No se nos está pidiendo ir a la guerra sino que nos quedemos en casa. Y ni esa responsabilidad que tenemos para con todos parece que muchos no son capaces, desde su egoísmo, de entender y cumplir.
Parece que a algunos les cuesta tomar conciencia de que los CAMBIOS sociales que todos queremos y vemos que son necesarios, comienzan por hacer una transformación de forma individual, en nosotros, en todos los niveles de nuestro ser.
Sentirnos encarcelados en nuestra propia casa es un síntoma de conflicto con uno mismo que ha llegado la hora de resolver. Hemos evitado enfrentarnos a nosotros mismos, a nuestras frustraciones, decepciones, infelicidad, mal humor y rabia reprimida, …
Si es así, es hora de aceptar que somos prisioneros pero de nuestros condicionamientos, de nuestros apegos y nuestros miedos.
Las víctimas de la vida son las que están padeciendo esta crisis global de forma traumática, por el desconocimiento de sí mismos y su debilidad mental y emocional.
Estar en paz con uno mismo, bajo cualquier circunstancia exterior, es posible cuando uno se ha trabajado el equilibrio entre la mente y el corazón. Cuando se ha aprendido a trascender y relativizar los problemas sin permitir que se conviertan en sufrimiento. La confianza en uno mismo y la claridad mental se hacen necesarias.
La solidaridad, la gratitud, la templanza y la compasión son valores necesarios de desarrollar en estos momentos.
Buen momento para comenzar a hacer limpieza en casa.
Cada uno reacciona según su frecuencia vibratoria de Amor que está ligada a nuestra pureza de Conciencia. Ahora tenemos la oportunidad de saber en qué medida ponemos en práctica lo que en teoría sabemos sobre la tolerancia, la templanza y la solidaridad. Se nos está brindando la posibilidad de CAMBIO que todos estábamos hablando. Para ello tenemos que soltar todo lo inútil.
Sufrir el miedo es una forma de atraer la enfermedad. Llamar «encierro» a lo que tendríamos que vivir como un «retiro». Experimentar como una «pesadilla» la posibilidad de recuperar la sensatez ante una vida desenfrenada y de sobre esfuerzo. Todo ello son síntomas de descontrol mental que se traduce en ansiedad y pánico.
¿Acaso no tenemos que prepararnos para nuestra siguiente etapa evolutiva? … Tendríamos ya que estar listos … yo llevo más de diez años dando un curso de «Entrenamiento para la Nueva Conciencia». No era casualidad sino intuición. Nos estaban mandando señales de cómo prepararnos para los cambios que debían suceder. Y ahora ya estamos metidos de lleno, de forma global, en una crisis que nos desborda porque, como niños pequeños, tenemos miedo y no sabemos cómo gestionarla -en nosotros- y perdemos el tiempo echando culpas a los demás.
Entrar en la quietud de la Conciencia podría ser el estado ideal en estos momentos en los que todos los sistemas se tambalean. ¡Fuera todos los sistemas corruptos y caducos! Pero comencemos por nosotros mismos a hacer limpieza.
Reposemos y reflexionemos en nuestras casas. Para entrar en la calma hemos de soltar la neurótica necesidad de hacer. No nos dejemos absorber por la ansiedad, aprendamos a calmar la mente.
Conectemos con nuestro Yo Superior y tendremos la sabiduría y guía necesaria. ¿Cómo conectar con nuestro Yo Superior? A través de la respiración consciente y rítmica.
Estos días de retiro y calma, volvamos a recuperar la INOCENCIA de nuestro Ser, la sencillez, la naturalidad espontanea. La confianza en el Amor Absoluto Universal al que llamamos Dios.
todo lo que haga desplegar nuestras alas es imprescindible para nuestra salud emocional.
El corazón está ausente cuando hacemos las cosas mecánicamente, de forma inconsciente, sin poner los cinco sentidos y el Alma en ello.
Prácticamente es así como funcionamos en nuestro día a día. Actuamos sin prever las consecuencias de nuestras decisiones. Y después vienen las sorpresas; nuevos conflictos, arrepentimientos y sentimientos de culpa.
Demasiada prisa en nuestras vidas; estrés, ansiedad, miedos innecesarios, preocupaciones irrelevantes … ¿Qué es lo que estamos persiguiendo? ¿Detrás de qué vamos?
