Que cambie el otro

abrazo2 Crear dependencias emocionales de cualquier tipo, siempre ocasiona disgustos y sufrimientos, porque seguramente el otro no actúa según nuestras expectativas. Entonces aparecen frases como «Por mucho que le digo, no me escucha…».  «No me quiere escuchar ni se deja aconsejar…» .  «Con lo fácil que sería si me escuchase …» .  «Que reflexione, que tiene mucho por cambiar».

Si no hay voluntad propia de transformación, son inútiles los reproches, las exigencias, las imposiciones, los chantajes emocionales, los buenos consejos, los sermones, las advertencias, los castigos como la cruel indiferencia, …

En una relación,  esperar que sea el otro el que cambie, manteniendo el convencimiento de que es «el otro» quien tiene que hacer la mutación y la renovación según nuestras necesidades, hace que termine la historia -como mínimo- en desgaste, desilusión y frustración.

Debemos aceptar y reconocer que cada persona tiene su propia naturaleza que es única.

Debemos respetar la libertad del otro; su espacio y ritmo de crecimiento personal, desde su capacidad de entendimiento y desde su voluntad de cambio.

Sólo dando lo mejor de nosotros mismos y honrando lo mejor en el otro, es como podemos avanzar positivamente en nuestras relaciones.

 

No fallar

niño entre muñecosBajo la presión de no fallar. Bajo el tremendo peso del sentimiento de culpa. Bajo la voz interna que te recuerda que «tienes la OBLIGACIÓN Y EL DEBER de hacer esto y aquello. Bajo las etiquetas, bajo las creencias, bajo las leyes y los titulares, bajo las medallas y las cruces, bajo la amenaza de los infiernos y de  oír machaconamente  «¡te lo advertí!» …

Debajo de toda esa carga y gravedad, vivimos crispados, angustiados, algunos hasta atormentados, muchos maniatados bajo todas estas creencias  impuestas y manipulaciones conscientes e inconscientes. Bajo el desamor, pasando inadvertido entre peluches amigos.

Las personas que vienen a mi consultorio  de Sanación energética llegan bloqueados emocionalmente. Cuanto más tiempo demores en solucionar todo eso que te impide ser tu mismo; expresarte, relacionarte, ser tu mismo, etc. más difícil se hace luego desenmarañar todos esos cables de sentimientos y emociones que te han creado tantos miedos y limitaciones.

Una muchacha joven tiene problemas desde niña para relacionarse con los demás, es muy tímida y tiene baja autoestima. Este problema  ha ido a más hasta el punto de no querer salir de casa y sentirse amenazada por los demás. Padece crisis de ansiedad y el médico de cabecera la ha derivado al psiquiatra y le ha puesto una etiqueta «trastorno límite de personalidad». Inteligentemente ella ha buscado una forma alternativa y natural para solucionar su problema.

Estamos trabajando en ello y hace grandes avances pero, qué pasa, su entorno más cercano es muy hostil. Ella está gorda y su padre se lo recuerda de forma sarcástica e hiriente «No te sientes en mi sillón que lo vas a desfondar». Y su madre otro tanto «para qué vas a ir a clases de inglés si no sabes expresarte ni en español» …

No debemos fallar a nuestros mayores.  No decepcionar a nuestras personas queridas. ¡Qué tremendo y angustioso es el desamor y la falta de compasión! ¡Qué horror ser pisoteados por el egoísmo y la crueldad de los demás! Esos comentarios te hacen desaparecer, te anulan. ¿Arreglará eso unas pastillas, algún fármaco?

Cuando hoy, desde la Medicina del Alma y las medicinas naturales energéticas, decimos con total convicción de que sólo el Amor es la mejor de las medicinas no estamos exagerando.

 

Amor

mujer vieja y nieta peinandoLlamamos AMOR a la cascarilla del mismo… sin que lleguemos a intuir que podemos  movernos hacia el centro y descubrir la esencia del mismo Amor Puro.

Vivimos esperando llegue el Amor  y deseando nos quieran … al mismo tiempo que tememos amar y ser amados …

El Amor que conocemos, en líneas generales,  es un amor funcional e interesado. Un amor condicionado, puede que manipulador o posesivo; egoísta al fin y al cabo. El amor con el que funcionamos es de compromiso y deber, de exigencia o claudicación. Y en lugar de hacernos sentir felices y libres nos hace caer en una trampa o cárcel de la que luego nos arrepentimos haber accedido a ella o bien nos esclaviza hasta el punto de hacernos dependientes de la otra persona o cosa que creemos amar.

Soñamos con un  Amor creado en la fantasía y que toma forma en nuestra imaginación. Pero la Realidad es que nuestro corazón está cerrado; envuelto en capaz de miedo e inseguridad y que solo se mueve en la superficie. Podríamos adentrarnos más en el Amor. Deshacernos del personaje y vaciarnos de toda falsa creencia y comenzar a  DARNOS … es entonces cuando estaremos preparados para RECIBIR… en todo tipo de relaciones y a todos los niveles.

El Amor Puro Incondicional existe … pero solo llegamos a él cuando nuestro corazón está libre de miedos.