Lo que logramos creando

La calma no se hace, se logra creando un estado de paz mental, que particularmente se consigue desde la respiración consciente.

La meditación no se hace -como quien hace de cocinar-. La meditación se logra creando un estado de sosiego meditativo, dejando fluir los pensamientos hasta que rebajan su frecuencia por si mismos. Al principio le ponemos la voluntad para crear hábito, pero luego nos deshacemos de todo eso y simplemente la Mente se doblega sin esfuerzo. Pudiéndolo convertir en una meditación dinámica casi permanente… y eso tiene bastantes ventajas, como el ver venir los acontecimientos y estar preparado con la mente clara para resolver cualquier situación que se te presente.

La meditación verdadera no es una práctica en sí, como un ejercicio, es un estado de la Conciencia desarrollada. No se consigue por la voluntad de HACER, sino de dejar el SER que sea, fluya, y así sentir el espíritu en uno y en todo.

En India con los Maestros

// Hemos visitado esta tarde dos templos. Nos hemos sentado a meditar y he llorado como cuando una mujer rompe aguas cuando va a dar a luz. Porque las lágrimas salían solas a borbotones de forma placentera e incontrolable. Algo muy extraño. Era testigo, totalmente consciente, sin ninguna emoción y sin embargo eran chorros de agua bajando por las mejillas que me producían placer. Era observadora, independientemente de mi yo, de cómo el agua –que no lágrimas- corrían por mis mejillas. Y era una sensación muy extraña y agradable a la vez pues yo estaba vacía de cualquier  emoción. Era como observar “esa que llora que soy yo…”

// Pongo estas marcas como nuevo día pero sin saber en qué fecha estamos. Hoy hemos ido en bus a visitar los famosos GATS (escalones) al pie del río Ganges. El río es anchísimo y el agua había subido mucho así que no hemos podido viajar en barco a lo largo del río como estaba planeado pues dijeron que era arriesgado. La gente del lugar tomaba su baño ritual y llenaban vasijas y botellas con esta agua para ellos sagrada. Luego fuimos a visitar diferentes templos a diez kilómetros de Benarés donde Buda dio su último discurso. Nos sentamos bajo ese árbol e hicimos cinco minutos de meditación.

// Nos movemos cruzando la ciudad en esos pequeños taxis sin puertas y de tres ruedas; todos pintados de verde y amarillo. Vamos tres personas detrás y una sentada al lado del conductor. Las normas de tráfico se hacen a través del lenguaje de las bocinas. No hay espejo retrovisor ni espejos laterales pero con el toque largo ellos avisan que van a pasar de forma arrolladora o con el toque corto repetido piden permiso para pasar… todo de forma fluida, sin nervios, atentos pero relajados. Se mueven dentro de un tráfico ensordecedor, dinámico y equilibrado; bicicletas, motos, coches, buses, peatones, vacas… todos sin alterarse, pacíficamente, fluyendo sincronizadamente… esto no es cualquier cosa, es todo una ciencia y por eso lo anoto.

// Esta mañana a las siete hemos llegado donde la ciudad de Ramana Maharishi. Y ahora mismo estoy sentada en la sala de meditación del hotel teniendo en frente –muy cerca- la montaña sagrada de Arunachala y que imagino que uno de estos días circunvalaremos como es el ritual.

Se suponía que teníamos que haber llegado ayer noche pero hubo un accidente en la carretera y nos demoró, estando horas y horas parados dentro del bus. Menos mal que yo pude dormir y descansar y ya cuando amanecía pude disfrutar del paisaje tan inusual; tan verde y adornado con pequeñas colinas, palmeras, arrozales… un espectáculo para la vista  muy gratificante.

// Llegó el final de la primera parte del viaje. Algunos de los compañeros se despiden y vuelven a España. Esta segunda parte es sólo para los discípulos de Swamiji que hemos terminado el curso de yoga avanzado que ha durado año y medio. Todos estamos muy emocionados de haber llegado hasta aquí. La recompensa es ir ahora al ashram de Barfani Dada Ji. Un santo “inmortal” que tiene reconocidos 250 años de vida. Y dicen que él se reúne muchas veces desde el astral con cuarenta y un maestros inmortales ascendidos, jerarquía que controla la Mente del mundo.