¡¡Prioricemos!! Primero nuestra salud física, mental y emocional, que se traduce en felicidad y paz interior.
Es preciso conectar el corazón con la actividad que estemos realizando, con lo que estemos diciendo o planeando. Además ésto nos servirá para ir desarrollando la Mente en su totalidad. Y aprenderemos a tener una mente concentrada en lo que hacemos. ¡Respiración consciente!
Prestarnos atención. Será bueno crear una nueva Conciencia haciéndonos conscientes de cómo actúa y reacciona nuestro cuerpo físico, nuestra mente, nuestro corazón … practicando cada día el ser Observadores de nosotros mismos,, escucharnos de forma imparcial; sin juzgarnos o castigarnos, sólo con la idea de ir corrigiendo y mejorando nuestros patrones de actuación y nuestro carácter.
Con el corazón espiritual, -situado el centro de nuestro pecho (chakra corazón)- abierto y limpio de toda distorsión, irá creando armonía emocional permanente.
Y desde esta base; equilibrio emocional en nuestro corazón y mente, gracias al poder clarificador de nuestra Conciencia, es como podemos vivir la vida de forma plena, honrando nuestras responsabilidades y con confianza absoluta en nuestros recursos ilimitados, cuando estamos conectados con la Conciencia Suprema.
Las emociones de baja vibración te hacen repetir una y otra vez los mismos errores.
De siempre me sentí fascinada y curiosa por conocer el mundo dentro de las cárceles. No sé la razón pero me gustaba leer o ver películas con este tema. Cuando por fin pude entrar como voluntaria en una cárcel sentí que me era un sitio familiar. Pero se necesita tener templanza y autoridad para comunicarte y relacionarte con personas forzosamente tan endurecidas para poder sobrevivir en ese ambiente tan poco humano por un lado y tan sobrecogedor y sensible por otro.
Me formé en La Cruz Roja en «Primeros Auxilios Psicológicos» y «Atención a Mayores» y realicé un voluntariado en la Cárcel de Mujeres de Albolote, donde inicié en REIKI a algunas mujeres y las enseñé algunas herramientas para sobrellevar la vida tan llena de ansiedad que se vive allí dentro.
Fue una experiencia increíble, triste y gratificante a la vez. Frustrante pero de mucho aprendizaje. Imprescindible moverse allí dentro sin juicio y desde la compasión, viendo las miserias humanas y lo que la ignorancia y las bajas pasiones pueden hacer del ser humano.
Frustrante porque el ambiente allí dentro es tan denso .a parte de las drogas que circulan- que resulta muy difícil motivar a esas mujeres más allá de lo más inmediato como puede ser , por ejemplo, conseguir puntos de buena conducta para tener acceso a una llamada telefónica.
Experimenté cómo todo ser es capaz de mostrar su lado más tierno e inocente cuando se le brinda Amor. Pero para ello, en muchas de ellas, tienes que traspasar bastantes capas impermeables de desconfianza y miedo.
Conocí a mujeres fuertemente condicionadas por el entorno de la droga y la marginación en el que han crecido. Mujeres pertenecientes a una misma familia: hija, madre y abuela … como no conocen otra cosa, les parece normal, no hay en ellas deseo o voluntad de superación, porque la sociedad les niega también la integración. Entran y salen de la cárcel varias veces. Ni siquiera hay un sentimiento de resignación sino de acomodamiento en un submundo donde se lucha por cubrir las necesidades y placeres básicos y aceptan de antemano que así será toda su vida.
Aunque dí charlas y formé un grupo donde hacíamos ejercicios de relajación y visualizaciones guiadas, asistí principalmente a cuatro mujeres con las que conecté desde el primer momento y se iniciaron en REIKI. Tenían en común haber sido engañadas para transportar droga y fueron pilladas. Una de ellas, rusa, estaba terminando la carrera de abogacía.
Muchas mujeres estaban allí haciendo un voluntariado, y esta era la parte más conmovedora y esperanzadora; ver que existe la solidaridad y que la humanidad avanza desde el Amor desinteresado e incondicional.
Si sentimos la necesidad de hacer una limpieza emocional, tenemos que estar dispuestos a vivir el proceso de ajustes que nuestro cuerpo físico, mental y emocional van a ir sufriendo a lo largo del tiempo que necesitemos para ello. Paciencia.
