Deshacer y volver a empezar

Una cosa estoy aprendiendo desde que me dedico a la pintura y que experimento como fascinante. Es la posibilidad de deshacer lo hecho y volver a empezar. Poder rectificar tantas veces como considere oportuno. Ser lo suficientemente valiente para corregir. Ser lo suficientemente honesta conmigo misma para saber ver y transformar lo que pinto hasta que cautive a mi corazón.

Primero tuve miedo ¿y si no consigo hacer algo mejor? ¿Y si lo dejo así y no me arriesgo, total, ya está bastante bien… Conformarme y no aventurarme a perder lo ya hecho aunque fuese mediocre.

Luego me digo, voy a intentarlo de nuevo, será un aprendizaje… es mi desafío.

A partir de ese cambio de actitud fue cuando me deshice de los miedos y comencé a disfrutar. No siempre consigo plasmar lo que imagino o siento, pero como no persigo ni pretendo nada, lo llevo con una actitud de aprendiza, que es lo que soy.

Imagino que será igual para todas las demás cosas de la vida.

Así es. Ahora.

manos abiertas al solLa Vida sólo puede conjugarse en presente si la estamos viviendo conscientemente.
«Todo llegará» es una frase de falso consuelo para los que disimulan su impaciencia, su inconformismo con su vida o su excitación ilusoria por lo que puede venir después.
Hablan en futuro  los que pretenden confiar en la suerte fortuita, para que mejore su vida,  y así  suavizar su desesperanza. No se sienten capaces de elegir y crear su propia suerte.
También dejar para mañana las cosas por hacer, suele ser una forma de quitarse responsabilidades o escurrir compromisos;  el miedo al fracaso…
Viviendo el AHORA como única realidad, desaparecen los velos de lo que son meras expectativas que llevan tarde o temprano a la frustración y decepción.
Viviendo en el AHORA como única realidad,i desaparecen los velos de la intranquilidad y las expectativas.
La vida ocurre ahora. La vida sólo tiene Presente. La vida es un continuo desafío. 

Los miedos y la terapia regresiva

hombre despertar espiritualUn muchacho de 26 años, estudiante de filosofía, viene preguntando por su pasado. Su aspecto es desvalido, lleva un atuendo descuidado «hipi» y  con pelo largo. Me dice que quiere saber por qué siente tanta rabia y pena a la vez, que su impotencia le hace hasta llorar y se queda bloqueado en situaciones en las que debería actuar.

Hacemos terapia regresiva y sale de manifiesto su naturaleza compasiva y sus deseos de ayudar a los demás. En otra vida se enrroló como voluntario en una guerra sin fin, fue herido en una pierna que le mantuvo en las trincheras sin posibilidad de moverse mucho tiempo. Sus ideales se transformaron en una gran rabia y pena de sí mismo.

Le conduzco hacia la muerte en esa vida donde seres de luz le van a buscar y le llevan a un lugar donde hay un círculo. Le hago entrar en él y le digo llame desde el corazón a su animal de poder para que le ayude a sanar su corazón que todavía se siente aprisionado por la rabia. Entra en su círculo un águila real.   Continuamos desde ahí haciendo un trabajo de purificación emocional en donde el águila hace de guía y le hace recuperar su poder y confianza en sí mismo. Cuando terminamos su aspecto es otro. Ha recobrado la dignidad y la conexión con su ser esencial.

El miedo al fracaso. El miedo a ser rechazado. El miedo a no estar a la altura de las circunstancias. El miedo a hacer el ridículo, a no ser aceptado, a no ser merecedor, al abandono, a ser humillado … todas estas energías limitadoras se adueñan de la mente de tal manera y con tal poder que la persona es incapaz por si sola de desprenderse de ellas.

Los miedos van poco a poco debilitando la capacidad de pensar. Se extienden y van anulando la personalidad; te convierten en un ser inseguro y dependiente… Todo ello formando una red alrededor  que se va estrechando..suena muy trágico pero es que si no se detiene y corrige, la persona se va limitando más y más a sí misma, perdiendo la capacidad de autosanación.