Limpieza emocional

Si sentimos la necesidad de hacer una limpieza emocional, tenemos que estar dispuestos a vivir el proceso de ajustes que nuestro cuerpo físico, mental y emocional van a ir sufriendo a lo largo del tiempo que necesitemos para ello. Paciencia.

La purificación y transformación no suceden por obra y gracia de la Mente, con solo desearlo, sino que tenemos que poner nuestra intención y voluntad al completo y con toda sinceridad trabajar con disciplina y constancia en ello. Paciencia.

Aparecerán síntomas físicos debido a la «crisis emocional» que aparecerá pues comenzaremos a mover energías y emociones que estaban bloqueadas o escondidas profundamente, que no queríamos ver. Puede traducirse en palpitaciones, náuseas, zumbidos en los oídos, fiebre, diarrea … todo ello es sinónimo de purificación así que alegraros. Paciencia.

Hay que deshacerse de la carga; sentimientos de culpa, rabia, reproches, resentimiento, celos, envidia, odio, sentimiento de abandono, de no sentirse merecedor, …

¿Cómo? La RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE genera y estabiliza el Prana (energía sutil). La MEDITACIÓN nos lleva al desapego emocional y la ALINEACIÓN DE LOS CHAKRAS nos conecta con nuestro Ser esencial y con las energías superiores cósmicas.

Despegar de la Mente

El estado natural del espíritu es la Belleza interior.
Encontremos la belleza en la naturalidad.

Todo tipo de técnicas tienen su tiempo de actuación y necesitan de moderación o nos convierten en esclavos de las mismas.

El maquillaje es una técnica para parecer más bella. Lo que vemos como imperfecciones en nosotras y nos han hecho creer es fealdad, no las aceptamos. La industria del consumo nos ha convencido de que es mejor tener una fachada con pintura en lugar de un rostro natural. Cuidado con los excesos.

Igual ocurre con la técnica para aprender a bailar. Si te quedas atrapado en contar los pasos, tendrás mucha técnica pero no conseguirás «soltarte» y disfrutar del baile; sólo se verá el esfuerzo de la perfección pero no la belleza del baile en sí cuando te fusionas con él.

Llevado estos ejemplos a la meditación, pasa lo mismo. Aprendes alguna técnica de relajación y respiración y eso está muy bien, solo que si te quedas apegado a ellas, no conseguirás el resultado ideal. Si no te «sueltas» de la técnica, no «despegarás» del suelo, no saldrás de la Mente.

Y ésto es aplicable a todo; el desapego debe suceder si realmente queremos experimentar por nosotros mismos y aceptarnos como somos. Sólo entonces nos sentimos libres de ser nosotros mismos; aparece la belleza de la naturalidad.

La Conciencia Universal

«Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta». Thich Nhatr Hanh

La Conciencia nos facilita el conocimiento de nosotros mismos, y si está despierta y activa, experimentamos que el proceso del Saber es infinito. Los límites los marcamos nosotros mismos.

Existen dos tipos de Conciencia. La primera y básica es la CONCIENCIA DEL EGO, que pertenece al campo de la moralidad. Incluyendo los valores religiosos y éticos del bien y del mal, Las creencias culturales y educacionales, y todo tipo de condicionamientos, también delimitan y moldean la Conciencia básica de todo individuo .

La Conciencia desarrollada, nos encamina hacia la CONCIENCIA UNIVERSAL Cuando nos enfocamos más alto, nuestras miras estarán inspiradas por algo superior a nosotros. Experimentamos la fusión con nuestra Alma. Nuestra vida comienza a transformarse y nuestra perspectiva sobre las posibilidades de acción se expanden.

La Conciencia Universal nos lleva a trascender lo habitual y ordinario, inclusive la identidad personal. Comenzamos a sentir y comprender la dimensión espiritual en nosotros.

Toda esta comprensión de nosotros mismos y nuestra naturaleza, de forma gradual, nos lleva a la conformidad de quienes somos y por ende a la paz interior.

Meditemos.