La purificación y transformación no suceden por obra y gracia de la Mente, con solo desearlo, sino que tenemos que poner nuestra intención y voluntad al completo y con toda sinceridad trabajar con disciplina y constancia en ello. Paciencia.
Aparecerán síntomas físicos debido a la «crisis emocional» que aparecerá pues comenzaremos a mover energías y emociones que estaban bloqueadas o escondidas profundamente, que no queríamos ver. Puede traducirse en palpitaciones, náuseas, zumbidos en los oídos, fiebre, diarrea … todo ello es sinónimo de purificación así que alegraros. Paciencia.
Hay que deshacerse de la carga; sentimientos de culpa, rabia, reproches, resentimiento, celos, envidia, odio, sentimiento de abandono, de no sentirse merecedor, …
¿Cómo? La RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE genera y estabiliza el Prana (energía sutil). La MEDITACIÓN nos lleva al desapego emocional y la ALINEACIÓN DE LOS CHAKRAS nos conecta con nuestro Ser esencial y con las energías superiores cósmicas.
El poder de la frecuencia vibratoria de nuestro cuerpo energético.
Debemos prestar atención al estado de nuestra mente. Porque ella tiene el poder de crear nuestro estado de ánimo, mientras le cedamos ese dominio. Pero a quien corresponde la guía de nuestro Ser es a nuestra Conciencia.
Estamos condenados a la frustración si seguimos poniendo nuestros objetivos y felicidad en el mundo material, desde una mente sin desarrollar, dominados por el sentido «de los deseos».
Cuando se nos priva de lo que deseamos nos sentimos frustrados, nos sentimos fracasados, … desilusionados. La causa parece estar siempre en el exterior, otro es el que ocasiona nuestra frustración e infelicidad. O la vida misma que sentimos va en contra nuestra.
Interpretamos la vida desde una perspectiva muy limitada y egoísta; desde el cuerpo físico y el pensamiento básico. Y si es amor lo que deseamos, es un amor interesado, exigente, calculador … un amor que trae sufrimiento no es amor, llamémosle APEGO.
EL CUERPO ENERGÉTICO.- Además de tener un cuerpo físico, tenemos un cuerpo energético. Experimentemos que somos energía en cambio constante, como el universo mismo. SOMOS una expresión de esta Energía Superior que es pura inteligencia. Sintiéndolo así nuestra perspectiva de la vida y de nosotros mismos cambiará por si misma.
Tenemos por descubrir nuestro CUERPO ENERGÉTICO que nos ayudará a salir de repetir comportamientos que nos estancan en el sufrimiento y deshacer patrones que nos impiden avanzar.
Desde el cuerpo energético podemos subir a una frecuencia y vibración más alta para así ya no dejarnos atrapar por personas y situaciones que no queremos más en nuestra vida. La Conciencia es Luz y nos guía hacia una Luz mayor; la del Amor Incondicional.
El cuerpo energético es el que nos ayuda a entender y descifrar nuestro cuerpo emocional y mantenerlo equilibrado y en armonía.
La realidad de la vida es inmensamente más grande que lo que nuestra mente puede entender. Relativicemos nuestra importancia personal y fusionémonos con esa expresión dinámica que abarca el Todo y que llamamos VIDA.
Encontremos en nuestro interior la noción de Totalidad.
Duele deshacerse de lo que formó parte de ti y ahora ya no te beneficia ni sientes como tuyo.
Duele reconocer las carencias y debilidades. Las heridas del corazón que creíamos sanadas… pero no, siguen doliendo en lo profundo.
Duele, como cuando la mujer está pariendo, desprendiendo de sí una nueva vida. Pero ese dolor tan intenso crea a la vez éxtasis, sino sería imposible de sobrellevar.
Tu renacer estuvo gestándose ya gracias a los conflictos y sufrimiento que te han obligado y empujado a decir basta e intuir que era/es el momento de soltar y dejar salir lo nuevo que hay en ti.
Pero ahora tienes miedo a no saber qué hacer, qué decisiones tomar, a no sentirte ser merecedor -hombre y mujer- de todo el mundo de posibilidades que tienes delante.
Renacer es la nueva oportunidad que te brinda la vida. Hace falta valentía. Hace falta no tener miedo a soltar toda la carga del pasado. Quedar vacío y listo para la nueva reconstrucción. Con confianza absoluta.
