza a brillar en nosotros cuando trascendemos nuestra identidad y mundo personal y nos permitimos experimentar una realidad mayor y más significativa.

Podemos trascender la identificación con el cuerpo/mente y alcanzar un nivel de Conciencia mayor.

El desarrollo de la Conciencia es escalonado y comienza a despertar desde el cuestionamiento sobre el «Ser y No Ser«. Al principio produce miedo; esto hace temblar nuestro cimientos, pero en cada nuevo nivel de entendimiento que entramos, estamos abarcando e integrando todo lo anterior.

Esta experimentación nos hace vivenciar y adentrarnos en un estado más amplio y profundo de nosotros mismos como seres humanos y divinos que somos.

Ejercicio para relajar el Miedo

Todos tenemos algún miedo en nuestro subconsciente que en un momento determinado nos juega una mala pasada y bloquea algún deseo por realizar o nos pone trabas a la hora de tomar una decisión.

Párate y dale forma a ese Miedo. Materialízalo. Hazlo visible y háblale.

Ahora obsérvalo como algo separado de ti. Observa y sé testigo que es algo ajeno a ti… ¿cómo se coló en tu vida? ¿A qué ha venido? ¿Qué quiere de ti? ¿Qué pretende?

¿Le invitaste o le diste permiso para que se instalase en tu «casa»?

Relájate para poder escucharle. Haz unas cuantas respiraciones conscientes y rítmicas. Ponte cómodo, cierra los ojos y ve hacia dentro, Pon la atención en el centro de tu corazón.

Para empezar, sé menos severo contigo mismo. Relaja tu cuerpo físico pero también tu mente. Afloja. Destensa al soltar el aire en cada respiración. Deshazte de ideas y pensamientos rígidos. Vacíate …

Vuelve a respirar conscientemente, profunda y lentamente, relájate mientras conectas con la Fuerza de tu Ser que reside en tu corazón. Siéntela. Y dile suavemente pero con firmeza al Miedo que se marche.

Visualiza el Miedo saliendo de ti. Marchándose. Y ahora siente el alivio en tu cuerpo. Siente la liberación de tu Mente. Has entendido y lo has enfrentado de forma pacífica …

Durante unos minutos siente tu nuevo estado para así fijarlo en ti, Agradece. Has podido darte cuenta de lo absurdo que era. No era algo tuyo.

Tenemos la capacidad de CREAR nuevos estados de Conciencia. Organiza tu Mente y mantén un orden y pureza de pensamientos. Nuestra calidad de vida, depende exclusivamente de nosotros.

Las desilusiones

Los estados ilusorios nos crean desengaño y sufrimiento.

Desde la ilusión vives acotado en tus creencias, las reafirmas y las consideras como verdades absolutas. Se corre ese peligro.

Debiéramos cuestionarnos nuestras verdades para que nos acerquen a la Realidad. Al menos debiéramos flexibilizarlas y así entender y aceptar de que no existe nada absoluto aquí en este planeta.

Los dramas y traumas de nuestra vida, los magnificamos y mantenemos vivos por años desde una posición rígida o les quitamos todo el peso emocional, los relativizamos, los dejamos atrás y nos centramos en el presente.

¿Qué nos desilusiona? Aquello en lo que pusimos expectativas. Todo lo que imaginamos sería a nuestro gusto y como nosotros esperábamos que fuese. Luego viene el desengaño y le echamos la culpa al otro.

Porque no contábamos con que la otra persona es diferente y piensa distinto… y cada una interpretó la relación de forma diferente… desde sus necesidades y deseos particulares …

Entonces aparecen las decepciones y las desilusiones. Y creemos que el otro es el causante de nuestro dolor. Lo consideramos un engaño. Un desencanto para nuestro corazón herido.

Reflexionemos. No pensemos solo en nosotros. El otro también existe y si queremos relacionarnos con los demás, debemos ceder, adaptarnos, ser más flexibles.

Somos seres completos y desde ese estado no se necesita del otro para que nos complete… no existe la desilusión porque no esperamos nada de los demás.

¿Comenzar de nuevo?

¿Comenzar de nuevo siendo el mismo. Imposible. Ahora -en esta vida- solo puedes continuar lo ya empezado; pero conscientemente construyendo, renovando, destruyendo, creando, demoliendo, purificando …

Puedes cambiar de escenario, de actitud, pero todo lo aprendido y todo lo experimentado lo llevas contigo.

¿Quieres comenzar de nuevo? Sí, pero conociendo tu esencia y tu bagaje (resuelto).

