La rigidez mental y emocional

En el proceso de transformación sale a la luz la rigidez mental y emocional, como la roca (ego) que impide el paso al gran cambio en uno mismo.

Siendo Observadora desde la Conciencia, -intentando ser imparcial- puedo ver mi rigidez disfrazada. Cómo sutiles efluvios distorsionan, tensan y bloquean pensamientos, cómo endurecen emociones, cercándolas, no permitiendo la distensión, al sentir que los demás no aceptan mis directrices … pero, yo no me considero una persona manipuladora… pero, cómo es que los demás no ven que yo tengo la razón … (Esto es sólo un ejemplo).

La rigidez mental y emocional está en creer que mi manera de pensar es la única correcta y no ceder ante los demás o disfrazar mi desagrado con una amabilidad falsa, reprimiendo mi tensión y fastidio.

Exteriormente sí, parezco flexible y bondadosa pero interiormente soy inamovible y he creado capas y capas impenetrables para consolidar mis creencias y no quebrantar quien creo ser.

Ese conflicto que se va forjando, crea un alejamiento entre mi ser y el personaje que he creado he llegado a olvidar ni verdadero Yo, y eso me hace sentir insatisfecha de mi misma, frustrada, desencantada … y hecho las culpas a los demás.

¿Quiénes padecen de rigidez mental y emocional en alguna medida? Personas muy perfeccionistas, tercas, discutidoras, tensas en la mitad del cuerpo superior, con contracturas en el cuello, espalda, hombros, artrosis cervical, déficit de energía en la mitad inferior del cuerpo. Personas que no soportan la mediocridad. Apasionados, impulsivos, fantasiosos.

La transformación debe comenzar por PURIFICAR mi interior. Conectarme con la Madre Tierra y permitir que sea ella quien me purifique; enraizándome, vaciándome, desde la HUMILDAD, reconociendo mi insignificancia para luego poder reconocerme como ser de Luz.

Absolutos desconocidos de nosotros mismos

universo hombreDecimos «estoy hecho pedazos» cuando sentimos que algo se ha roto dentro y nos desconectamos de nuestro Ser. 

Pero esto sucede porque en realidad  ya estábamos desde hacía tiempo divididos en partes y ahí fue cuando comenzó nuestra fragilidad como seres humanos; por  el  alejamiento de nuestro centro y de nuestra naturaleza divina, como seres de Luz.

Lo tenemos todo en compartimentos que no permitimos que se mezclen para así controlarlo todo mejor -desde la Mente-. Sin embargo, debemos comenzar a entender y a experimentar que todo en nosotros está interconectado,  además de que nosotros y todos los demás estamos interrelacionados y así en más hasta comprobar que formamos una Red con todos los mundos y universos internos y externos. Somos una gota de agua del Gran Océano.

Entender y vivenciar este principio de  Unicidad. Vivir desde esta Verdad. Y esto hará  que la vida misma sea más fácil. Se trata de  adentrarse y sentirse parte del Uno, sin exclusión alguna.

Somos unos absolutos desconocidos de nosotros mismos. No nos conocemos. No sabemos por qué estamos descontentos -con nosotros mismos-. Por qué nos sentimos insatisfechos, infelices, vacíos, abandonados … Pero, ¿acaso nos paramos a escuchar a nuestro cuerpo, a nuestro corazón, a nuestra alma… ?

Ve al Centro de tu corazón espiritual. Trasciende el plano mental y permítete escuchar la Verdad que está en tu corazón. Es la Luz de la Conciencia quien te sostiene,  protege y guía. Sólo tienes que dejarte fluir dentro del Todo.