La Conciencia

ser y menteCuando permites que la Conciencia tome el mando de tu vida, ella se convierte en tu voz; tu nuevo lenguaje. Se convierte en tu vista; para percibir más allá de lo inmediato. Se convierte en tus oídos; para escuchar a tu corazón.

La Conciencia es una cualidad del espíritu nuestro que nos permite reconocer nuestra Esencia, en la medida en que vamos experimentando la vida y la desciframos a través de ella -la Conciencia-. Pero, cuán desarrollada y despierta está…?

La Conciencia trata sobre el conocimiento de nosotros mismos. «Tener Conciencia» es saber con certeza lo que tenemos que hacer, aunque luego no sigamos sus dictados… y aparezcan los sentimientos de culpa, cuando es la Mente quien domina …

Así que, es la Conciencia nuestra voz interior y nuestros ojos internos que visionan lo por venir y ensueñan en el mundo paralelo de las posibilidades.

La Conciencia se desarrolla en el Tercer Ojo, el sexto chakra situado en el entrecejo. Existen ejercicios de concentración que ayudan a su despertar. La Meditación y el Reiki también favorecen a su apertura.

Las casualidades

mujer trenza blancaPara mi nada es casualidad. Hace ya tiempo que vivo desde esa perspectiva en la que absolutamente nada ocurre sin que tenga una razón de ser aunque yo en ese momento no sepa verlo o entenderlo. Confío absolutamente en que, desde el actuar correcto, sólo puedo atraer hacia mi lo bueno. No lo que desea mi yo sino lo que beneficia a mi alma.

Visionar, es el lenguaje que nos permite comunicarnos con la Intuición y la Conciencia Superior. Se trata de percibir  las indicaciones de las Leyes de la Naturaleza a las que pertenecemos. Vivir conscientemente. Sin entrar en interpretaciones, más allá del razonamiento y la lógica. Simplemente siendo Observador de las señales que el Universo me manda, que es el Hacedor, no ‘yo’.

Esto quiere decir, que primero debo reconocer que no estoy ni soy algo aparte del Todo. Debo reconocer que lo que yo hago y pienso influye en el resto al que pertenezco. Debo entender y aceptar que existe una Ley de Causa y Efecto que me afecta inevitablemente. Y que mi forma de acción y mi actitud ante la vida, son las mismas energías que me serán devueltas y son las que  voy a atraer.

Entreveo la Realidad apartando los velos de ilusión  que mi propia mente crea; prefiriendo ella la justificación y el no querer ver la Realidad. Y vislumbro lo que es evidente -más allá de la mente inquisidora y manipuladora-.

Ahora es desde el conocimiento intuitivo que es claro, transparente, fundamental, indudable… el  que ahora permito que emerja en mi y sea, esta facultad, la que me guíe.

Cuando nos movemos por la vida, siendo dueños de ella, es decir no dejándola en manos de las casualidades, entonces la vida se vuelve maravillosa. No importa cuán dura y difícil es externamente en el plano material. La vida se vuelve maravillosa cuando nuestra alma y espíritu la contemplan como un juego, sin implicarse seriamente en ella… ¡es tan corta! …