Todo lo que te sigue condicionando; traumas que te persiguen y los sentimientos de culpa deben ser solucionados antes de emprender un nuevo comienzo. Desde el ejercicio de perdonar y perdonarte.

Y no te olvides de los patrones heredados todavía no resueltos. Todo eso tiene que quedar atrás para poder comenzar realmente algo nuevo.

Si no quieres engañarte más a ti mismo. Si ya te has comprometido contigo mismo a no mentirte y enfrentarte a tu realidad, entonces sí, podría haber un renacer.

RENACER sucede cuando sientes ligereza en el corazón; entonces eres libre.

Relativizar la vida

Lo que no acepto ni entiendo de mi mismo se convierte en tortura.

La auto-exigencia, es motivo de tortura mental porque el sentido de perfección jamás llega a satisfacerse. Todo lo que se piense o haga en exceso produce desequilibrio y desarmonía.

La frustración genera pensamientos densos que presionan el cerebro y limitan la capacidad de pensar correctamente. La frustración ahuyenta la alegría de ser.

La angustia es una preocupación magnificada, fuera de control, que nos causa tormento mental.

EJERCICIO PARA RELATIVIZAR Y DESTENSAR LA VIDA.- Imaginemos que somos una hormiga subiendo por el dedo gordo del pie de un humano… ¡gran aventura! pero cualquiera que sean sus conclusiones, -llegue hasta donde consiga llegar- serán falsas, aunque eso no tiene ninguna importancia ni relevancia para el humano …y ni siquiera para ella misma …

Lo mismo ocurre a nuestra escala ¡todo es tan relativo! …

Borremos la palabra CASTIGO

Se supone que el castigo serviría para escarmentar y corregir con rigor el mal comportamiento. Inclusive el auto-castigo que nos infligimos es debido a que, en algunos aspectos, tenemos una mala opinión de nosotros mismos y creemos que nos lo merecemos.

Vamos a borrar esa palabra de nuestra mente porque el castigo, está ya comprobado, no sirve nada más que para crear odio, rebeldía, sufrimiento, …

Por el contrario, vamos a sustituirlo por pensamientos de OPORTUNIDAD para el APRENDIZAJE.

Así que por un lado, cuando alguien nos hace algo malo y deseamos castigarle con nuestra indiferencia o nuestro odio y venganza. En su lugar, vamos a observar todo el asunto de la forma más imparcial que podamos y vamos a preguntarnos: ¿QUÉ APRENDIZAJE HAY PARA MI EN ESTE ASUNTO?

Y vamos a envolver a esa persona y la cuestión en una aureola rosada de amor incondicional para que la compasión desborde en nuestro corazón y ahogue cualquier otro sentimiento.

Comencemos a hacer limpieza emocional en nuestro entorno familiar.

Si no creemos en las casualidades, todo lo que nos ocurre tiene una razón de ser. Si es algo bueno, enseguida lo atribuimos a que es la recompensa porque estamos haciendo las cosas muy bien. Y si es algo que nos contraría y nos hace sufrir, pensamos que se trata de un castigo que no merecemos…

Todo es más sencillo y tiene un beneficio si nuestra actitud, no es la de buscar un culpable para castigarlo sino buscar dentro de nosotros QUÉ APRENDIZAJE HAY PARA MI EN ESTE ASUNTO…

Comenzaremos a sentirnos mucho mejor con nosotros mismos. Ganaremos en paz interior.

Qué cosas NO y qué SÍ

Lo mejor para empezar -cuando no sabes por dónde empezar- es hacerlo desde QUÉ NO quiero más en mi vida.

Comenzamos por la periferia, las zonas más oscuras, haciendo reajustes y limpieza a todos los niveles.

Desechamos pensamientos inútiles y sentimientos que son sólo recuerdo.

Ponemos orden en todo lo que pertenece al pasado y lo dejamos atrás.

Hacemos un repaso de qué cambios necesitamos en el cuerpo físico (mejor alimentación, algo de ejercicio). También en el cuerpo mental (descanso, concentración), cuerpo emocional (alguna práctica para no ser tan vulnerables, por ejemplo) y cuerpo espiritual.. NO a los apegos.

Todo es más sencillo cuando vamos despejando el Camino. ¿Cómo es posible? … Porque los miedos van desapareciendo. NO más dudas. NO hay envidias o celos. NO hay obsesiones y pensamientos tormentosos. NO hay más sufrimientos, rabia, deseos de venganza, soledad mal llevada …

Así que, si no sabes todavía «QUÉ SÍ», comienza a limpiar el camino de lo QUE NO quieres más en tu vida. Y todo se irá ordenando por sí mismo, paso a paso.

Confía