Vencer el miedo

meditacion violetaEl miedo es algo indefinido pero resulta ser nuestro enemigo natural cuando la mente inferior nos domina. A medida que vamos conociendo a ese enemigo que nos atormenta o nos tiene maniatados, nos damos cuenta que no es como creíamos en un principio; no es monstruoso, no es tan peligroso como pensábamos ni tan fuerte y ni siquiera es invencible…

Y resulta ser que, mientras más lo conocemos, más nos atrevemos a acercarnos a él. Y una vez lo tenemos delante, le reconocemos y le valoramos.  Nuestra respiración se va haciendo normal poco a poco, podemos relajarnos, …no era para tanto… entonces es cuando se nos quita el sentido de indefensión y cobardía.

Vencer el miedo es aceptar  y considerar que tenemos miedo pero que tenemos la suficiente valentía de hacerle frente y ganarle el pulso.

Vencer el miedo es posible cuando nos sentimos capaces de desafiarlo.

El sentimiento de angustia se desintegra pues no es nada más que humo que crean los pensamientos negativos.

La Meditación y el Yoga son grandes herramientas para vencer los miedos.

Auto-estima

amor hombre mujerCuando una persona no está bien consigo misma le molesta todo a su alrededor y se queja hasta de que el sol salga por el este. Cualquier cosa es motivo para remover las energías agitadas de su interior que le producen angustia, aunque no sea consciente de ello.
Cuando uno no está bien consigo mismo hasta la música más armónica le resulta estridente. Una sonrisa amiga le parecerá una burla y se mostrará desconfiado ante una palabra amable.
Cuando uno no se quiere a sí mismo huye de los demás por temor a que le hagan daño porque no concibe que otro le pueda querer.
Quien no se quiere a sí mismo va cerrando delante suyo las puertas de las posibilidades, las puertas del amor, de la magia, de la facilidad, para seguir viviendo en la sordidez de la negación de sí mismo.

Al no amarse a sí mismo, uno se limita, castigándose, obligándose a vivir en la angustia: Reafirmarse en la desgracia es negar la Vida.

La falta de auto-estima, distorsiona la Belleza, la Generosidad, el Amor, y quien la padece cree firmemente que su visión y enfoque miope, es la realidad.
Pero es el Miedo, con todos sus disfraces quien, entonces, se va apoderando sutilmente de la personalidad de esa persona falta de auto-estima y, como una araña diestra en tejer su red, así atrapa e inmoviliza la voluntad de quien teme amar y ser amado.

La salud de nuestro cuerpo emocional y mental depende en primer lugar de la valoración y amor que tengamos por nosotros mismos. Es a partir de aquí y dependiendo de ello que podemos hablar de éxito, felicidad, paz… y salud física. La falta de auto-estima es la raíz profunda de todos los conflictos presentes y venideros.

Hay muchos grados de falta de auto-estima pero todos ellos necesitan les prestemos atención. Son energías bloqueadas que obstaculizan el libre fluir de la ENERGIA VITAL que nos alimenta y es la que nos permite avanzar.

Si uno se siente con angustia, ansiedad o fatiga sin razón aparente debe pararse y prestarle atención. Y si solo no sabe encontrarle explicación y remediarlo, es mejor pedir ayuda a un terapeuta; nuestro interior nos manda mensajes en forma de síntomas físicos, prestémosle atención.

Aprendamos a limpiar y desbloquear nuestros centros energéticos; es salud. Aprendamos a amarnos.

 

Hacernos adultos

hombre mariposa El ser humano también tiene un ciclo en su vida que es el de MADURACIÓN. Se supone que entre los 30 y 40 años es cuando toma conciencia de sí y tiene la oportunidad de hacer un reajuste en su persona; recapacita sobre sus errores y saca provecho de todas las situaciones, buenas y malas,  acertadas y erróneas, pero que ahora sabe ver fueron necesarias para avanzar en su aprendizaje de vida.

Permanecer en la inmadurez por temor a enfrentarse a la vida tiene un efecto bastante desvastador; uno se queda atrapado en la mente infantil. Este efecto puede ser debido a una sobreprotección; el hijo que no se ha despegado de las faldas de su madre y que luego se casa con una mujer de la que espera el mismo trato, por ejemplo.

Hacerse adulto significa tomar entera responsabilidad por los actos de uno mismo en todos los aspectos de la vida; salud, relaciones sociales y afectivas, dinero, felicidad…  mientras nos dediquemos a justificarnos y echarle las culpas a los demás por esto y por aquello, no estamos actuando con madurez. No estamos ejercitando nuestra capacidad de maduración.

Huir de las responsabilidades o fantasear no queriendo verlas, son actitudes que inconscientemente adoptamos, resistiéndonos a los  cambios necesarios dentro del proceso natural de nuestro paso por la vida.

La solución a NO SUFRIR no es huir de las situaciones que nos corresponde enfrentar y solucionar. Para no sufrir justamente hay que ocuparse de los asuntos, solucionándolos como mejor sepamos en su momento. Eso es madurar y por muy difícil que sea la situación, nos sentimos bien con nosotros mismos por estar haciendo lo que debemos hacer.