Visión y actitud

La vida no es Tiempo sino Energía. El Ser se coagula o se disuelve.

La vida ni siquiera tiene el propósito de contabilizar éxitos. La vida es para fluir con ella, deshaciéndonos de la dificultad, lo que entorpece, lo que obstaculiza la energía vital.

La vida no es sufrimiento sino aprendizaje. Nos identificamos con un personaje; un Yo moldeado por creencias y sistemas externos que encapsulan nuestra esencia y espíritu.

Y así se pasa la vida; contabilizándola, planeándola, persiguiendo expectativas, queriendo estar donde no estamos, queriendo ser quienes no somos. Y lamentándonos de todo ello.

Dijo el sabio indio Osho «La Verdad es una búsqueda, no una fe. Es una indagación, no una creencia».

El éxito del yo-personaje y de la felicidad material, es una parte muy pequeña e insignificante, efímera.

El niño que está siempre lloriqueando, exigente, se le atiende por cansancio, -y lo sabe- así que al hacerse mayor, mantiene la actitud de «pobre de mi». Sin embargo, el niño resuelto, que consigue lo que quiere desde una posición de seguridad -porque me lo merezco- confiando en sí mismo, por dignidad, también sabe aceptar un no, desde el razonamiento.

Vamos a enfocarnos en la unión con el infinito por medio de ciertas prácticas espirituales; las que más vibren en nuestro corazón. Vayamos hacia dentro y mostremos nuestro Amor y agradecimiento. Vamos a despertar los sentidos del Alma.