Purificar la Conciencia es el primer paso para fortalecer tu decisión, si quieres realmente conseguir resultados. Ya no es tiempo de reprimir. ni dejarte influenciar por otros. La auto-disciplina ahora es necesaria. La atención plena en tu Ser esencial.
Los patrones grabados en la memoria debes deshacerlos creando hábitos nuevos, Teniendo paciencia con los objetivos claros de lo que quieres conseguir. Lo que nos libera es el descondicionamiento, el desaprendizaje, Esto quiere decir, ser Observadores del «personaje» que actúa, e ir cambiando actitudes y comportamientos que nos vamos dando cuenta NO somos nosotros.
Siéntete bienvenido. Siéntete con derecho a Ser quien eres.
Esta Ley de la Naturaleza es tan sencilla y eficaz que sorprende que los humanos no la utilicemos para ser más atentos con nuestra conducta y así prevenir malos entendidos y enfados desagradables y dolorosas con los demás.
Es fácil de entender que, si yo siembro zanahorias, no puedo esperar otra cosa que recoger lo mismo que he sembrado.
Por esa misma lógica, si no quiero ver el conflicto que tengo delante mío porque no me siento capaz de resolverlo y lo camuflo justificándome, lo más probable es que siga enmarañándose, enturbiándose, y lo que coseche sea un sufrimiento mayor y más difícil de solucionar.
Nos sorprenden las reacciones de los demás a algunas de nuestras actitudes pero deberíamos hacernos conscientes y reconocer que los resultados están acorde a nuestro proceder.
Si somos amables y respetuosos a cambio recibiremos el mismo trato. Si nos dejamos llevar por los celos, la envidia o el enfado, de vuelta atraeremos ese mismo tipo de emociones tóxicas. Seamos consecuentes con nuestra conducta. Otros casos requieren que simplemente nos alejemos en silencio de este tipo de personas conflictivas sin buscar tener la razón.
Si entendemos y dominamos el mecanismo de nuestra mente y ego, nos evitaremos más de un disgusto. Solo así nos sentiremos dueños de nuestra vida y en paz con nosotros mismos.
Todos tenemos a alguien cercano que ha sufrido o está padeciendo esta enfermedad.
Como terapeuta floral, maestra de Reiki y sanadora del Alma, he tratado a personas con diferentes actitudes frente a esta enfermedad. Prepararse para cambiar hábitos, creencias y pensamientos es tan importante y va a la par con el tratamiento médico que se siga.
REIKI siempre ha sido y es de una gran ayuda porque en primer lugar consigue relajar todo el cuerpo físico, mental y cuerpo emocional y esto es muy importante y necesario en toda dolencia. Deshacerse de todas las tensiones ayuda a que las energías vitales fluyan por todo el cuerpo.
El impacto que ocasiona la noticia de la enfermedad y cómo uno la recibe. El apoyo del entorno y la actitud con que se vive, son los tres pilares fundamentales para sobrellevar con buen ánimo de disposición y fuerza todo el proceso de cualquier dolencia grave.
Contaré el caso de Carmen que al finalizar la primera clase de «Entrenamiento para la Nueva Conciencia» que dí hace unos años en Monachil, se me acercó para presentarse y sonriente me comunicó que le había gustado mucho la clase pero que no sabía si podría volver a la siguiente. Cómo es eso, le pregunté. Con toda naturalidad me respondió que tenía un cáncer terminal y que le quedaban días de vida.
Intenté no se notase mi asombro, así que escogí mostrar lo maravillada que estaba por su actitud tan positiva y le dije: me encantará verte de nuevo la próxima semana.
El curso duró un año y medio. Y ella estuvo asistiendo puntualmente cada semana y siempre con su sonrisa llena de Luz. Cada semana agradecía el haber podido asistir. Recibimos todas las demás mujeres una gran enseñanza de su parte. Ella tenía algo que las demás no teníamos; el brillo que da la autenticidad. Ella era totalmente consciente de lo que es la vida y la muerte.
Es normal que el miedo se apodere de uno en los primeros momentos pero luego hay que asumir la realidad y aceptarla. ¿Cómo decides vivir esta prueba? – En primer lugar con valentía. Abiertas a recoger la enseñanza que viene a ofrecer.
Yo podría decir con toda sinceridad que los casos que he conocido y tratado han tenido todos un final feliz, independientemente de si les llevó a dejar este cuerpo o continúan con él.