La Mente física

Tenemos una mente física que se maneja según las circunstancias y desde pensamientos de baja frecuencia. Es densa, teme los cambios, es repetitiva, con pocas luces. No sabe pensar ni discernir. Habla desde el «yo».

Es conveniente educarla, puliéndola, si queremos evolucionar, para así unirla a la Mente Superior –que es intuitiva y neutral- y es la que le da un verdadero significado a nuestra vida desde la colectividad, como Almas. La Mente Superior está unida a la Conciencia.

La Conciencia tiene diferentes niveles que vamos alcanzando en el PROCESO evolutivo que llamamos vida. La Conciencia no tiene género y es impersonal. ¿Qué quiere decir esto? Es en la medida en que avanzamos, despojándonos del personaje que hemos creado, con ropajes adornados de creencias y supersticiones, de miedos y fobias, vanidad, soberbia y codicia, cuando comenzamos a experimentar y entender nuestra verdadera naturaleza y esencia.

Una vez nos deshacemos de todo eso que nos reviste de falsedades e ilusiones, comenzamos a perder la forma rígida convencional, para hacernos cada vez más transparentes, sencillos, humildes… verdaderos seres humanos y divinos que somos.

Y es, esa Conciencia Superior, la que nos guía sin esfuerzo hacia la paz interior. Al no poner resistencia, entendiendo que es desde la entrega y aceptación, que recibimos lo que necesitamos para nuestro crecimiento. Nada es casualidad. Confiamos plenamente.

Vivir sin esfuerzo

Hemos convertido la vida en una lucha y un sobre esfuerzo porque vivimos desde la mente; maquinando. Desde la trama y el drama ficticio.

Y en ese estar, planeando y calculando, nos movemos torpemente condicionados por el pasado y preocupados por el futuro.

Aunque no queramos, aunque nos demos cuenta de que así no funciona bien nuestra vida, de que no somos felices ni estamos en paz con nosotros mismos, seguimos en esa inercia consistente que nos ha robado la voluntad de ser desde el Ser divino que somos.

SER nosotros mismos consiste en FLUIR desde el corazón, desde nuestro espíritu. Nutriéndonos de las energías superiores; el néctar gustoso de la vida.

¿Cómo salir de ese patrón de actuación que nos perjudica?

Esta mañana haciendo un ejercicio de respiración, que llevo años haciendo (vaciar los pulmones sacando el aire como si fuese un fuelle , así varias veces), y que siempre lo he hecho desde el esfuerzo, de pronto me he dado cuenta de que lo estaba haciendo suavemente.

Me he parado sorprendida y he tomado conciencia de que los había realizado completamente relajada sin que estuviese la mente dirigiéndolo. He entendido que estando en la mente todo cuesta más.

La mente lo hace todo más pesado, más denso. Una mente rígida entorpece la espontaneidad, la bloquea al cuestionar o buscar la perfección DESDE LA MENTE.

La mente nos bloquea al crear expectativas, desde la exigencia, el miedo o el mismo deseo de querer hacerlo bien …

A la mente sólo deberíamos usarla cuando tenemos que pensar, cuando hay que tomar una decisión o esclarecer alguna duda.

Por lo demás, fluyamos desde nuestro cuerpo etéreo y nuestra intuición. Sin juzgarnos, sin castigarnos, sin culparnos.